Fundación Francisco Giner de los Ríos

Francisco Giner de los Ríos nace en la ciudad de Ronda, en el seno de una familia acomodada, lo cual le permite tener formación universitaria. Estudió Filosofía en Barcelona y Granada, trasladándose a Madrid en 1863, donde entraría en contacto y recibiría la influencia del profesor Julián Sanz del Río, como se sabe, introductor en España del ideario krausista (de Karl Christian Friedrich Krause, 1781-1832). Las ideas e influencia del Krausismo marcarán para siempre tanto el pensamiento como la obra de Giner de los Ríos. Dicha escuela defendía un ideal racionalista de armonía social basado en la reforma ética del individuo a través de la educación, para sustentar un Estado verdaderamente liberal.
En 1867 obtiene, por oposición, la cátedra de Filosofía del Derecho y de Derecho Internacional de la Universidad de Madrid, que sin embargo abandonó a los pocos meses en protesta por las sanciones del Gobierno a Sanz del Río. Volvió a su cátedra tras el triunfo de la Revolución de 1868. Fue separado de ella tras la Restauración borbónica por el Gobierno Cánovas (1875), y nuevamente repuesto al llegar al poder los liberales de Sagasta (1881).
Su carácter profundamente crítico, su manera de enseñar y su ilimitada ilusión docente convertirán a Giner en una de las figuras obligadas del Madrid universitario. No dudará en enfrentarse abiertamente a ciertas ordenanzas que atentaban contra la libertad de cátedra, que habían sido adoptadas por el ministro de Fomento, Marqués de Orovio, en 1875.
A raíz de los acontecimientos anteriores, pone en marcha una de las iniciativas que más han marcado la Educación de España. En 1876 fundó la Institución Libre de Enseñanza, empresa a la que dedicaría el resto de su vida. Se trataba de un centro educativo basado en modelos pedagógicos modernos, laicos y progresistas, que se proponían como alternativa a la enseñanza oficial dominada por la Iglesia. Giner dejó una amplísima obra escrita sobre temas jurídicos, filosóficos, políticos, artísticos y literarios.
Desde la fundación de la Institución Libre de Enseñanza hasta el final de sus días, se dedicó en cuerpo y alma a poner en práctica las líneas pedagógicas que definen la Institución: formación de hombres útiles a la sociedad, pero sobre todo hombres capaces de concebir un ideal; coeducación y reconocimiento explícito de la mujer en pie de igualdad con el hombre; racionalismo, libertad de cátedra y de investigación, libertad de textos y supresión de los exámenes memorísticos. En resumen, una escuela activa, neutra y no dogmática, basada en el método científico, que abarca toda la vida del hombre y que pretende la formación de hombres completos, abiertos a todos los ámbitos del saber humano. Giner opuso la libertad a la autoridad.
En 1881 es restituido en su cátedra. La Institución Libre de Enseñanza, bajo la dirección de Giner, continuará su andadura como modelo de calidad de enseñanza, no tardando en adquirir renombre nacional e internacional. Fundaciones de la ILE serán el Museo Pedagógico Nacional, las Colonias Escolares, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, futuro germen del CSIC, la Residencia de Estudiantes, la Dirección General de Primera Enseñanza, las Misiones Pedagógicas...
Esos eran los sueños de Giner y su contribución a la consecución de un país de personas libres dirigidas por personas libres y con preparación adecuada. Aunque la nómina de personalidades, alumnos y profesores en algún momento relacionados con la ILE o formados directamente en ella sería interminable, basten los nombres de Manuel Azaña, Julián Besteiro, José Ortega y Gasset, Federico García Lorca, Salvador Dalí, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez, Luis Buñuel, Miguel de Unamuno, Fernando de los Ríos o Bosch Gimpera, para comprender la trascendencia que la iniciativa de Giner ha tenido en la historia reciente de España. Es un personaje clave por su influencia sobre los ideales ilustrados liberales, que sirvieron a la minoría intelectual republicana y, más tarde, a la izquierda revisionista.
Fue el continuador del Krausismo en el último tercio del siglo XIX y los primeros años del XX. Ejerció un influjo enorme sobre sus discípulos y renovó la vida intelectual española, la educación y la sensibilidad del país. También es visto como un precursor de la sociología jurídica.
En 1887 crea la Fundación Sierra-Pambley en Villablino.
El modelo pedagógico que propuso Giner no estaba basado en el principio de autoridad, sino en una relación estrecha, cercana, en la que el profesor inculca a sus alumnos sus conocimientos y sabiduría. Era una escuela eminentemente práctica, en la que cada alumno tenía un cuaderno (y no un libro académico) con el que trabajaba. El aprendizaje memorístico no existía. Las excursiones eran frecuentes: a museos de todo tipo, a fábricas, al campo, etc. Estas excursiones llegaban a durar varios días, y muchos antiguos alumnos las recordaban con gratitud. Una de las más recordadas era una que llevó a los alumnos andando desde Madrid a Lisboa.
El propósito de Giner de los Rios fue regenerar el país a través de las conciencias. Quería crear hombres íntegros, cultos y capaces, basándose en la idea de que los cambios los producen los hombres y las ideas, no las rebeliones ni las guerras.
Tras la Guerra Civil española todo lo que tenía que ver con Giner, por su corriente de pensamiento, fue prohibido por el régimen franquista, lo que hizo que desapareciera gran parte de su obra. Durante la dictadura, la enseñanza pasó a estar controlada por el régimen franquista, haciendo que la mayoría de los seguidores de Giner desaparecieran. No obstante, existen algunos colegios en España que están retomando los principios pedagógicos de Giner adaptados a los nuevos tiempos.
La Institución Libre de Enseñanza
La Institución Libre de Enseñanza fue fundada en 1876 por un grupo de catedráticos (entre los que se encontraban Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Nicolás Salmerón), separados de la Universidad por defender la libertad de Cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral.
Ello los obligó a proseguir su tarea educadora al margen de los centros universitarios del Estado, mediante la creación de un establecimiento educativo privado, cuyas primeras experiencias se orientaron hacia la enseñanza universitaria y, después, a la educación primaria y secundaria.
En el proyecto participaron Joaquín Costa, Augusto González de Linares, Hermenegildo Giner, Federico Rubio y otras personalidades comprometidas en la renovación educativa, cultural y social.
A partir de 1881 empezaron a formar parte del cuerpo docente de la Institución profesores formados en ella (Manuel Bartolomé Cossío, que sucederá a Giner al frente de la ILE, Ricardo Rubio, Pedro Blanco, Ángel do Rego, José Ontañón, Pedro Jiménez-Landi...), cuya labor afianzará el proyecto institucionista y garantizará su continuidad.
Desde 1876 hasta la Guerra Civil de 1936, la ILE se convirtió en el centro de gravedad de toda una época de la cultura española y en cauce para la introducción en España de las más avanzadas teorías pedagógicas y científicas que se estaban desarrollando fuera de las fronteras españolas.
Testimonio de este vigor innovador es el elenco de colaboradores del “Boletín de la Institución Libre de Enseñanza” (BILE), en el que aparecen figuras de dimensión internacional como Bertrand Russell, Henri Bergson, Charles Darwin, John Dewey, Santiago Ramón y Cajal, Miguel de Unamuno, León Tolstoi, H. G. Wells, Juan Ramón Jiménez, Gabriela Mistral, Benito Pérez Galdós, Emilia Pardo Bazán, Azorín, Eugenio D'Ors o Ramón Pérez de Ayala; algunas de ellas íntimamente vinculadas con la Institución, como Julián Sanz del Río, Antonio y Manuel Machado Ruiz, Julio Rey Pastor, Luis Simarro, Nicolás Achúcarro, Francisco Barnés o Alice Pestana.

Bajo la influencia de Giner y de la Institución se emprendieron desde organismos públicos importantes reformas en los terrenos jurídico, educativo y social, y se crearon organismos como el Museo Pedagógico y la Junta para Ampliación de Estudios, de la que dependían el Centro de Estudios Históricos, el Instituto Nacional de Ciencias Físico-Naturales o la Residencia de Estudiantes.
En torno a la Junta y al Museo cristalizaron desde 1907 hasta 1936 intentos de reforma científica y educativa que dieron lugar a iniciativas pioneras: el Instituto Escuela, las pensiones para ampliar estudios en el extranjero, las colonias escolares de vacaciones, la Universidad Internacional de Verano o las Misiones Pedagógicas, puestas en marcha durante la Segunda República.
Bibliografía
Según el orden en el compendio de las obras de Giner de los Ríos, se establecen los siguientes tomos:
- Principios de Derecho natural (1875).
- La Universidad española.
- Estudios de Literatura y Arte (1876).
- Lecciones sumarias de Psicología (1874).
- Estudios jurídicos y políticos (1875).
- Estudios filosóficos y religiosos (1876).
- Estudios sobre educación (1886).
- La persona social. Estudios y fragmentos I (1899).
- La persona social. Estudios y fragmentos II (1899).
- Pedagogía universitaria (1905).
- Filosofía y Sociología: Estudios de exposición y de crítica (1904).
- Educación y enseñanza (1889).
- Resumen de Filosofía del Derecho I (1898).
- Resumen de Filosofía del Derecho II (1898).
- Estudios sobre Artes industriales y cartas literarias.
- Ensayos menores sobre educación y enseñanza I.
- Ensayos menores sobre educación y enseñanza II.
- Ensayos menores sobre educación y enseñanza III.
- Informes del Comisario de Educación de los Estados Unidos.
- Arqueología artística de la Península.
- Notas a la Enciclopedia jurídica de Ahrens, de Gumersindo de Azcárate y Francisco Giner.
Fundación Francisco Giner de los Ríos
Tras la muerte de su principal inspirador, en 1915, se crea la Fundación Francisco Giner de los Ríos (el 14 de junio de 1916), con el encargo de velar por el patrimonio de la Institución y proseguir con la tarea educadora iniciada por el maestro. Desde 1916 hasta 1936 publica las Obras Completas de Giner.
La Guerra Civil de 1936 y la posterior proscripción de la Institución, con confiscación de sus bienes, supuso un largo paréntesis para sus actividades en España, aunque el proyecto continuó alentando en la labor desarrollada en diversos países por institucionistas exiliados.
Tras la entrada en vigor de la Constitución de 1978, la Fundación recuperó su patrimonio y su plena capacidad de acción. Desde entonces, ha reanudado las actividades, desplegando sus esfuerzos en las siguientes líneas de actuación:
- Publicación del “Boletín de la Institución Libre de Enseñanza” como revista de ideas y cultura, recuperando su carácter vertebrador de la actividad de la Fundación y potenciando la atención a los problemas educativos.
El BILE actual ha regularizado su aparición y amplía constantemente su tirada. El contenido de la publicación está marcado por su carácter de revista de ideas y de cultura, con especial atención a los problemas actuales de la educación y con referencia a las tradiciones representadas por la Institución Libre de Enseñanza y su entorno mediante la publicación de textos y documentos históricos.
- Reconstrucción de su biblioteca y su fondo documental, imprescindibles para el estudio de la renovación pedagógica en la España del siglo XX. En esta línea, la Fundación participa, como centro piloto, en el Archivo Virtual de Edad de Plata de la cultura española contemporánea (1868-1936), dirigido a preservar y difundir, a través de Internet, los testimonios documentales de la cultura de este crucial período.
- Desarrollo de iniciativas para constituirse en un centro de reflexión sobre cultura, educación y sociedad con vocación de involucrarse en la modernización del sistema educativo: programas de formación para docentes, cursos, seminarios, conferencias, exposiciones, proyecciones, aulas de cultura y naturaleza y colonias escolares de vacaciones.
Para llevar adelante algunas de estas actividades, la Fundación ha suscrito acuerdos o convenios de cooperación con instituciones como la Fundación José Ortega y Gasset, la Fundación Estudio, la Residencia de Estudiantes y diversas universidades, y ha contado con el patrocinio de entidades como la Fundación Caja de Madrid.
Para dar un impulso decisivo a esta labor, que inaugure una nueva etapa en la actividad de la ILE, su Patronato decidió poner en marcha la rehabilitación y ampliación de su histórica sede en la calle de Martínez Campos de Madrid, con el objetivo de salvar el recinto y adecuarlo a las necesidades actuales y a los proyectos de actividad futura. La culminación del proceso de rehabilitación abrió esta nueva etapa para la labor de la Fundación Francisco Giner de los Ríos como lugar de memoria, que conserva y difunde el legado histórico de la Institución Libre de Enseñanza, y como un centro activo de reflexión y de impulso a la modernización educativa y cultural de nuestro país, proporcionando a los ciudadanos nuevas infraestructuras educativas y culturales.

El proyecto ha recibido a lo largo de su tramitación la aprobación de las instituciones encargadas de velar por el respeto a los criterios de conservación del patrimonio. En noviembre de 2007, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando señalaba en un dictamen que el proyecto "...respeta los principales edificios existentes y prescinde de los secundarios, por su escaso o nulo interés. De este modo, la conservación y rehabilitación de los edificios principales permite mantener la venerable memoria histórica de la Institución Libre de Enseñanza. Asimismo, la ampliación edificatoria aprobada permitirá realizar adecuadamente la actualización y crecimiento de las actividades que a la Fundación encomiendan sus Estatutos, con la dimensión y dignidad que hoy corresponde al ensanchado ámbito cultural que reconoce su interés. Es la mejor forma de valorar y asegurar la permanencia de su herencia espiritual". El proyecto responde, pues, a lo que establecía el Convenio de colaboración que dio origen al proyecto, cuyo objetivo precisamente era "asegurar la conservación de un patrimonio singular y posibilitar la continuidad activa del legado de la Institución Libre de Enseñanza a través de la Fundación Francisco Giner de los Ríos”.
C/ Paseo General Martínez Campo, 14.
28010 Madrid.
Tel.: 914 460 197.
Fax: 914 468 068.
E-mail: ile@fundacionginer.org
Web: http://www.fundacionginer.org/
Horario:
Lunes a viernes de 9’30 a 15 h. y de 17 a 20 h.
Servicios:
• Sala de exposiciones permanente • Sala de conferencias • Taller de encuadernación.
Fondos:
• Museísticos • Documentales • Bibliográficos • Fotográficos • Hemerográficos.
Publicaciones:
Revista-Boletín de la Institución Libre de Enseñanza.
Material didáctico.
Ediciones informáticas.
Actividades:
Conferencias • Cursos • Seminarios • Exposiciones • Legado del autor.
Transporte público:
Metro: Iglesia y Rubén Darío
Autobuses: 16, 61, 5 y 3
María Rodríguez Martínez
Mónica Guirao Beltrán