LA POESÍA ELIMINA BARRERAS
Quizás hoy, más que nunca, es necesario revisar el tratamiento, las concepciones y terminología que usamos en el ámbito de la discapacidad, o mejor denominado, la diversidad de capacidades.
Se puede hablar de una evolución desde una consideración paternalista-asistencialista, donde los discapacitados eran considerados personas desvalidas que necesitaban de nuestra compasión, para posteriormente llegar a unos parámetros relacionados con la integración y, por tanto, con el reconocimiento del derecho de participación en la comunidad, paralelamente, en este contexto se determinan acciones que permitan la movilidad y el acceso a servicios a través de la eliminación de barreras.
Hoy nos encontramos a medio camino entre la accesibilidad , como un instrumento para resolver los errores cometidos en el diseño inicial, y el Diseño para todos, que consistiría en un planteamiento desde el origen. Esta forma de concebir debe ser valorada, no sólo desde las ventajas que supone para los discapacitados, sino para toda la población. El Diseño Incluyente determinará la eliminación de barreras físicas y psicológicas, y demostrará un elevado desarrollo social. Mientras alcanzamos estos parámetros es obligación de todos facilitar el uso de servicios, estableciendo las medidas necesarias para garantizar el acceso de todos los ciudadanos de una forma normalizada.
Respecto a la consideración de los recursos culturales, es necesario diseñar acciones que permitan el acondicionamiento más idóneo para que todos podamos acceder a los conocimientos que encierran, cumpliendo sus funciones como servicio cultural, educativo y recreativo.
La accesibilidad en los museos, supondrá un grato descubrimiento, facilitará nuestra incursión en el mismo, nos acercará al contenido potenciando todos nuestros sentidos, y, por tanto, el contacto y entendimiento de la obra será mayor; desmitificará a las personas que presentan discapacidades, a través de un uso compartido de nuestros servicios culturales.
La Fundación Cultural Miguel Hernández asume este compromiso a través de un programa de accesibilidad que consta de varios proyectos, entre ellos, ‘La luz de Miguel’. Dicho Proyecto tiene como finalidad hacer accesible nuestras instalaciones y acercar a todos la obra de nuestro poeta, así como, a través de la poesía, sensibilizar a nuestra comunidad ante la discapacidad, favoreciendo la eliminación de barreras psicológicas y permitiendo que Miguel Hernández ponga voz a las peticiones que, por derecho, tienen las personas con capacidades diferentes a las de la mayoría.
Es necesario reflexionar sobre la homogeneización social, estructurada sobre un sistema carente de valores fundamentales para alcanzar el tan ansiado ‘desarrollo’.
El reconocimiento, el respeto, el uso normalizado del entorno construido, por parte de todos los miembros de nuestra sociedad, conforma la identidad colectiva.
Una sociedad que estereotipa una determinada imagen, que no da cabida a las diferencias, es una sociedad sin futuro, carente de los valores humanos más dignificantes y puros. Es probable que no seamos conscientes de ello, pero todavía estamos a tiempo de parar y plantearnos, ¿cómo queremos que sea nuestra sociedad, nuestro entorno?
Por último lanzar un llamamiento de responsabilidad a nuestros representantes institucionales y a cada uno de los ciudadanos, ya que, para la eliminar las ‘barreras’ es necesaria la participación de todos.
Aurelia C. Montoya Aledo