
Editado por: Fundación Cultural Miguel Hernández.
Bibliografía primaria: páginas 7 a la 9.
Bibliografía no incluida: páginas de la 10 hasta la 11.
Textos incluidos: páginas de la 12 hasta la 16.
Edición e introducción de Concepción Allende Vasallo y Aitor L. Larrabide.
248 páginas.
De las páginas 5 a la 6, se encuentra una breve introducción y menciones especiales, a todas las personas que han colaborado con la creación del libro.
De entre más de 150 artículos, la antología publicó 44 textos significativos de renombrados autores cubanos: Alejo Carpentier, Nicolás Guillén y Félix Pita Rodríguez, quienes compartieron junto al bardo español en el II Congreso de Escritores para la defensa de la cultura en Valencia, 1937.
Este volumen hace referencia a las I y II Jornadas Hernandianas en Cuba, que se llevaron a cabo entre 2007 y 2009, organizadas por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el Ministerio de Asuntos Exteriores español y la Consejería de Cultura de la Embajada de España en Cuba.
No se tiene constancia en este momento de que la figura y la obra de Miguel Hernández fuesen conocidas por escritores cubanos residentes en España o Francia en los inicios de la década de los treinta, pero es a raíz de su amistad con el escritor cubano, Pablo de la Torriente Brau, quien nombró a Miguel jefe del Departamento de Cultura, y es cuando los medios de comunicación cubanos se hacen eco de la condena a muerte del poeta oriolano y su encarcelación.
Miguel Hernández escribió su elegía segunda, en recuerdo a su amigo cubano, dice así el primer serventesio:
me dijiste con gesto enamorado.
Y al fin sin tu edificio tronante de guerrero,
en la hierba de España te has quedado.
En Agosto de 1939, tras difundirse la noticia de su condena a muerte por las fuerzas fascistas, la prensa se hizo eco del acontecimiento y lo dio por fusilado.
En la página 17, nos encontramos con un artículo llamado “Un poeta en espardeñas”, de Nicolás Guillén. Su primer párrafo dice así:
Un segundo momento trascendente de la presencia viva en la cultura y la sensibilidad cubanas del autor de Vientos del Pueblo, debe ubicarse en 1943: el 20 de enero, muerto ya de veras el poeta en una cárcel franquista el año anterior, tiene lugar el homenaje, celebrado en el salón de recepciones del Palacio Municipal de La Habana, y organizado por el Frente Nacional Antifascista y el Comité de Homenaje a Miguel Hernández, con la participación de escritores cubanos.
Esta antología es una reafirmación de la unión entre la cultura de la isla y la de España, ya que después de la muerte de Miguel Hernández en 1942, Cuba fue el primer país en dedicarle un homenaje al poeta, por el cual existía ya una relación de empatía con la intelectualidad cubana. Invita a reflexionar sobre el autor a través de la crítica que lo siguió por décadas y contribuye a crear nuevos espacios de debate sobre la obra Hernandiana.
En definitiva recomendamos la lectura de esta antología de textos, tanto al público más experto en la vida y obra de Miguel Hernández, como a los más jóvenes que comienzan a interesarse por la obra del poeta. Representa un recorrido apasionante, visto a través de los ojos de personas que desde otro país, han asimilado y difundido la obra de nuestro poeta con pasión, crítica y también devoción.
Mª Jesús Zapata Fernández
Subir