
La editorial CCS, en colaboración con la Diputación de Valladolid, publica el séptimo título de la colección “Galería del Unicornio” en su sección de Clásicos.
“Poesías de Miguel Hernández para adolescentes y jóvenes” es un libro fundamentalmente didáctico con el que la provincia vallisoletana ha querido sumarse a los actos del Centenario: “… Con esta antología pretendemos homenajear al poeta y aportar nuestro grano de arena al CENTENARIO de su nacimiento…”.
Germán Díez Barrio es el responsable de la selección de poemas que aquí vamos a encontrar, así como de las propuestas didácticas que incluye, orientadas a todos los niveles educativos de primaria y secundaria.
Díez Barrio, escritor y profesor de E.S.O. en el Instituto Galileo de Valladolid, es también autor de diversas obras dramáticas y adaptaciones de obras teatrales y clásicos para jóvenes, entre los que se encuentran los “Entremeses” de Cervantes, el "Poema de Mío Cid” o “Peribáñez y el Comendador de Ocaña”, publicados en esta misma colección. “Poesías de Miguel Hernández” es su cuarta adaptación para jóvenes.
La antología se encuentra dividida en varios epígrafes, comenzando por un breve estudio introductorio de la biografía del poeta oriolano. Destaca en este apartado la transcripción de un texto de Concha Zardoya, coetánea de Miguel Hernández, en el que cuenta el primer encuentro de éste con la que más tarde sería su esposa y su musa, Josefina Manresa:
“(…) pasa por la Calle Mayor para ir de su casa a la oficina y a la inversa. Durante una de estas idas y venidas, descubre en la calle a una muchacha que le impresiona por su palidez, por sus ojos y su pelo negrísimo. (…) Miguel empieza a sentirse enamorado (…)”.
Tras una pequeña justificación sobre la edición, a cargo de la Diputación de Valladolid, se nos presenta un acertado conjunto de 64 poemas agrupados por obras y periodos.
La lectura comienza con “Primeros poemas”, reuniendo en este epígrafe algunas de las primeras composiciones de Hernández: “Flor del arroyo”, “Tarde de Domingo”, “Romancillo de Mayo” y “Canciones de amor”, son los poemas elegidos para introducir al alumno en el mundo poético y visual de Miguel Hernández. Continúa con “Perito en lunas”, su primer libro publicado, donde encontramos la “Elegía al guardameta”, “Octavas”, “Cántico corporal”, “A María Santísima” o el famoso “Silbo del Dale”. Seguidamente, “El Rayo que no cesa” cuenta con los poemas “Me llamo barro aunque Miguel me llame”, “Como el toro he nacido para el luto”, “Umbrío por la pena, casi bruno” y la “Elegía a Ramón Sijé”. “El silbo vulnerado”, sonetos que el poeta escribiera junto con los primeros borradores de “El rayo que no cesa”, le sigue a continuación, en un apartado independiente, delimitando los versos de “El rayo que no cesa” y la siguiente publicación. “Viento del pueblo” incluye poemas como “El niño yuntero”, “Aceituneros”, “Canción del esposo soldado”, o “Vientos del pueblo me llevan”. La antología continúa con una selección de sus dos últimas publicaciones, “El hombre acecha” y “Cancionero y Romancero de ausencias”. En estos epígrafes tenemos poemas muy representativos de los últimos años en la vida de Hernández: “Madre España”, “Carta”, “Canción última”, “Llegó con tres heridas”, “La boca” y las “Nanas de la cebolla”. El poemario finaliza con las últimas composiciones de Miguel Hernández reunidas bajo el título “Últimos poemas”: “Vuelo”, “A mi hijo” y “Eterna sombra”.
De forma lineal, a través de los versos, el alumno puede adentrarse en el imaginario poético y trayectoria vital de Miguel Hernández. Así, desde sus poemas de adolescencia, el alumno es llevado, de la mano del poeta hasta sus últimos versos escritos en la cárcel. Con ellos el autor logra una valiosa visión de síntesis de vida y poesía, que ofrece tanto a estudiantes como a profesores una perspectiva global del poeta alicantino. Además, gracias a la variedad poética que ofrece Hernández y la diestra mano de Díez Garrido a la hora de hacer la elección, es fácil llegar a todas las franjas de edad.
El carácter y la intención didáctica de la edición queda patente en esta cuidada recopilación, que permite la posibilidad de ser utilizada como texto o documento de trabajo. Así, son perfectamente manejables estrofas como las de “El silbo del dale” o las “Nanas de la cebolla”, con tintes de cancioncilla infantil; o temas cercanos y de vital importancia para niños y jóvenes, reflejados en composiciones como la “Elegía al guardameta”.
De tono más serio y orientados al alumnado de secundaria tenemos los poemas “Canción del esposo soldado”, “Elegía a Ramón Sijé” o “Canción última”, así como versos de gran potencial didáctico en “Llamo a los poetas”, donde se aprovechan las figuras de Bécquer, Aleixandre o Lorca para la elaboración de las posteriores actividades, al igual que sucede también con “Para la libertad”, musicada en numerosas ocasiones por famosos cantautores.
En última instancia, y esto es lo verdaderamente destacado de la presente antología, contamos con varias páginas dedicadas a las anteriormente mencionadas actividades didácticas. Díez Garrido, desde su vasta experiencia como docente, ha elaborado un total de veintidós propuestas altamente recomendables para alumnos y profesores que se dispongan a trabajar la figura de Miguel Hernández en el aula, como la creación de un caligrama para “Todas las casas son ojos”, comentario de textos en la “Elegía a Ramón Sijé”, rutas literarias y análisis estilístico guiado para varios poemas, ilustración de versos y juegos de palabras, etc.
Junto con algunas referencias web de consulta y un índice final de poemas muy práctico, Germán Díez Garrido concluye este trabajo de gran aplicación e interés didáctico, que sirve tanto como material de apoyo para profesores como libro de texto para el alumno. Una aportación al Centenario hernandiano muy a tener en cuenta dentro del entorno escolar y docente.
Elisa Berná Gambin
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