Profesor de Secundaria, ha dedicado parte de su tiempo al estudio de poemas de Miguel Hernández, con el fin de dar a conocer diferentes formas de comprender al poeta oriolano.
Valora de forma positiva todas las actividades que se realizan en la Fundación Cultural Miguel Hernández para dar a conocer al poeta, de la misma forma que nos informa del lugar que ocupa la poesía en la literatura y entre los jóvenes.
Casado con la hija de don José Guillén García, siente admiración por él y por el trabajo que éste ha realizado, estudiando y divulgando la obra de Miguel Hernández.

- Como profesor de Secundaria que es, ¿considera que la poesía de Miguel Hernández ocupa un lugar destacado para los jóvenes?
- En el II Congreso Internacional sobre Miguel Hernández realizó un estudio de un poema de Miguel Hernández: “Silbo de afirmación en la aldea”, ¿por qué ese poema y no otro que se haya estudiado menos?
- Han sido publicadas las Actas de este II Congreso Internacional, ¿cuál es su impresión?
- ¿Considera que la obra de Miguel Hernández ha sido toda divulgada de igual manera, o por el contrario, unos libros-poemas lo han sido más que otros?
- ¿Cuál cree usted que es la posición de la poesía hernandiana en la literatura española?
- ¿Podría contarnos cómo influyeron Vicente Medina y José María Gabriel y Galán en la poesía de Miguel Hernández?
- ¿Qué opinión le merece el carácter premonitorio que adquiere el poema “La canción de un presidiario”?
- La obra poética de Miguel Hernández evoluciona ideológicamente de la misma forma que lo hace él. De hecho en su artículo “La canción de un presidiario = un poema perdido de Miguel Hernández”, publicado en La Lucerna, nos destaca que las obras primerizas del autor, aunque de escaso valor literario, son de gran interés para apreciar la evolución del gran poeta autodidacta. ¿Podría enumerar y valorar esas etapas?
- ¿Conoce el taller literario que se está realizando desde la Fundación Cultural Miguel Hernández?
- ¿Cree que las actividades realizadas en El Eco Hernandiano promueven un acercamiento a la figura del poeta oriolano?
- ¿Qué opina de la labor que viene realizando la Fundación oriolana?
- ¿Podría contarnos algunos de los futuros proyectos que tiene en mente?
- Su suegro, José Guillén García, está considerado uno de los más afortunados críticos de Orihuela. ¿Qué opinión le merecen sus trabajos?
- ¿Cree que debería reeditarse la Antología de Escritores Oriolanos, como defiende Juan Bellod?
Sinceramente no, no porque se trate de Miguel Hernández en particular, si no que en la actualidad la poesía ocupa un lugar que dista mucho de ser destacado.
La literatura en general ha quedado bastante relegada de los planes de estudio. La narrativa cuesta trabajo introducirla, el teatro prácticamente está desaparecido y la poesía, dentro de la literatura, mucho más.
En Orihuela, al tratarse de Miguel Hernández, siempre se procura hacerle un hueco aunque en el programa no quede contemplado de una manera muy directa. Pero la verdad es que un lugar muy destacado no se puede decir que ocupe.
Sí, ya decía Aitor que la crítica está un poco descompensada, hay una serie de poemas sobre los que siempre se vuelve y otros que quedan casi abandonados.
Hay muchas razones por las que realicé el estudio. Este es un poema muy conocido, muy significativo y sobre el cual hay muchos estudios. Eso facilita la tarea cuando uno no tiene acceso directo a las fuentes, archivos, etc., y tienes que trabajar un poco de aquella manera.
Con todo, es un poema muy estudiado pero precisamente la razón última de que lo escogiera es que pienso que todavía había elementos que no se habían puesto de manifiesto. He intentado completar la visión crítica de este poema, pues llega un momento en el que casi se puede incurrir en la repetición sobre tópicos que cuando se miran con más detenimiento no son así, tienen otra lectura. Es lo que yo pretendía aportar al conocimiento del poema.
Muy buena. Si digo la verdad, todavía no las ha leído. La impresión que puedo contar es la que saqué del Congreso. A las ponencias y comunicaciones a las que asistí me transmitieron muy buena impresión. Hay algunas cosas que son novedosas y otras que posiblemente no sean tan valiosas, pero en líneas generales, creo que es un Congreso muy positivo con un resultado satisfactorio. Ojalá se hiciera un Congreso cada 2 o 10 años, siempre habría algo nuevo que aportar.
Creo que sí. Evidentemente, hay unos libros que dependiendo del contexto histórico y del momento político han tenido más o menos relevancia y divulgación.
En la época de la transición, últimos años del franquismo, Miguel Hernández se convierte en un símbolo político, por lo que es lógico que la poesía de “Viento del pueblo”, por ejemplo, haya sido la más tomada en consideración, por el fenómeno revolucionario, reivindicativo... Se puede decir que hoy en día el conjunto de su poesía se ha divulgado y conocido de una manera más equilibrada.
Considero que a un poeta hay que juzgarlo por el conjunto de su obra, incluso que el valor de la poesía se aquilata cuando el mérito de los propios versos, independientemente de cual sea el contexto histórico, se abre camino, consigue lectores y el aprecio de la gente. Todo es legítimo, todo es justificado y en cada momento histórico hay unas razones que operan sobre la sociedad y los factores que están ahí trabajando y que lógicamente hay que contar con ellos. Pero siendo esto perfectamente comprensible y legítimo, el valor de un poema con el tiempo se desliga del momento histórico.
Creo que la poesía hernandiana tiene una virtud, ahora respondo como profesor, que la hace en ese sentido muy pedagógica, muy ilustrativa, y es que en la breve trayectoria de Miguel Hernández (sólo 10 años), encontramos condensada la evolución de la poesía de la primera mitad del s. XX. En Miguel Hernández, de libro en libro y de año en año, vamos viendo la evolución comprimida, condensada de lo que es la evolución de la literatura española durante toda esa época, desde el neogongorismo de “Perito en lunas” hasta “El rayo que no cesa”.
La huella que Miguel Hernández ha dejado es muy grande y muy profunda, y por otra parte creo que es uno de los poetas que, independientemente de cualquier otra consideración, sigue siendo de los más leídos.
En conjunto, creo que dejó una huella muy importante y una impronta muy considerable en la poesía del s. XX.
Gabriel y Galán influye mucho más que Vicente Medina. Quizás la influencia de Vicente Medina sea más superficial en sus comienzos literarios, cuando publica en El Pueblo de Orihuela, en revistas locales, etc., pues hay toda una serie de poemas que son deudores muy directos de Vicente Medina y Gabriel y Galán.
En esa línea es en la que yo hice el estudio del poema, la influencia va más allá de lo meramente jocoso, o de ese populismo, dialectalismo con el que se suele identificar. Hay muchas coincidencias entre Gabriel y Galán y Miguel Hernández. La influencia que éste ejerce sobre Miguel la encontramos tanto en lo meramente formal como en lo ideológico. Deja una huella mucho más profunda de lo que habitualmente se considera, va mucho más allá y nos plantea facetas que habían pasado desapercibidas, como el caso de “Silbo de afirmación en la aldea” y otros poemas posteriores, en los que encontramos esa huella, cosa que considero ha sido poco estudiada.
Ese poema estaba olvidado, no se había vuelto a imprimir, y tuve la suerte de encontrarlo entre los papeles de mi familia. En efecto, es uno de los poemas en los que se puede encontrar esa huella de Vicente Medina, y desde luego, quién le iba a decir a Miguel Hernández que lo que en esos versos era nada más que un tópico de tradición literaria, se iba a convertir en una triste realidad que le iba a afectar tan directamente. Aunque pienso que cuando escribió el poema no pensaba, en absoluto, que pudiera tener repercusión en su propia vida.
Lo que intento poner de manifiesto con estas palabras es el interés que pueda tener el volver sobre el estudio de unos poemas iniciales que poco aportan a lo que es el valor literario de Miguel Hernández. Hay quien es de la opinión, que en cierto modo yo también comparto, que muchas antologías son todo un corpus de poemas literarios, que estaban perdidos o eran desconocidos para el público.
Una persona que no haya leído nunca a Miguel Hernández se encuentra con una antología en la que se recogen 50, 60, 70 poemas de la adolescencia y puede llegar a pensar “pues vaya un poeta”, hasta que empiece a leer los poemas que verdaderamente merecen la pena.
La justificación de esto es que el estudio de estos poemas ayudan a comprender la evolución de Miguel Hernández, cual es el punto de partida y que es lo que piensa.
Sí, lo conozco.
Claro, me parece muy bien la labor que realizan, es muy notable, respetable y El Eco Hernandiano cumple un trabajo de divulgación muy interesante. La página web de la Fundación Miguel Hernández tiene un éxito extraordinario por el número de consultas y de entradas.
Está realizando una tarea muy valiosa, y lo único que puede uno desear s que continúe y aumente. Tiene mucho mérito organizar actividades como el Segundo Congreso, exposiciones que continuamente se realizan, la convocatoria del concurso de poesía, los convenios que se están estableciendo con otras fundaciones culturales, etc. Me parece que están consiguiendo que Orihuela tenga un centro de documentación, de estudio y de divulgación muy respetable.
Lo único que merece la Fundación es apoyo, estímulo y colaboración por parte de todos.
Estoy lentamente, por falta de tiempo, estudiando más en profundidad lo que antes comentaba, la relación de Gabriel y Galán en la obra de Miguel Hernández, que me parece más duradera y profunda de lo que se suele considerar.
Extraordinaria. Si soy sincero, esta es la pregunta que en realidad justifica que yo esté aquí porque me parece que la labor de don José Guillén merece todo el reconocimiento del mundo.
Es un trabajo de considerable importancia, pionero cuando no es lo habitual ni lo frecuente estudiar la obra de Miguel Hernández. Don José Guillén tuvo el mérito y la honra de ser una de las primeras personas que en Orihuela y en España dedicó su atención y sus investigaciones a Miguel Hernández. Además colaboró muy activamente en las tareas de estudio, así como en la divulgación de su poesía en una época en que no era lo frecuente.
Sí, lo creo conveniente. En las páginas de ese libro encontramos la crítica de los poemas de Miguel Hernández que, por circunstancias del momento no pudieron aparecer. No solamente por lo que se refiere a Miguel Hernández, sino porque tenemos referencia de una serie de autores oriolanos de los que prácticamente es muy difícil encontrar ninguna información.
La Antología de Escritores Oriolanos es la primera fuente documental para dar conocimiento de una gran cantidad de autores.
Rebeca Serrano
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