
Poeta, traductor y ensayista español, nacido en San Sebastián en 1940. Reside en Madrid desde los 17 años. Tras comenzar a estudiar Arquitectura, suspendió estos estudios para licenciarse en Filología Germánica por la Universidad Complutense de Madrid, especializándose luego en la Universidad de Jena, en Weimar.
Fue co-fundador y director de la editorial Ciencia Nueva desde su fundación hasta su cierre administrativo en 1969, co-director de la colección de poesía “Saco Roto” de la editorial Helios, director de publicaciones de la editorial Siglo XXI de España, y fundador en 1975 y director desde entonces de Ediciones Hiperión. Ha traducido al español, entre otros, a Goethe, Hölderlin, Heine, Rilke, Celan, Brecht, Aragon, Bonnefoy, Shakespeare, Keats, Wilde, Poe, Pound, Pessoa, Helder y Júdice.
De su obra poética destacan “Viajes y estancias” (1975), “Cuarentena”(1977), “Esos tus ojos” (1981), “Otros labios me sueñan” (1992), “Corazón independiente” (1998), “Artes y oficios" (2002), "Flores del tiempo" (2003) y “Sólo amor” (2008). En 2009 ha publicado "Por la gracia de Dios" y "Rojo fuego nocturno".
- Además de poeta y editor es usted traductor de poetas alemanes, franceses, ingleses, norteamericanos, etc. ¿Cree que el manejo de diferentes lenguas permite una visión más amplia y una mayor comprensión de los elementos poéticos?
Sin duda. Para traducir un libro de poesía hay que leerlo a fondo muchas veces, resolver sus dudas y dificultades, penetrar en sus enigmas. Así que el traductor se convierte forzosamente en un experto en la obra, y si además es poeta, aprende mucho del autor traducido y de sus mecanismos de escritura. Cuando, además, esto se hace con grandes autores que han escrito en idiomas diversos, se compara, se observan las diferencias, en fin, se amplía el campo del aprendizaje. E incluso en un mismo idioma, es muy distinto lo que se puede aprender de Goethe, de Hölderlin o de Heine, de Brecht o de Celan.
- ¿Cree que la obra del poeta Miguel Hernández está suficientemente reconocida y traducida a otros idiomas? ¿Ha traducido usted algún poema de Miguel Hernández a otro idioma? ¿Está dentro de sus proyectos?
Entre los lectores españoles e hispanoamericanos Miguel Hernández disfruta desde hace muchos años del gran prestigio que merece. Yo no sé si ha sido suficientemente traducido; probablemente no. Hay muchos países e idiomas en el mundo y seguro que queda mucha labor por hacer en ese campo. En cuanto a traducirlo a otro idioma, no me atrevería; yo traduzco de otros idiomas al español, pero no a la inversa. Esa es tarea que hay que encomendar a los extranjeros. Lo que sí hice hace muchos años fue seleccionar y prologar una antología de Miguel Hernández y también dedicarle un soneto, que nunca se ha publicado, aunque tiene ya más de cuarenta años. Tal vez sea ésta una buena ocasión para hacerlo. Dice así:
A Miguel Hernández,
que reposa desde hace veinticinco años
en un nicho del cementerio de AlicanteTú volabas, Miguel, tenías alas
con que surcar la angustia y sus prisiones,
alas con que cortar desolaciones
y escapar de las siegas y las talas.Preferiste quedarte entre las balas,
luchar con puños, dientes y cojones
y dar tu corazón a borbotones,
creciéndote a las buenas y a las malas.Todo te lo temieron y envidiaron
los hijos de la sombra, y no cesaron
hasta encerrar tu voz, tus huesos yertos,en aquella pequeña celda fría,
una más en la inmensa galería
de la cárcel sin fondo de los muertos.
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Su editorial, Hiperión, es considerada una de las más prestigiosas del mundo hispanohablante. ¿Cómo valora que el Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-Comunidad Valenciana 2009, promovido por la Fundación Cultural Miguel Hernández, sea publicado en esta editorial y no en otra?
Unir el nombre de Miguel Hernández al de Hiperión es un honor para la editorial. Creo que el premio se ha consolidado en estos pocos años y es ya uno de los más apetecidos por los poetas tanto de España como de América.
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¿Qué opina usted de la labor que está llevando a cabo la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Fundamental. Son muchas las tareas que la Fundación lleva a cabo y que sin ella puede que no salieran adelante. La obra de un poeta como Miguel Hernández, cuya vida fue truncada brutalmente a una edad tan temprana, necesita que sean otros los que se ocupen de ordenarla, difundirla, estudiarla y situarla en el alto lugar que debe ocupar.
- ¿Hasta qué punto considera decisivo el papel de una editorial para que la obra de un poeta alcance el éxito o el fracaso, se destine a un público determinado o consiga una acogida concreta?
La editorial no es lo más importante, pero puede ayudar a mejorar la difusión y la acogida de una obra, a darla a conocer, a difundirla a tiempo, a hacer que llegue a más lectores. Aunque yo creo que la mejor poesía se acaba abriendo paso por más que tenga que superar dificultades de todo tipo. Miguel Hernández, precisamente, es un buen ejemplo de ello.
- ¿Cree usted en el compromiso de la poesía? ¿Considera usted a Miguel Hernández un poeta comprometido? ¿Qué podría identificarle a usted como poeta frente a los demás?
Cada cual es como es. Cada poeta es un mundo y ve y siente el mundo y lo vive de manera diferente. Miguel Hernández estaba profundamente comprometido con aquel mundo que le tocó vivir, tan injusto y tan esperanzado, aunque al final las esperanzas se vieran frustradas. Cuando él murió, yo no había cumplido aún los dos años, así que mi vida ha transcurrido en un mundo diferente del suyo, aunque la nefasta presencia del dictador ensombreciera el final de la suya y pesara, aunque aligerada, sobre buena parte de la mía. Pero me une a él una concepción de la poesía que pretende abarcar el mundo en su complejidad, sin olvidar ni relegar ninguno de sus aspectos, y lo político, lo social, lo histórico, al ser parte de nuestra vida, tienen su peso también en la poesía. Yo prefiero los poetas que se manchan de barro a los que pretenden caminar por las nubes.
- ¿Desde cuándo ama usted la poesía? ¿Cuáles han sido los autores que más le han gustado y que han influido en su aprendizaje como autor de poesía?
Fue mi madre quien me leyó a los primeros poetas: Bécquer, Espronceda, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, García Lorca Fue en mi primera adolescencia. Desde entonces no he dejado nunca de leer poesía. Yo espero y deseo que sean muchos poetas los que me hayan influido, pues a escribir poesía se aprende leyendo a los poetas, pero me resulta difícil decir cuáles, pues creo que a los poetas que han escrito en español, que fueron los primeros que leí, hay que sumar los franceses, alemanes, ingleses, italianos, etc., etc., sin olvidar a los japoneses o los chinos. De todos me gustaría haber aprendido algo. Pero si tuviera que elegir un solo nombre, el del poeta al que nunca me canso de leer, me quedaría con Antonio Machado.
- ¿Cree usted que un poeta nace o aprende a serlo?
Sospecho que alguna cualidad, como el buen oído, debe de ser innata, pues hay quienes dedican su vida a intentar ser poetas y no lo consiguen, pero aunque se esté predispuesto para la poesía, el aprendizaje es esencial. Es decir, la lectura y el estudio de los poetas que nos han precedido.
- ¿Está actualmente escribiendo alguna obra poética? ¿Cuáles son sus proyectos de futuro?
Escribir, yo procuro escribir a menudo, muchas veces lo hago a diario, y cuando paso unos días sin hacerlo, me pongo de mal humor. Pero rara vez escribo "una obra" determinada. Escribo poemas, que más tarde acaban integrándose en libros diversos atendiendo a su temática o a otras características. Así que la publicación va siempre retrasada respecto a la escritura, y es bueno que así sea. Da tiempo a corregir y a eliminar.
En los próximos meses espero que se publiquen dos nuevos libros míos: "Va por ustedes", del que ya he corregido pruebas, y "Dibujos animados", mi tercer y último (espero) libro de poesía para niños.
- Como sabe, el año próximo se conmemora el centenario del nacimiento de Miguel Hernández. ¿Tiene usted o su editorial algún proyecto relacionado con dicha efemérides?
No lo hemos pensado, pero al menos como editores del premio que lleva su nombre, creo que deberíamos realzar lo más posible este aniversario de un gran poeta al que le fue robada tanta vida. Piénsese que Francisco Ayala era algo mayor que él, y aún vive. ¿De cuánta gran poesía nos privaron sus asesinos?
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