FUNDACIÓN ODÓN BETANZOS
“Despierta, España, a tu diálogo,
a tu carne, a tus firmezas,
a tu sabiduría, a tus brazos abiertos,
a tu amor heroico,
a tu canción de seguridades,
a tus enseñanzas.
Despierta, España, a tu hazaña nueva,
a tu lengua clara,
a tu misión de cultura nueva
de dimensión humana”.
Odón Betanzos Palacios
En una zona de colinas ocupadas por bosques de pino, en pleno corazón de la comarca onubense del Condado, se encuentra Rociana, pueblo que vio nacer a Odón Betanzos Palacios un 16 de septiembre de 1925. Tierra de alta tradición vinícola y agrícola, nos deleita con un paisaje plagado de girasoles, cereales, olivos, almendros, huertas.
La forja, la cerámica trianera y las molduras de ladrillo, acompañan al blanco encalado de las fachadas que trazan las calles del principal productor de vino de la comarca. Con más de 200 bodegas, su tradición vinatera se remonta a una época barroca que ha dejado huella de su presencia en unos edificios históricos que nos recuerdan que la producción artesanal del vino centraba ya entonces la vida del municipio.
Sus tradiciones se hacen palpables para todos los que la visitan. Botos camperos, sombreros de ala ancha, tamboriles, panetes, calderetas.
Recorriendo sus calles, llegados al número 11 de la calle Las Huertas, el visitante tiene una parada obligada. La Fundación Odón Betanzos nace en mayo de 1986 sobre la cimentación de una obra hecha y plena, la de su fundador. En consonancia con la propia personalidad de este internacional rocianero, se crea sobre una iniciativa de vinculación y hermandad de Huelva con América, con el fin de promover, difundir y preservar la cultura y la lengua españolas. Mediante proyectos de muy diversa índole, que incluyen un amplio programa cultural que engloba certámenes poéticos, encuentros de escritores, publicaciones y concursos de cuentos, esta Fundación pretende unir creación, investigación y docencia, ampliando horizontes y mostrando su compromiso literario en todas sus vertientes, más allá de la producción del propio poeta.
Su biblioteca, con más de 14.000 volúmenes, recoge, entre otras, las obras de los intelectuales españoles en el exilio, así como lo más representativo de la literatura contemporánea iberoamericana, junto al legado de este excepcional defensor de las letras hispanas que da nombre a la fundación. Todo un templo literario.
Verónica G. Ortiz
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