CASAS MUSEO, FUNDACIONES Y BIBLIOTECAS

CASA MUSEO GERARDO DIEGO
“La vida es un único verso interminable...”

La Fundación Gerardo Diego es una fundación privada, de carácter cultural y sin ningún ánimo de lucro, de ámbito nacional. Tiene dos sedes oficiales: una en Santander, en la calle Gravina número 4, que se encuentra actualmente en periodo de obras por rehabilitación general, y que albergará en un futuro no muy lejano la Biblioteca Gerardo Diego; la otra en Madrid, en la Casa de Santander, situada en la calle Pío Baroja sin número.

La Fundación, que fue constituida en Santander el 11 de junio de 1999, tiene como patronos fundadores al propio Ayuntamiento de Santander, a los herederos del poeta y a la Sociedad Menéndez Pelayo. Sus fines fundamentales no son otros que facilitar el conocimiento, estudio y difusión de la obra de Gerardo Diego, así como promover la creación literaria y artística en general, con atención especial a aquellos autores vinculados de algún modo a Santander y Cantabria. Además, pone la Biblioteca Gerardo Diego a disposición de investigadores y estudioso en general.

Tiene un horario de lunes a viernes, de 10 a 14 horas, y entre sus servicios se encuentran la ya citada Biblioteca y un Museo.

En cuanto a publicaciones, se publica una media de diez títulos al año en torno a la figura y obra de Gerardo Diego, así como de creadores y estudios literarios sobre poesía española del siglo XX. Se apoya desde la Fundación la investigación y la creación literaria, con un Premio Internacional Gerardo Diego de Investigación Literaria, de carácter anual y con dotación económica.

Entre las actividades promovidas, se encuentra la Conmemoración del primer centenario de su nacimiento, así como congresos, conferencias, exposiciones, seminarios o cursos relacionados con la figura del poeta santanderino.

Pasamos ahora a enumerar las publicaciones y ediciones que la Fundación Gerardo Diego tiene preparadas para el año 2005:

  • Conmemoración del centenario del nacimiento de Manuel Altolaguirre.
  • Creación de la revista Claraboya, así como una nueva edición de la antología Voces poéticas de Cantabria.
  • Publicación del libro Cartografía del silencio, de Adela Sainz.
  • uesta en marcha definitiva de su sede en la Casa Museo Menéndez Pelayo, con el ambicioso propósito de dar cabida durante todo el año a más de una veintena de ediciones, coediciones y publicaciones sobre estudios, creación, ensayos, recopilaciones, colaboraciones institucionales y colecciones. Todo este programa se encuentra en periodo de preparación o estudio, puesto que también engloba la colaboración de otras entidades en algunos de los mencionados proyectos.
  • Creación de dos nuevas ediciones periódicas, bajo el nombre de Cuaderno adrede y Pliegos del recuerdo.
  • Edición, a cargo de Irma Emiliozzi, de la Correspondencia de Vicente Aleixandre a Jaime Siles. Será una coedición entre la propia Fundación Gerardo Diego y el Centro Cultural de la Generación del 27, de Málaga.
  • Otro proyecto es el Cuaderno de amigos: Gerardo Diego y José Hierro. Una recopilación de ensayos, artículos y estudios realizados por Diego sobre Hierro y viceversa. El estudio preliminar corre a cargo de Francisco Javier Díez de Revenga.
  • El Diccionario de la poesía en Cantabria (1900-2000) pretende ofrecer a los lectores, tanto aficionados como investigadores, lo que ha sido toda la actualidad creativa en Cantabria durante todo el siglo XX. La obra corre a cargo de Juan Antonio González Fuentes y Luis Alberto Salcines.
  • Otra de las ediciones anunciadas será La imprenta Bedia (Santander 1948-2004). Una aproximación a sus impresos. Se trata de un catálogo de lo que se fue publicando en Bedia durante más de medio siglo, con un ordenamiento científico que posibilitará los futuros estudios de la edición en Cantabria. Los autores son Rosa Fernández Lera y Andrés del Rey Sayagués. Coedición fruto del acuerdo entre la Fundación Gerardo Diego y Beclia.
  • Estudio y catalogación de las Revistas literarias españolas (1918-1975). Una aproximación a sus impresos, coordinado por Manuel Ramos y Vega.
  • Coeditado con la UNED saldrá el ensayo La revista Claraboya (1936-1968): un episodio fundamental en la poética de los 60. Correrá a cargo de Juan José Lanz.
    · Poetas narradores: la narrativa breve en las revistas de vanguardia en España (1918-1936), ensayo realizado bajo la responsabilidad de Díez de Revenga y afrontado conjuntamente con el Centro Cultural Generación del 27 y Devenir Ensayo.
  • Punto importante de estas publicaciones del 2005 será Gerardo Diego. Poemas. Selección y prólogo de Manuel Altolaguirre. Saldrá en edición facsímil, abordada también con el Centro Cultural Generación del 27 y Ollero y Ramos; y publicada con motivo de la celebración del primer centenario del nacimiento del poeta e impresor Manuel Altolaguirre.

Nacido en Santander en 1896, es la personalidad de Gerardo Diego una de las más vitales, prolíficas y longevas de todo el siglo XX literario. Estudiante de Filosofía y Letras en la Universidad de Deusto, obtiene en 1920 la cátedra de Lengua y Literatura en un instituto de Soria; luego marchará a Gijón, Santander y, a partir de 1966, en el Instituto Beatriz Galindo de Madrid, donde se jubilará.
En 1925 publica Versos humanos, obra por la que será galardonado con el Premio Nacional de poesía, y en la que se incluye su famoso poema “El ciprés de Silos”.

La trayectoria poética de Diego se divide claramente en dos bloques, aparentemente irreconciliables, y dominados por la antitética enemistad entre clasicismo y modernidad. Consigue fundir genialmente ambas facetas en Alondra de verdad (1941), consiguiendo la que fue, probablemente, su mejor obra. Y es que, en palabras del propio Diego, no podía evitar el amar tanto la modernidad de la ciudad como la tradición del campo. Aunque bien es cierto que tras la Guerra Civil se volvió más tradicionalista.

En su faceta más puramente vanguardista, la de la poesía de azotea, como él mismo la denominaría, destaca su adscripción al movimiento de vanguardia creacionista, junto a Vicente Huidobro y Juan Larrea. De esta etapa podemos destacar su poemario Manual de espumas o la Fábula de Equis y Zeda. Siguió siempre Diego en contacto con los cambios literarios que se iban produciendo, y siempre combinó esas dos facetas en su poesía.

Su actividad con los poetas más jóvenes del 27 (Guillén, Dámaso Alonso, Salinas, Alberti o García Lorca), genera actividades que tendrán una singular trascendencia histórica: crean la revista Carmen, con su suplemento Lola, organiza las ediciones que conmemoraban el centenario del nacimiento de Góngora y participa en la famosa excursión a Sevilla, en cuyo Ateneo posaron en una fotografía que marcó el hito generacional del 27 para siempre.

Y en 1932 lleva a cabo su histórica antología de poetas españoles contemporáneos, de 1915 a 1931, en la que incluye, junto a poetas ya consagrados como Rubén Darío o Juan Ramón Jiménez, los que formarán parte de la nómina central de jóvenes poetas de la época, con todos sus compañeros de generación incluidos.

A partir de 1934, y ya casado y catedrático en Madrid, se establece como profesor en un Instituto de Secundaria, donde permanecerá ya hasta su jubilación.

Por su intensa actividad cultural, será elegido, en 1947, miembro de la Real Academia Española de la Lengua, defendiendo en su discurso de entrada una estrofa de la Jerusalén conquistada de Lope de Vega. Y en 1979 le será concedido, ax aequo con su amigo Jorge Luis Borges, el Premio Miguel de Cervantes.

Morirá el 8 de julio de 1987.

EL CIPRÉS DE SILOS

Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.
Mástil de soledad, prodigio isleño;
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.
Cuando te vi, señero, dulce firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto cristales,
como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.

Asun López Salvador-Rabaza
Óscar Moreno


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