Entrevista a Jesucristo Riquelme Pomares

Jesucristo Riquelme Pomares es doctor en Filología Hispánica y profesor numerario del Cuerpo de Catedráticos de Bachillerato, en la asignatura de Lengua y Literatura Españolas desde 1983. Actualmente está destinado en el IES MareNostrum, de Torrevieja, y es colaborador de la Fundación Cultural Miguel Hernández. En diversas ocasiones ha sido entrevistado por esta entidad. No obstante, hagamos un breve recorrido por su experiencia curricular.

Nacido en Orihuela el 20 de noviembre de 1956, cursó sus estudios primarios y medios en el Colegio Diocesano de Santo Domingo. En 1973 ingresó en la Universidad Literaria de Valencia para realizar los tres primeros cursos de la Diplomatura o Graduación Universitaria en Filología Clásica. En 1976 culmina la especialidad de Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid, con una calificación global de sobresaliente.

En octubre de 1982 presenta su tesis de licenciatura en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, premiada con  sobresaliente por unanimidad y Premio Extraordinario de licenciatura y fin de carrera(1984).

Finaliza su tesis doctoral, "Aproximación semiótica al teatro alegórico y social de Miguel Hernández", en enero de 1986, con la obtención de sobresaliente cum laudepor unanimidad.

Posee un Máster en Educación de Personas Adultas y otro Máster en Gestión de Servicios Culturales. Ha sido profesor de la UNED en su Facultad de Filología y de la Universidad Miguel Hernández, en Elche, en la licenciatura de Periodismo. Investigador polifacético combina siempre el rigor y la divulgación para procurar la máxima eficacia pedagógica de su docencia y de sus publicaciones.

Ha editado libros y artículos sobre la historia de la literatura, desde “La Celestina” o Tomás de Iriarte a Nicolás Guillén, Neruda o Salvador Dalí, desde Los Goliardos a Cesare Pavese o a Cavafis, pero se especializó en la obra de Miguel Hernández, sobre todo, como autor teatral, una de las facetas más desconocidas del escritor oriolano: “El auto sacramental de Miguel Hernández”, “Miguel Hernández, memoria de sol”, “Orihuela de la mano de Miguel Hernández”, “Antología comentada de Miguel Hernández: teatro, prosa y epistolario”, etc.

En la actualidad prepara la edición y fijación de textos de la obra completa de Miguel Hernández. En 2006 publicó una original pieza de teatro escolar destinada a difundir la vida de nuestro escritor: “Voces a los cuatro vientos”, estrenada por dieciséis estudiantes españoles y rusos en la Biblioteca Nacional de Moscú.

“El Centenario va a suponer un espaldarazo para el crecimiento de la recepción y el cabal conocimiento del mundo poético de M. Hernández.”
Jesucristo Riquelme Pomares
  • Su vida está estrechamente ligada a Miguel Hernández desde sus comienzos como estudiante. Prueba de ello son los muchos libros que ha dedicado a su estudio, incluida su tesis doctoral. ¿Qué tiene Miguel Hernández que no tienen los demás poetas?

Miguel Hernández es un poeta que asocia su vida a su obra literaria, y a la vez convierte su propia poesía en su más intenso y profundo sentido de vida. Más allá de su obra, de gran efecto estético, apasionado, se produce, al leerlo y comprenderlo, un sorprendente alcance social. Su poesía despierta no sólo simpatía, sino también empatía: del lector hacia el escritor, y del autor hacia el lector. Su creación literaria va recorriendo las etapas de goce y maduración de la personalidad del ser humano: desde los gustos de la infancia y la niñez hasta el crecimiento del joven y del adulto; esas etapas se resuelven en las fases temáticas de su producción poética, dramática y prosística: la naturaleza, la religión católica, el deleite de la cultura clásica (la mitología), la amistad, el amor, el inconformismo, la rebeldía, el compromiso y la solidaridad, y el intimismo de quien valora y aprecia la vida cuando comprende que está cerca de su fin..., con una mirada hacia su pasado y hacia los seres queridos en lo que a su futuro se refiere. También conjuga en su poesía más madura lo épico y lo lírico al unísono, lo que hace que poemas de arenga y alegato salgan airosos ante la lima del tiempo y la contingencia de los avatares de su época. Hernández es de los casos extraños en los que su don de palabra –el saber doblegar con malabarismos lingüísticos el idioma- deviene en un instrumento de emoción y afecto, y en arma de acción: la poesía como arma y martillo que acomoda el mundo a los intereses de los más desprotegidos. El poeta oriolano logra aprehender toda una evolución de las artes en el decisivo primer tercio del siglo XX –decisivo para el futuro artístico y social que llega a nosotros mismos- en apenas tres o cuatro años. Pasa de la poesía pura y del ludismo poético a la poesía impura; pasa de la poesía sentimental del modernismo y del decadentismo a la expresión más ajustada de una rehumanización del arte: la presencia de lo patético en sus contenidos, el saber cantar lo real y lo auténtico elevándolo lo cotidiano a las alturas de lo sublime y sobrecogedor; pasa del clasicismo petrarquista a la poesía antipetrarquista (como en «Te me mueres de casta y de sencilla»); pasa de la arenga política al alegato más íntimo e introspectivo hablando de amor y aprisionando el contexto bélico y carcelario sin necesidad de mencionarlo explícitamente. Miguel Hernández aprendió a dirigirse al público en general en lengua que no temiera el hombre inculto y analfabeto, pero a su claridad –como cortesía popular- incorporó siempre una simbología y unas metáforas –como cortesía estética y personal- que le permitieron crear en tan sólo unos diez años de producción un mundo poético profundo de una voz propia e irrepetible.

  • “Miguel Hernández. Un poeta para espíritus jóvenes” pretende ser una herramienta de trabajo orientada, sobre todo, a alumnos de bachillerato. Como profesor de Secundaria, ¿ha tenido la oportunidad de ver la acogida de su trabajo en las aulas?

Es pronto todavía: el libro salió en octubre. Así y todo, la demanda ha sido excelente, ya que en un mes aproximadamente se agotó la primera edición. Es la oportunidad de imprimir una nueva edición corregida.

El alumnado de enseñanza secundaria (ESO y bachillerato) necesita siempre, en cuestiones de arte, una motivación por parte del profesorado. El IES Mare Nostrum, de Torrevieja, donde imparto clases, quiso destacarse siendo el primer centro educativo y cultural que rindiera homenaje a nuestro poeta en el momento de lanzarse el centenario de su nacimiento. Miguel Domingo Hernández nació el día 30 de octubre de 1910, a las seis de la mañana. A esa hora del mismo día del año 2009, cuando M. Hernández recién habría cumplido los 99 años y habría entrado en su centenario –camino de los 100 años-, se conmemoró su figura y su obra con un acto público que reunió a cien estudiantes, a treinta y cinco profesores y unas diez personas que no pertenecían al centro escolar. Un homenaje que comenzó sus actividades a las siete en punto de la mañana. Se habían movilizado casi 150 personas en torno a Miguel Hernández. El éxito –casi el milagro- se había producido.

Un libro, un autor literario, la obra de un artista... precisan una motivación. El profesorado debe introducir y atraer a los adolescentes y proporcionarles las claves que permiten avanzar por los caminos de la expresión estética. El amor, la broma, el teatro, el esfuerzo por los demás... fascinan a los jóvenes. Si ellos empiezan a sentirse protagonistas, a la vez que retratados por un autor que empiezan a conocer como si fuera un vecino suyo..., no se resistirán a la lectura: si se emocionan, pasarán la información. Y se leerá a un poeta, cuyo lema insobornable fue siempre «Sólo por amor». Los vaivenes de su vida –entre ilusiones y desgracias- afianzarán la atracción de una vida tan modélica como trágica.

  • ¿Cree que el estudio y lectura de Miguel Hernández puede servir de estímulo a los jóvenes que pueblan los colegios e institutos? ¿Es en realidad tan poderosa su palabra como para despertar total interés entre los alumnos?

Sin duda alguna, la palabra de Miguel Hernández es poderosa. Él mismo es un escritor emblemático. El profesor de literatura debe ser un guía de la lectura: si se aproxima el tipo de poesía a los centros de interés de un adolescente de una región o de un país determinado, se puede lograr la victoria de ganar nuevos lectores. Una manera de acercar la poesía consiste en su versión musical: Hernández ha sido muy musicado y con tipos de música muy modernos. Recientemente, el 26 de noviembre se estrenó en la Universidad de Alicante (en la Cátedra Arzobispo Loazes) una canción en directo con melodía de rap y blues (a cargo de un estudiante de 1.º de bachillerato de Torrevieja, Dani Mata, participante habitual de  las juveniles y raperas improvisaciones conocidas como “peleas de gallos”); el cante fue adornado por una coreografía moderna de cuatro bachilleres más (dos chicas y dos chicos: Andrea Miralles, Loli Suárez, Yohan de Oliveira y Julián Andrés Satizábal), con saltos de acrobacia y movimientos similares a los de Michael Jackson. El resultado fue excelente y despertó la ovación del público. Los estudiantes habían elegido el poema, de entre la antología de la editorial Ecir (50 poemas de M. Hernández), un poema a su gusto. Y habían escogido nada más y nada menos que «Hijo de la luz y de la sombra»: uno de los poemas cumbre del universal poeta oriolano. Conocían ya aspectos de Miguel Hernández: y les gustó ese poema. Disfrutaron con su lectura y con la elaboración de su coreografía y de su dicción en el recital cantado... tan del gusto de tantos y tantos estudiantes de enseñanza media.

Cuando captan el sentido del oficio del poeta en los tiempos de Miguel Hernández (los años treinta del siglo XX) y su función social, y cuando reinterpretan y personalizan en su propia experiencia la palabra de M. Hernández, van apreciando que es una voz potente y nada ajena a sus propias inquietudes incipientes: el amor, el juego de palabras, la protesta por la iniquidad, la expresión del dolor del prójimo... Y también saborean las metáforas y el lenguaje hernandianos: no rechazan lo terruñero, lo telúrico, lo natural en su expresión. Y contextualizar en la época de la escritura y, lo que es más importante, en la época de la lectura, es decir, un poeta para antes, ahora... y siempre. Un poeta universal y necesario, porque difícilmente en este desequilibrado mundo desaparecerán los desprotegidos, los desvalidos y los pobres... Y dan su sentido a las palabras de Hernández, porque él canta «cuanto a penas, cuanto a pobres, / cuanto a tierra se refiere».

Por supuesto que no todo el alumnado es sensible a estos mensajes, pero sí nos interesa a todos que algunos no se vean privados, en nuestros centros escolares, de una educación sensible y comprometida con la mejor calidad de vida para todos. El enseñante siembra, y no debe desesperarse por la germinación: a veces se demora el fruto, a veces se pierde la semilla. Si la ineficacia prevaleciera siempre, habría que plantearse los modos de enseñanza y los sistemas de vida socializada habitual.

  • Sabemos que éste es el primer título que edita ECIR en cuanto a libros para alumnos de secundaria. ¿Podemos esperar algún otro trabajo de su parte con la editorial, referente a Miguel Hernández?

La editorial valenciana Ecir tiene prevista la edición de una antología poética de los siglos XX y XXI, una antología de escritores en español (de España y de Hispanoamérica fundamentalmente). Comenzó la colección con Miguel Hernández, como homenaje, por su excelencia y por querer constituir asimismo el “chupinazo” de los libros dedicados al poeta de Orihuela.

Además de este texto, hemos entregado, en efecto, una propuesta de un nuevo trabajo sobre nuestro escritor: el libro se titulará, de hacerse realidad, «Miguel Hernández para niños», con el subtítulo de «Ríete siempre, vencedor de las flores y las alondras». Se trata de una representación teatral redactada («Una docta conferencia para la más doctora audiencia»), con numerosos poemas infantiles, algunos –no todos- son de Miguel Hernández; la redacción es apta para la puesta en escena en el aula. Consiste en simular que el profesor (o el actor invitado al colegio de infantil, o primaria) es el primer profesor de Miguel Hernández cuando éste tenía cinco años e inició su formación en un colegio-guardería de Orihuela, en la calle Pintor Agrasot, el colegio de Nuestra Señora de Montserrate, regido por el jovencísimo don José Pellús: comienza con el juego de las mentiras, y continúa con poemas que le pudo leer el profesor Pellús, y algunos fragmentos y breves poemas del propio Hernández apropiados para el público más infantil; se incluye un teatrillo de sombras y mucha declamación que recorre concisamente la parte de la vida que puede interesar y comprender un niño de cinco o seis años a diez. La representación, con música, viene a durar unos 60 minutos, aunque puede adaptarse para aumentar o disminuir en función de la aceptación de tan curiosos receptores, que en algunas ocasiones se convierten en verdaderos protagonistas del acto.

  • El libro sale en un momento muy oportuno, con la inclusión del poeta en la prueba de Selectividad de la Comunidad Valenciana, con motivo del Centenario de su nacimiento. ¿Se sumará usted a las actividades programadas para el Centenario? ¿Prepara alguna de ellas?

El libro desarrolla plenamente el cuestionario de la PAU –la Selectividad o Prueba de Acceso Universitario- de Murcia, y casi al cien por cien la de la Comunidad Valenciana: se compone de una detallada semblanza biobibliográfica de M. Hernández –la más actualizada y fidedigna-, continúa una muy selecta antología de los mejores 50 poemas de su producción –poemas anotados para aclarar su significado y algunos de sus rasgos estilísticos y compositivos- y un estudio temático y estilístico, breve y muy organizado sistemática y cronológicamente para facilitar su aprendizaje; este estudio recoge aspectos en la poesía de M. Hernández como la naturaleza, el amor, vida y muerte, el compromiso social y político, imágenes y símbolos, y, finalmente, tradición y vanguardia. La claridad y la pasión con que se ha querido escribir proporcionan una introducción a la poesía de Hernández como hasta ahora no existía pedagógicamente, sin perder un ápice de rigor, aunque controlando el aparato erudito. La idea es que guste M. Hernández, y, a la vista, de las primeras opiniones, el éxito está garantizado.

En cuanto a las actividades para el Centenario, mi deseo es participar modestamente y sin aspavientos en algunas de ellas: pertenezco al equipo de montaje e ideación de la gran exposición que se inaugurará en la Biblioteca Nacional, como corresponsable de documentación y soporte icónico; asimismo he colaborado en varias publicaciones de interés, como en la biografía ilustrada –un álbum fotográfico de unas casi cuatrocientas ilustraciones- que editará la Residencia de Estudiantes, de Madrid; también he colaborado en la gestión y asesoramiento de la edición de la biografía de Eutimio Martín que publicará la editorial Aguilar con el título «El oficio del poeta Miguel Hernández»; y preparo ediciones facsimilares y estudios para tres obras de teatro y el “Cuaderno de Cancionero y romancero de ausencias” en Ediciones Pictografía, de Murcia, toda vez que acaba de editarse un facsímil, con estudio incluido, de los “Dos cuentos para Manolillo”. En colaboración directa con la FCMH se está preparando un hermoso libro de lujo, con más de 500 fotografías, a todo color, con el título «La Orihuela de Miguel Hernández»; y también he cuidado la edición original de la publicación bilingüe (español-francés), con un prólogo a propósito, para la traducción de Sara Solivella y Philippe Leignel de una espléndida antología de nuestro poeta (“Mi sangre es un camino”) en Suiza. Está previsto el comienzo de la dramaturgia, la edición y la puesta en escena de una obra teatral dedicada a la vida de Miguel Hernández; se trata de un trabajo académico, con dieciséis actores del IES Miguel Hernández de Bigastro, y cuatro técnicos; con esta obra titulada «Voces a los cuatro vientos», se recorrerá la Vega Baja y se realizarán intercambios estudiantiles: uno, en Francia y otro, previsiblemente, en Italia. Algunas conferencias y conferencias-espectáculos están previstas para difundir y acercar la vida y la obra de nuestro escritor a los jóvenes estudiantes de universidad y de bachillerato de Murcia, Alicante y Valencia. Finalmente, entre otras actividades, también tengo en mi agenda algunas conferencias en Estocolmo (Suecia), en Tolentino (Italia), Manila (Filipinas) –esta última con la FCMH-, etc. Mi colaboración también llega al asesoramiento de documentales sobre M. Hernández (como «El Teatro encendido», sobre un recital de Marcos Ana en la cárcel franquista, y otros más), recitales como el de El Silbo Vulnerado en Zaragoza, etc. Esta tarea ha de ser compartida con mi labor profesional inexcusable de la docencia y no puede ser a tiempo completo como hubiera sido mi deseo para el curso 2009-2010.

  • ¿Necesita Miguel Hernández del Centenario para ver difundida su imagen y su obra o, por el contrario, el poeta tiene peso e importancia suficiente como para que se le conozca a nivel nacional e internacional?

Miguel Hernández es conocido y reconocido en muchos ámbitos nacionales y extranjeros. En Hispanoamérica, en concreto, los grandes nombres de poetas del siglo XX de la máxima popularidad son Pablo Neruda (chileno), César Vallejo (peruano) y Miguel Hernández. Una tríada que se mantiene en la cima de la pléyade española por excelencia: Antonio Machado, Federico García Lorca y Miguel Hernández.

Ahora bien, para que el conocimiento de Hernández sea el que se merece es necesario un plan de traducciones a las lenguas mayoritarias en el mundo: las lenguas de cultura, como las europeas (inglés, francés, ruso, alemán, italiano...) y como las del resto del planeta (especialmente el chino, y, en medida de la transposición cultural adecuada, el árabe). Por promoción de la FCMH conocemos ya traducciones al inglés y a varias lenguas autóctonas filipinas, y se esperan las del francés (en prensa) y las del italiano (en proyecto de posible edición universitaria); quedaron en proyecto, ahora quizás olvidado, las posibles traducciones al ruso y al chino mandarín.  

Otra esfera que debe cubrir la poesía de M. Hernández es la de la música: Hernández es de los autores modernos más y mejor musicados y en todos los estilos.

Así y todo, el Centenario va a suponer un espaldarazo para el crecimiento de la recepción y el cabal conocimiento del mundo poético de M. Hernández. Este poeta universal debe pasar a formar parte de los planes de estudio de la literatura española tanto en la enseñanza universitaria como en la no universitaria, y tanto en España como fuera de ella.

  • ¿Cree entonces que se le ha dado la importancia que se merece dentro del ámbito académico? ¿Y en otras parcelas?

Miguel Hernández es un clásico, pero carece de la estima suficiente en muchos ámbitos todavía. Su figura y su obra conocida han sido más un paradigma en sectores populares no sujetos al academicismo del “establishment”. Hay un periodista  que colabora en el programa matutino “Herrera en la onda”, de Onda Cero, que lo nombra con muchísima frecuencia, y lo menciona como chascarrillo (“Ya lo dijo el poeta”): tal vez sea ésta una de las fórmulas que nos revela la relevancia de nuestro poeta en el acervo cultural más popular y popularizado. Su influjo en la aceptación del nombre es relevante, y crea así la marca de poeta arraigado a las cosas cotidianas. Un poeta de primera clase.

El centenario nos abrirá nuevas interpretaciones y nuevos contactos con otras expresiones artísticas: con el Arte Nuevo, con la plástica de la Escuela de Vallecas, con la música, con la tradición oral de la poesía popular, que Miguel Hernández rehace –sobre todo, en la etapa carcelaria de “Cancionero y romancero de ausencias”- en concentrada poesía neopopular, original, personalísima y hermosísima. En parte, este libro que hoy presentamos proporciona algunas claves para introducirnos en los mundos poéticos y en el mundo ético de Miguel Hernández.

Las conferencias estudiantiles y las charlas con jóvenes sobre Miguel Hernández, un poeta para espíritus jóvenes, junto a la divulgación de la gran exposición que sobre él se fraguará inicialmente en la Biblioteca Nacional, en Madrid, van a ser decisivas para el futuro más esperanzador de un escritor que depositó en la esperanza toda su obra, en la esperanza y en aquel insobornable lema que ya mencionamos: todo “sólo por amor”.

Elisa Berná Gambín

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