MIGUEL HERNÁNDEZ, LA SENDA DEL POETA Y SU AFICIÓN AL FÚTBOL

Este mes de abril os invitamos a conocer “La Senda del Poeta” y además estudiaremos otra faceta de nuestro escritor, su pasión por el fútbol.

La “Senda del Poeta” fue iniciada en marzo de 1998 y continuada ininterrumpidamente a lo largo de estos años, con una gran asistencia de senderistas procedentes de toda la geografía española e, incluso, del extranjero.

A lo largo de esta senda poética se recorren, a pie, unos setenta kilómetros visitando los lugares más relacionados con la vida y la obra del poeta oriolano. Este año se inicia el viernes 15 de abril en la Casa Museo de Miguel Hernández en Orihuela y finaliza el domingo 17 en el cementerio de Alicante, donde se encuentran los restos del poeta. En esta senda se pretende establecer un vínculo de hermanamiento entre estas localidades, tan unidas a través de la vida y obra del poeta y un acercamiento al entorno natural.

Durante estos tres días se recorren diversas localidades. Podemos destacar tres etapas en la “Senda del Poeta”:

Primera etapa (viernes 15 de abril):
Orihuela - Redován - Callosa de Segura - Cox - Granja de Rocamora -Albatera

- Longitud aproximada: 17 kilómetros.

- Duración aproximada: 5 horas.

- Dificultad: Fácil. Terreno llano.

- Orihuela fue la ciudad donde nació Miguel, cursó sus estudios escolares, ayudó a su padre en los trabajos de pastoreo, participó en las reuniones literarias de la Tahona, publicó sus primeros poemas y conoció a su esposa, Josefina Manresa. En Redován nació el padre de nuestro poeta. Tras recorrer Callosa llegamos a Cox, lugar donde se trasladó a vivir la joven pareja (Miguel y Josefina) y nacieron sus hijos (Manuel Ramón y Manuel Miguel). En Albatera, se encontraba el campo de concentración donde perecieron muchos compañeros de Miguel tras la guerra civil.

- Durante este recorrido nos encontramos con numerosos huertos de naranjas y limoneros.

“Huerta oriolana, estás galana
y enjoyecida de flor, huerta?
¿O estás, ¡dolor!, huerta oriolana
igual que un yermo, triste y yerta?”.

Segunda etapa (sábado 16 de abril):
Albatera – San Isidro – Crevillente – Elche

- Longitud aproximada: 17 kilómetros.

- Duración aproximada: 4 - 5 horas.

- Dificultad: Fácil. Terreno llano.

- En Elche, Miguel Hernández recibió su primer y único premio literario en marzo de 1931, otorgado por el “Orfeón Ilicitano”. Tras la muerte de Miguel, su esposa se traslada a Elche con su hijo Manuel Miguel, donde se dedica al trabajo de costura y a velar y proteger el legado del poeta. En el Archivo Municipal de Elche se encuentran depositados los manuscritos del poeta. En 1997, se inauguró en esta ciudad la Universidad Miguel Hernández, que nombró, en 1998, al poeta Doctor Honoris Causa a título póstumo.

- La palmera se encuentra presente a lo largo de toda esta etapa presidiendo los
caminos y los huertos ilicitanos.


“La luz madura en dátiles.
Bronces de cuellos
de dromedarios
se ondulan en los valles”.

Tercera etapa (domingo 17 de abril):
Elche - Rebolledo - Alicante

- Longitud aproximada: 20 kilómetros.

- Duración aproximada: 5 - 6 horas.

- Dificultad: Media. Terreno con algunas pequeñas cuestas.

- Miguel Hernández muere en la cárcel de Alicante el 28 de marzo de 1942, donde redactó sus últimos poemas de “Cancionero y romancero de ausencias” y contrajo matrimonio canónico con Josefina Manresa días antes de morir. Miguel esta enterrado en Alicante junto con su esposa y su hijo Manuel Miguel.

- A lo largo de esta etapa podemos divisar los campos de almendro que ofrecen sus floridas ramas.

“Flor del almendro temprano:
preliminar inocencia.
Aún no ha hecho el frío cano
discursiva su abstinencia.
Aún la verde diligencia
es ociosidad sutil”.

En 1998 asistieron unas 25 personas; en sus últimas ediciones ha contado con una participación superior al millar de personas. Esta actividad se ha consolidado como una tradición en la conmemoración del aniversario del fallecimiento de Miguel Hernández.

La idea de esta senda surgió en 1995 de un grupo reducido de senderistas y hernandianos. En un principio, no se veía con suficiente nitidez la relación que pudiera existir entre una actividad deportiva y los fines culturales y formativos, pero pronto se apreciaron las connotaciones que existen entre la vida y obra de Miguel Hernández y la Naturaleza. Además esta actividad serviría para atraer a la juventud hacia un mayor conocimiento de la vida y obra hernandiana.

“Conozco bien los caminos
conozco los caminantes
del mar, del fuego, del sueño,
de la tierra, de los aires.
Y te conozco a tí
que estás dentro de mi sangre”.

El primer obstáculo con el que se encontraron fue que no existía ningún camino que uniera Orihuela y Alicante, exceptuando la carretera y la autovía. Hubo que buscar un itinerario alternativo a las vías asfaltadas que, partiendo de Orihuela llegara a Alicante. Gracias al esfuerzo de todos se pudo establecer la ruta que se ha ido perfeccionando poco a poco.

Desde el inicio de esta actividad se ha contado con el incondicional apoyo y colaboración de la Fundación Cultural Miguel Hernández y la Federación Territorial Valenciana de Montañismo. También de los ayuntamientos de las localidades por donde transcurre la Senda; la Universidad Miguel Hernández; el Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ), que incorporó a su planificación anual de actividades esta Senda desde la primera edición; los cefires (Centros de Formación del Profesorado) de Alicante, Elche y Orihuela, que han ido difundiendo esta actividad entre el profesorado y alumnado de sus centros educativos; el Instituto Miguel Hernández de Alicante; el Instituto Haygón de San Vicente de Raspeig y otros centros educativos.

Esta Senda puede realizarse “libremente” en cualquier fecha, porque se ha señalizado con indicadores, también se han editado folletos con el itinerario y sugerencias para un mejor aprovechamiento del mismo. Estos folletos-guía se pueden conseguir en la Casa Museo del poeta en Orihuela y también en la Asociación de Amigos de Miguel Hernández (Apartado 60.076 – 28080 Madrid) o bien en las páginas web www.amigosmiguelhernandez.org y www.miguelhernandezvirtual.com.

Os animamos a disfrutar de esta actividad tan agradable, esperando que os guste.

En sus años de adolescencia, Miguel Hernández no sólo se dedicó a trabajar y a escribir. Otras de sus aficiones consistían en el dibujo, el teatro, las carreras pedestres, los toros, bañarse en las aguas del río Segura o del balneario de San Antón y jugar al “football”.

Miguel fue uno de los cientos de jóvenes oriolanos que, a caballo entre los años veinte y los treinta, pegó patadas a un balón, practicando el fútbol, entonces juego de moda y casi fenómeno de masas en Orihuela y en España. En esa época, muchos jóvenes fueron precursores de unos hábitos que tal vez en su día resultasen llamativos o excéntricos, pero que, en el futuro, se encargarían de socializar. A algunos de ellos, artistas y escritores, la Historia acabaría llamándolos “Generación del 27”: un puñado de jóvenes que se enamoró perdidamente de los mil deportes que, en su tiempo, se pusieron de moda. En el caso de Miguel, la practica deportiva sería una constante de la modernidad que refleja su trayectoria vital y su obra. Miguel jugaba al fútbol en el equipo de la oriolana calle de Arriba, conocido como “La Repartiora”, equipo que él mismo creó junto a algunos de sus amigos. Se le conocía como “el barbacha” (clase de caracol pequeño), por la lentitud de su juego. Jugaba de extremo derecho.

Quedan para la Historia algunas composiciones que dan testimonio de la afición que el poeta oriolano sintió por este deporte. Realizo dos himnos a su equipo con música de “Las Leandras” y “El Pichi” y también escribió la “Elegía al guardameta”:

- Los himnos de “La Repartiora” y de “Ni el Iberia ni los Yankies” tenían fines humorísticos y jaraneros. Según Jesucristo Riquelme, este equipo de fútbol fue creado en 1925, aunque el himno debió componerse después del 7 de enero de 1932 (fecha del estreno de la revista musical “Las Leandras”).

- En la “Elegía al guardameta” inmortalizó a Lolo, famoso portero oriolano de la época, calificándolo de “Sanpedro joven en la portería del cielo de Orihuela”. Aunque se basó en un hecho imaginario, la sinceridad del poeta se corresponde con el carácter de su auténtica personalidad. Francisco Martínez Marín supone que fue escrita en el verano de 1931, coincidiendo con las lecturas preferidas en aquellos momentos por los contertulios de la Tahona, especialmente “Cal y Canto” de Rafael Alberti. Muy probablemente el poema que escribiera éste al portero húngaro del F.C. Barcelona, Platko, estuviera ya en la raíz temática que inspirara a Miguel para componer dicha elegía. Esta composición aparece en las “Obras completas” de Losada, en “Obra poética completa” de la Editorial Zero y en alguna otra publicación. Constituye uno de sus primeros ensayos en su breve etapa neogongorina. Es una de las pocas composiciones hernandianas de la primera etapa en la que la sinceridad y el instinto del poeta lo conducen directamente hacia ese mundo de experiencias personales que constituyen la clave de su verdad y de su humanísimo talante. A lo largo del poema, asoman indudables atisbos que revelan ya la genialidad expresiva de su autor.

Mª José Lidón
Antonio Peñalver

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