El profesor español de Traducción en la Universidad Lingüística Estatal de Moscú ha escrito un libro con motivo de la celebración de las I Jornadas Hernandianas en Rusia. Su objetivo era proporcionar información que pudiera servir de base para orientarse y adentrarse algo más en las cuestiones que se iban a abordar en las jornadas. Para ello, Santana Arribas seleccionó datos que suelen quedar en un segundo plano o bien en el ‘tintero’ en este tipo de foros o reuniones. No obstante, a lo largo de sus páginas hace afirmaciones muy interesantes y aporta datos desconocidos hasta el momento sobre el presente y futuro del hernandismo en tierras eslavas.

En esta introducción, Andrés Santana Arribas dice que Miguel Hernández acudió en septiembre de 1937 a la URSS, visitando las repúblicas de Rusia y Ucrania, como miembro de una delegación oficial que el Gobierno de la II República Española envió a la ciudad de Moscú para asistir al V Festival de Teatro Soviético, pero ‘no imaginaba siquiera que aquel sería su primer y último viaje a dicho país’, ya que la Unión Soviética desapareció en 1991 y el propio poeta oriolano no extendería su vida más allá de aquel fatídico y trágico 28 de marzo de 1942, en que falleció dolorosamente en una de las tantas cárceles franquistas.
A continuación, añade que el hispanismo ruso es ‘uno de los colectivos de hispanistas más activos del mundo’ y que este colectivo ‘defendió hasta no hace muchos años la lengua de Cervantes y su cultura sin sustancial apoyo por parte de nuestro país’. Pero añade que últimamente la llama poética hernandiana en Rusia la han mantenido encendida ‘lectores de todos los signos políticos y condiciones sociales imaginables, a pesar de cierto abandono -por qué no reconocerlo- por parte de hispanistas, traductores, intelectuales, literatos y, sobre todo, editores literarios. Prueba de ello es que, a día de hoy, resulta imposible adquirir ningún libro de Miguel Hernández en las librerías de este país’. Este hecho ‘debe servir como prueba de que estas jornadas no son en sí un fin, sino un tramo más del largo camino que nos queda aún por recorrer y por escribir a los amantes de la poesía de Hernández en Rusia’. Ya están en curso proyectos como, por ejemplo, la reedición en ruso de la obra hernandiana, así como ‘la edición de nuevas obras aún sin traducir, tanto de poesía como de teatro, en el marco del Circulo Hernandiano Ruso, pionero de una serie de círculos hernandianos que la Fundación Cultural Miguel Hernández, propietaria de esta marca registrada, tiene intención de ir constituyendo por todo el mundo’.
Después comenta que resulta emblemático que ‘justo en este año cervantino nos dispongamos a escribir entre todos los admiradores de otro Miguel -Hernández Gilabert- una nueva novela de caballeros: no conoce la historia de España mayor caballero que el poeta oriolano y este es el inicio de sus segundas andanzas (sin fecha de retorno) por los largos caminos de la gran potencia cultural que es indudablemente Rusia’.
Añade el traductor andaluz que ‘especialmente culpable de que tengan lugar estas jornadas -es de justicia reconocerlo- resulta sin duda la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela (Alicante, España), auténtico motor de las mismas’. Apunta el traductor que este motor ‘está alimentado por el inagotable y ecológico combustible de Juan José Sánchez Balaguer, Cristina de Lama y el resto de amigos que trabajan en ella’, junto a instituciones como el Ministerio de Cultura, Ministerior de Agricultura, Pesca y Alimentación, la AECI, la Embajada de España, el Instituto Cervantes y la Asociación de Hispanistas de Rusia. Santana explica que los participantes en estas jornadas tenían ‘la enorme responsabilidad y el superior deseo de que el gran poeta oriolano se sienta cómodo entre nosotros en su vuelta a Rusia’. Dentro de su agradecimiento a las personas e instituciones que han ayudado para que el retorno de Miguel a Rusia sea una realidad, también tiene un hueco para el ‘gran estudioso de la obra y la vida hernandianas Aitor Luis Larrabide (...) pozo inagotable de sabiduría filológica y hernandiana (...) los organizadores sabemos mejor que nadie que sin sus aportaciones bibliográficas y documentales, sus orientaciones filológicas y literarias, sin su continua y desinteresada colaboración, estas jornadas no habrían sido posibles o, cuanto menos, habrían brillado con mucha menor intensidad’. Asimismo, agradece la presencia de dos ponentes, a los que califica ‘de lujo’, como Jesucristo Riquelme y César Moreno, ‘que se han desplazado desde España, aceptando unas condiciones muy humildes de estancia para lo que su nivel científico y cultural merecerían’.
El libro se estructura básicamente tres capítulos:a) ‘El viaje: Moscú, Leningrado, Kíev y Járkov’, en el que se habla de la sedimentación y del calado del mismo. Apunta Santana que existe unanimidad en el hernandismo en calificar como capital y trascendental la influencia que su viaje a la URSS ejerció en el posterior desarrollo de Miguel Hernández como poeta y como persona. ‘Del hallazgo de nuevos documentos sobre dicho viaje dependerá en gran medida que se pueda llegar a esclarecer datos que ayuden a comprender el cambio de personalidad que, a su vuelta de la URSS, advierten en el poeta sus allegados más íntimos’. Para referirse a la ‘sedimentación’ del viaje Santana reproduce textualmente pasajes del libro de José Luis Ferris, publicado en 2002, en el que se habla de la estancia de Miguel en las ciudades de Moscú, Leningrado, Kíev y Járkov: ‘Sólo su necesidad de creer en el hombre le hacía defender la solidaridad del pueblo soviético, admirar sus fábricas y su ostentoso progreso industrial, aunque, en el fondo, ese silencio que sólo guardaba para él, pensara en la hipócrita teatralidad de los delegados rusos empeñados en ofrecer una imagen ejemplar y perfecta de aquella sociedad. No creemos que la ingenuidad del poeta fuera tan elocuente como muestran sus escritos, ni que en todo un mes de permanencia en la Unión Soviética no advirtiera la sombra oscura de Stalin’. Miguel ya no iba ser el mismo tras su viaje. La alegría del reencuentro con Josefina, en avanzado estadio de gestación, no lograría sacarle de aquel proceso reflexivo que se manifestaba en su actitud, más retraída, y en la obra que a partir de aquellos meses irá generando.
En cuanto al calado del viaje, recuerda el profesor de Lingüística que ya en el II Congreso Internacional Miguel Hernández, celebrado en Orihuela y Madrid del 26 al 30 de octubre de 2003, se lanzó a conjeturar sobre los posibles motivos que llevaron al poeta a ese cambio radical de personalidad a su vuelta de la URSS y reproduce en el libro parte de su ponencia, publicada en las Actas del Congreso: ‘...la sociedad soviética de aquellos años treinta en que Hernández visitó la URSS se movía por optimistas y elevados sentimientos de humanismo: el amor al prójimo, la amistad de los pueblos, la construcción de un mundo nuevo, mejor y más justo, etc. Es decir, que los valores y esperanzas de aquella sociedad coincidían plenamente con los de Miguel Hernández (...) Pues bien, muy al contrario de lo que se esmeraron en afirmar los propagandistas soviéticos, en nuestra opinión, lo que tenía que haber sido el encuentro de dos almas gemelas se convirtió en una gran decepción para el poeta español. Seguramente, Miguel Hernández, que viajó a la URSS pensando que era un mundo mejor y un modelo a seguir, se sintió muy desencantado al encontrarse un país pobre, con una población que vivía míseramente (...) Creemos que Hernández se dio cuenta de que, por una parte, estaba muy vigilado por las autoridades, con lo cual debió de sentir cierta desconfianza hacia su persona por parte de los que él consideraba como amigos, mientras que, por otra parte, observó (...) la gran pobreza existente en la URSS (...) De lo que no puede caber ninguna duda es que este viaje le supuso a Hernández un gran impacto y lo llevó de incertidumbre vital’, pese a exaltar al país en la prosa y en los poemas que le inspiraron su estancia allí.
b) ‘Huella literaria del viaje’. Precisamente, en este apartado, Santana glosa la obra o, mejor dicho, el fruto literario directo que inspiró en Hernández su viaje por la Unión Soviética (‘La URSS y España, fuerzas hermanas’, ‘España en ausencia’, ‘Rusia’ y ‘La fábrica-ciudad’). Comenta el estudioso español que a algún lector le podrán resultar exageradamente politizados estos escritos del poeta español, sin embargo ‘no debe extrañar tanto que el poeta acentúe su posición política (...) alentando a sus camaradas del ejército republicano de que, desde el exterior, grandes potencias apoyan la causa de la II República. Es decir, muy en la línea vital del escritor, Hernández sacrifica sus propios sentimientos en aras de una causa superior y que el considera la más justa de todas las causas: la lucha por la libertad y la justicia’.
c) ‘Huella epistolar del viaje’. Aquí Santana glosa también, tal y como se reproducen en la Obra Completa de Espasa Calpe (1992), las cartas que el poeta de Orihuela escribió a su familia y esposa desde la URSS.
El traductor español aprovecha este segundo capítulo para relatar todas las diferentes y variadas actividades a realizar dentro de las ‘I Jornadas Hernandianas en Rusia’, elegidas tras un escrupuloso proceso de selección. Se desarrollaron por este orden cronológico las siguientes: Homenaje y recital poético hernandiano en San Petersburgo, I Congreso Hernandiano Ruso, Homenaje de los alumnos del Instituto Cervantes de Moscú, Conferencia sobre las relaciones entre Manuel Altolaguirre y Miguel Hernández, Homenaje en la Escuela Bilingüe 110 de Moscú, Constitución del ‘Circulo Hernandiano Ruso’, Conferencia sobre la producción teatral de Miguel Hernández, presentación de la revista ‘Apuntes para el retrato de una amistad: M.A.&M.H.’, presentación del libro ‘Miguel Hernández en la prensa rusa’, exposición virtual sobre Manuel Altolaguirre (FCMH) y concierto de clausura. ‘Han sido muy variadas las propuestas recibidas, tantas que se podrían organizar otras jornadas en el futuro -explica Santana-. La ilusión e intención de los organizadores de las jornadas es que las actividades que no han podido entrar a formar parte de las mismas en esta ocasión se vayan poniendo en práctica próximamente sin necesidad de que tengan que desarrollarse dentro de un foro como el actual’. Cualquier propuesta al respecto puede ser enviada a las direcciones siguientes:
administracion@miguelhernandezvirtual.comsantana.andres@gmail.com
En este capítulo, el profesor de Lingüística asevera que San Pertersburgo es la ‘cuna del hispanismo’ y que ‘cuenta con numerosos e importantes admiradores de la obra hernandiana, así como excelentes traductores de la talla de Víctor Andréiev y Vladímir Vasíliev’. Tampoco olvida reseñar el profesor andaluz la donación al hispanismo ruso, durante las jornadas, de dos bustos del poeta oriolano, semejantes al que preside la entrada del Campus de las Salesas de la Universidad Miguel Hernández, de Orihuela, el cual es obra del escultor oriolano Ricardo Cánovas. Uno de ellos ha quedado expuesto en el Patio Internacional de la Facultad de Filología de la Universidad Estatal de San Petersburgo y otro ha sido entregado a la Universidad Estatal Lingüística de Moscú, sede de la ‘Asociación de Hispanistas de Rusia’, cuyo presidente es Sergéi Goncharenko, que es ‘sin duda alguna cabeza del hispanismo ruso en la actualidad’.
En este último capítulo, Andrés Santana explica que ‘Círculo Hernandiano’ es una marca oficialmente registrada por la Fundación Cultural Miguel Hernández. Estos círculos se conciben para facilitar un mismo paraguas a todos aquellos que en cada lugar de España o en el extranjero quieran agruparse para mantener viva la figura y la obra del poeta. El primero en ser constituido ha sido el de Moscú. Desde el momento de su constitución, la FCMH le está enviando publicaciones de y sobre el poeta. Dice el lingüista español que entre las tareas inmediatas que se propone realizar este ‘Círculo Hernandiano Ruso’ se encuentran:
a) editar la obra hernandiana en ruso, tanto mediante la reedición de lo ya traducido y publicado, como a través de la realización de nuevas traducciones y versiones y de obras inéditas.
c) Potenciar estudios sobre el poeta de Orihuela en el ámbito académico, mediante la realización de trabajos de fin de carrera, tesis doctorales, etc.; fomentar la inclusión de obras hernandianas en las asignaturas de literatura extranjera de los distintos planes de estudio del sistema educativo ruso, tanto a nivel escolar como en la enseñanza superior.
d) Promulgar y facilitar la publicación de artículos sobre Miguel Hernández en prensa y revistas especializadas: para ello, se propone la creación, en colaboración con la FCMH, de un certamen anual que premie el mejor trabajo sobre el poeta oriolano publicado en lengua rusa, ya sea literario, científico o periodístico.
e) Servir de puente de unión entre las distintas instancias oficiales rusas y españolas a objeto de coordinar y llevar a buen puerto todas las propuestas que se reciban para la realización de actividades hernandianas en Rusia y la CEI y que reciban la aprobación del Círculo Hernandiano.
Este Círculo, cuyo centro de operaciones será la Asociación de Hispanistas de Rusia (sita en la Universidad Estatal Lingüística de Moscú, ubicada en la calle Ostozhenka, 38), está formado por hispanistas y especialistas rusos de gran talla, como Andréiev, Bagnó, Balzhi, Braguínskaia, Chílikov, Dubin, Geleskul, Ginkó, Goncharenko, Grigóriev, Grushkó, Juzemi, Krushkov, Malinóvskaia, Ospovat, Piskunova, Reznichenko y Vasíliev.
Por último, el profesor Santana Arribas incluye en su libro un pequeño apartado dedicado a la FCMH de Orihuela, haciendo un repaso por su historia, objetivos, sede e información de contacto.
Se trata, en definitiva, de una publicación cuyo objetivo ha sido desempolvar la estancia hernandiana en la URSS en 1937 con vistas a entender mejor lo que 67 años y 3 meses después de aquel viaje se ha celebrado en Moscú y San Petersburgo, pero ahora sin invitación política, simplemente por el deseo hecho realidad del pueblo español y del pueblo ruso que, compartiendo admiración por la obra de Miguel, se han puesto de acuerdo para arrimar el hombro y organizar las ‘I Jornadas Hernandianas en Rusia’.