
Vicente Blasco Ibañez nació el 29 de enero de 1867 en Valencia. Cursó estudios en dicha ciudad, y en 1888 se licenció en Derecho por esa universidad, a pesar de que prácticamente no ejerció la abogacía. Desde muy joven dividió su vida entre la política, el periodismo, la literatura y el amor a las mujeres, de las que era un profundo admirador. Comenzó a sentir su vocación literaria colaborando en distintas publicaciones, algunas de ellas fundadas por él mismo, y escribió diversas obras literarias. Sin embargo, se definía a sí mismo como un hombre de acción, antes que como un literato. Por ello, simultaneó su actividad literaria con su activismo político, participando activamente en las movilizaciones estudiantiles de la época.
En 1887 Blasco Ibáñez ejerce como director del periódico federal "La Revolución". Ese mismo año ingresa en la masonería, adoptando como nombre simbólico el de “Danton”, y publica su primer libro, "Fantasías". Al año siguiente obtiene un premio en los Juegos Florales por su "Biografía de Don Hugo de Moncada", y es nombrado vocal de la Junta Directiva de “Lo Rat Penat”.
En 1889 funda el semanario "La Bandera Federal", órgano de expresión del republicanismo federal.
En 1890 tuvo que huir a París a consecuencia de la manifestación que promovió contra Cánovas del Castillo. Allí conoció a los principales impulsores del naturalismo en la literatura francesa. Tras regresar a Valencia, en 1891, participó como encargado en los Juegos Florales, y fue designado presidente del Consejo en la Asamblea Regional del Partido Federal. Ese mismo año contrae matrimonio con María Blasco del Cacho.
En 1892 publica su novela "La araña negra", y es en este momento cuando comienza a desarrollar una frenética actividad política. Al año siguiente publica su obra "París", donde reúne los artículos escritos durante su exilio. Ese mismo año nace su primer hijo varón, Mario, y se publica su novela "Viva la República". En 1894 participa en los disturbios con motivo de la partida desde Valencia de una peregrinación a Roma. Vicente Blasco marcha a Barcelona y a su regreso es encarcelado. Se publica, entonces, su "Historia de la Revolución Española", y se estrena su obra teatral "El Juez". Esa misma noche fallece su madre.
El 12 de noviembre de 1894 se publica el primer número del diario "El Pueblo", fundado y dirigido por él mismo, en el que se manifiesta su oposición a la monarquía y sus ideales republicanos. En ese primer número se adjunta como folletín la novela "Arroz y tartana". "El Pueblo" será denunciado en numerosas ocasiones por el contenido de los artículos que publica. Al año siguiente nace su hija Libertad. En septiembre de ese mismo año, ingresa en la cárcel de San Gregorio como consecuencia de la publicación de su artículo "En pleno absolutismo". Unos meses más tarde, en noviembre, empieza a editarse su novela "Flor de Mayo".
En 1896 participa, en Madrid, en la Asamblea del Partido Federal, al ser nombrado presidente del Consejo Federal. En marzo de ese año se celebra en Valencia un mitin para protestar por la Guerra de Cuba, en el que se produjeron altercados y, como consecuencia, se proclamó el estado de sitio. Por este motivo, Vicente Blasco debe huir a Italia. En esta época nace su segundo hijo varón, Julio César.
En 1896 se publica su obra "Cuentos valencianos". Un año después se le conmuta la pena de prisión por la de destierro, por lo que marcha a Madrid, desde donde continúa escribiendo para "El Pueblo". En septiembre regresa a Valencia, amnistiado. Su figura política se consolidó a partir de ese momento, siendo elegido por primera vez diputado a las Cortes Valencianas, por el Partido Republicano.
Poco después, el 25 de abril, los Estados Unidos declaraban la guerra a España, y se elevaba el primer suplicatorio para procesar a Blasco Ibáñez por su artículo “La paz deshonrosa”. La publicación de su novela "La barraca” marcará un nuevo hito en su obra literaria. Esta etapa de su vida, entre 1894-1898, fue una de las más fértiles, tanto por la profusión y calidad de su obra literaria (novelas, cuentos y artículos periodísticos), como por su comprometida actividad política. En este sentido, toda su energía se orientaba a difundir su ideario político: el republicanismo federal. Llegó a crear su propio partido, el Partido de Unión Republicana Autonomista (PURA), que perduraría hasta la guerra civil, y, en torno a su figura, se creó una corriente denominada "Blasquismo", cuya impronta quedó marcada en la realidad política y social de la Valencia de la época. Unos años más tarde, en 1916, el novelista y republicano valenciano recibió el encargo personal del presidente francés, Raymond Poincaré, de escribir una novela sobre la guerra, a la que puso el título de “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”, que cautivó al público norteamericano. Su muerte se produjo en Menton (Francia), el 28 de enero de 1928, un día antes de su 61 cumpleaños. Sus restos fueron repatriados, cinco años más tarde, durante la II República Española, y llegaron al puerto de Valencia el 29 de octubre de 1933. Su obra destaca por sus descripciones de la huerta valenciana y su esplendoroso mar, ambientadas en su tierra natal. La producción literaria de Vicente Blasco Ibáñez, por sus características generales, se califica, dentro de la historia de la literatura española, como perteneciente al naturalismo literario. Aunque, también se pueden observar, en su primera etapa, algunos elementos costumbristas y regionalistas. Aunque por algunos críticos se le ha incluido entre los escritores de la Generación del 98, la verdad es que sus coetáneos no le admitieron entre ellos. Su personalidad arrolladora, impetuosa, vital, le supuso la antipatía de algunos. Sin embargo, pese a ello, el propio Azorín, uno de sus detractores, escribió páginas extraordinarias en las que quedaba de manifiesto su admiración por el escritor valenciano. A pesar de sus continuos viajes por el mundo, en los que debatió con intelectuales y amigos de la época, conservó una villa en la Playa de la Malvarrosa de Valencia. Esta villa, actualmente restaurada, es la que se conoce como “Casa-Museo Vicente Blasco Ibáñez”.
El reconstruido chalet del insigne escritor valenciano, enclavado en el marco incomparable de la Playa de la Malvarrosa, y convertido hoy en Casa-Museo, alberga sus recuerdos, objetos personales y obras literarias.
La Casa-Museo de Vicente Blasco Ibáñez fue inaugurada en el verano de 1997, tras varios años de restauración del edificio, y gracias al convenio firmado entre el Ayuntamiento y los familiares del escritor.
El chalet del escritor es un magnífico ejemplo de arquitectura burguesa de principios de siglo XIX, obra del arquitecto Vicente Bochons Llorente. De toda su planta destaca la terraza con cariátides y pilares jónicos, de claro historicismo neo-griego.
La Playa de la Malvarrosa ha sido desde mediados del siglo XIX lugar de esparcimiento estival de los valencianos, que se desplazaban hasta ella para tomar los baños, rigurosamente separados por sexos, o disfrutar de la brisa marina bajo la protección de entoldados y sombrajes, escenas mil veces pintadas por Joaquín Sorolla. Los más acomodados, sin embargo, se hicieron construir villas junto a la playa, en las que pasaban los calurosos meses de verano.

Esto es lo que hizo Vicente Blasco Ibáñez, el famoso novelista, quien se construyó su chalet en 1902, un edificio de tres plantas rodeado de un jardín. En el primer piso destaca la gran terraza, sostenida por dos cariátides y nueve pilares de estilo jónico, abierta al mar Mediterráneo. Desde ella, instalado en una soberbia mesa de mármol estilo imperio, escribió Blasco Ibáñez algunas de sus obras más conocidas.
El edificio cayó en desuso y fue abandonado, quedando en ruinas en la década de los ochenta. El Ayuntamiento lo ha reedificado de nueva planta, respetando su fisonomía original, e instalando en él la Casa-Museo de Blasco Ibáñez, que acoge retratos y esculturas del escritor y su familia, así como muebles, documentos y objetos entrañables de su vida.
En la actualidad, el inmueble consta de tres plantas. En la planta baja el salón de actos y sala de exposiciones, en la que tienen lugar conferencias, mesas redondas, proyecciones de películas y exposiciones temporales. En la primera planta el museo propiamente dicho, y en la segunda planta el centro de investigación. Además dispone de un amplio jardín en su parte posterior.
Los fondos de este museo están integrados principalmente por el legado de Libertad Blasco-Ibáñez y Fernando Llorca Díe. Entre éstos, destacan retratos y esculturas de Blasco Ibáñez, de su esposa María Blasco, así como de sus hijos y otros familiares muy allegados. Muebles, porcelanas valiosas, miniaturas, colecciones de grabados, documentos, fotografías, objetos tan entrañables como juegos de tocador, bolsos de fiesta y abanicos de la esposa y la hija de Blasco; recuerdos de los numerosísimos viajes realizados por el incansable viajero que fue Blasco Ibáñez a casi todos los países del mundo, incluso a lugares poco frecuentados por lo exóticos y peligrosos para los visitantes. Hay un espacio dedicado a los muebles procedentes de la redacción del diario "El Pueblo", así como otro a todo lo relacionado con Argentina, nación que tanta impresión causó en el escritor, incluida su obra argentina y sus grandezas. Entre los artistas representados en esta sala se encuentran, José Benlliure, Juan Antonio Benlliure, Ramón Stolz, Ricardo Verde, Segrelles o Antonio Ballester.
En la planta dedicada a centro de investigación, se conservan documentos relacionados con la vida de Blasco Ibáñez, manuscritos y, sobre todo, numerosas ediciones de sus obras, traducidas a casi todos los idiomas. Cabe destacar, también, las obras de Fernando Llorca Díe, que fue director de la Editorial Prometeo.
En la sección de libros se encuentran obras de autores que influyeron en el escritor, las suyas propias, como ya hemos dicho, y otras resultado de la influencia que el literato ejerció sobre diversos autores. Es un centro dirigido, de manera especial, a los estudiosos de la vida y obra de Vicente Blasco Ibáñez.
La Casa-Museo es testimonio vivo de la riquísima y variada vida literaria y personal del autor de “La barraca”.
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HORARIOS DE VISITA
Lunes cerrado.
De martes a sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:30 horas.
Domingos y festivos de 10:00 a 15:00 horas.
LÍNEAS DE AUTOBUSES
19-30-31-N1-20-21-22
TARIFAS
- Carácter general el precio de entrada individual es de: 2 euros.
- Tarifa reducida: 1 euro.
- Grupos constituidos por diez o más personas.
- Estudiantes menores de 16 años, así como todos aquellos que se encuentren cursando estudios reglados y lo acrediten (F.P., Bachillerato, Universidad, etc.).
- Jubilados.
- Miembros de familia numerosa, con documento acreditativo.
- Usuarios de la tarjeta “Valencia Card”.
TARIFAS GRATUITAS
- Será gratuita la visita los sábados, domingos y festivos.
- Niños menores de siete años.
- Grupos escolares acompañados de profesor o responsable.
- Ciudadanos en situación legal de desempleo que lo acrediten.
- Miembros de las siguientes entidades, debidamente acreditados:
- APME. Asociación Profesional de Museólogos de España.
- ANABAD. Asociación Nacional de Archiveros, Bibliotecarios y Museólogos.
- AEM. Asociación Española de Museólogos.
- ICOM. Consejo Internacional de Museos.
- Academia de Bellas Artes y Ciencias.
- Asociación de Gestores Culturales.
- Asociación de Críticos de Arte.
- Guías locales de turismo.
- Para todos los visitantes, el día 18 de mayo (Día Internacional de los Museos).
Bono válido por tres días para todos los museos: 6 euros
Casa Museo Blasco Ibáñez
Isabel de Villena, 157
46011 Valencia
Teléfono: 96.352.54.78 Ext. 2586
Fax: 96.356.47.86
FUNDACIÓN-CENTRO DE ESTUDIOS
Tras el regreso de Vicente Blasco de su exilio en México, Libertad Blasco-Ibáñez Blasco, hija del novelista, intentó en repetidas ocasiones conseguir un espacio donde ubicar el legado familiar del que era depositaria, con la intención de que éste constituyese la base de un Centro de Estudios dedicado a promocionar la figura y la obra de su padre, sin que consiguiera ver cumplido su objetivo en vida.
Tras una serie de infructuosos intentos, y un breve paréntesis en que el “Centro de Estudios Vicente Blasco Ibáñez” funcionó con gran éxito en la Casa de Cultura del Ayuntamiento de Burjassot (1996-1998), finalmente, su hija, Gloria Llorca Blasco-Ibáñez, llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento de Valencia para que dichos fondos se depositasen en el edificio que fuera el chalet familiar, en la Playa de la Malvarrosa, convertido en Casa-Museo, bajo la denominación “Legado Libertad Blasco-Ibáñez Blasco y Fernando Llorca Díe”.
Descontenta con el tratamiento que se le daba a dicho legado, la nieta del novelista solicitó la devolución del mismo, al tiempo que impulsó la creación de una Fundación privada que administrase el legado familiar del que era depositaria, e impulsase la recuperación de la memoria de su abuelo. En su creación jugó un papel destacado el Dr. Ricardo Bolinches, médico y bibliófilo valenciano, especializado en la obra de Blasco Ibáñez, quien cedió de una forma totalmente desinteresada su importante colección a la Fundación recién creada, al igual que hizo Gloria Llorca Blasco con los materiales de los que era propietaria.
Esta Fundación, denominada Fundación Centro de Estudios Vicente Blasco Ibáñez de la Comunidad Valenciana, se constituyó mediante acta notarial de fecha 28 de junio de 2001, y quedó inscrita en el Registro de Fundaciones de la Generalitat Valenciana, con fecha 8 de enero de 2002.
La finalidad que persigue esta Fundación es promocionar la figura y la obra de Vicente Blasco Ibáñez, persona de amplio arraigo en el subconsciente valenciano pero al que las circunstancias históricas han condenado a un vergonzoso ostracismo.
La Fundación Centro de Estudios Vicente Blasco Ibáñez se integró en la Asociación Nacional de Casas-Museo y Fundaciones de Escritores (ACAMFE) a partir del ejercicio 2003, si bien ya participó en las actividades de ACAMFE durante el período 1996-98.
Fundación Centro de Estudios Vicente Blasco Ibáñez
C/ Obispo Muñoz, nº 58
46100 Burjassot (Valencia)
Mónica Guirao Beltrán
Elisa Berná Gambín
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