ENTREVISTAS

MIGUEL ANGEL AULADELL

Profesor titular de Escuela Universitaria del Departamento de Filología Española, Lingüística General y Teoría de la Literatura de la Universidad de Alicante, se licenció con Premio Extraordinario y obtuvo plaza de Profesor Agregado de Bachillerato.

Su actividad docente e investigadora se ha centrado principalmente en la literatura española del siglo XVII y de la época de Fin de Siglo (S. XIX).

Ha intervenido en numerosos congresos y seminarios nacionales e internacionales; ha pronunciado conferencias en España, Francia e Italia; y ha publicado reseñas tanto en revistas especializadas como en la prensa diaria.

Asimismo, ha formado parte de proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Educación y Ciencia, el Ministerio de Ciencia y Tecnología, la Conselleria de Cultura, Educación y Ciencia de la Generalitat Valenciana, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert y la Caja de Ahorros del Mediterráneo.

Cuenta con artículos sobre Lucas Fernández, Antonio Liñán y Verdugo, Lope de Vega, Ruíz de Alarcón, Vicente García de la Huerta, José Zorrilla, Emilio Castelar, José Martí, Rubén Darío, Azorín, Juan Gil-Albert, Miguel Hernández, José Sanchís Sinisterra; así como acerca de la literatura francesa decimonónica en la prensa alicantina, el aprovechamiento de la historia del teatro para la didáctica de las artes escénicas, la enseñanza de la literatura infantil y juvenil.

Es autor de la monografía titulada La Guía y avisos de forasteros que vienen a la corte del Ldo. Antonio Liñán y Verdugo en su contexto literario (Alicante, Servicio de Publicaciones de la Universidad, 1990); del material didáctico sobre El teatro europeo de los siglos XVI y XVII (Valencia, Generalitat Valenciana, 1991) y editor del Ensayo biobibliográfico de escritores de Alicante y su provincia de Manuel Rico García (Alicante, Instituto Juan Gil-Albert, 1986). Asimismo, ha editado una Antología de poesía y prosa de Rubén Darío (Alicante, Aguaclara, 1990). Desde 2003 dirige la edición digital de la obra de Lope de Vega en la Biblioteca Virtual Cervantes.

ENTREVISTA

1. En la actualidad es usted profesor de Literatura Española en la Universidad de Alicante, más concretamente de la asignatura Literatura Española I. ¿Qué acercamiento hace a la figura de Hernández desde una panorámica tan amplia como la que exige el tratar de encuadrar toda la literatura del siglo XX en un solo año?

La figura y la obra de Miguel Hernández sirven muy adecuadamente para explicar la evolución de las principales tendencias poéticas de la España republicana y de la guerra civil. Miembro por edad de la generación del 36, pero brillante epígono del 27, Hernández es uno de los mejores ejemplos para trasladar a los estudiantes el panorama literario de aquel tiempo, sacudido por la dicotomía tradición/vanguardia y la polémica estética entre los partidarios de la pureza y los defensores de la revolución.

2. ¿Cómo valoraría el nivel que actualmente tienen los alumnos en cuanto a Literatura se refiere?

Cada vez es más bajo, puesto que apenas hay estudios literarios en ESO y Bachillerato. Carecen de referencias culturales. Su preparación no es libresca. Hay, pues, que acercarse a ellos empezando por el fomento de la lectura y utilizando en la medida de lo posible las nuevas tecnologías para intentar atraerlos a la literatura a través de los medios más familiares para ellos.

3. ¿Cómo surgió su interés por la figura de Miguel Hernández? ¿Qué fue aquello que más le cautivó, en un primer momento, del poeta?

La realización de un recital dramatizado de Viento del pueblo en 3º de BUP hizo que me interesara por Miguel Hernández y su poesía. La fuerza de su palabra nos cautivó a un grupo de jóvenes del colegio Maristas de Alicante que vivíamos atentos durante el curso 1976-77 a unos momentos que todos calificaban de históricos. Después accedí a obras suyas en las que la pasión por la lucha colectiva, popular, se había transformado en una emocionada y conmovedora poesía en libros tan fundamentales para la lírica española del siglo XX como Cancionero y romancero de ausencias. Mucho más tarde, y por razones profesionales me acercaría a su teatro que ha terminado por ser objeto de alguna de mis investigaciones al haber dado a luz el texto fragmentario de una pieza dramática de tema taurino que se habría titulado Juan de Oro, y que apareció publicado en las Actas del primer Congreso hernandiano del año 1992, que coordinó el profesor José Carlos Rovira.

4. ¿Considera que la faceta como dramaturgo de Miguel Hernández ha sido quizás ninguneada frente a la lírica?

Su labor de dramaturgo se relaciona con una de las maneras de hacer teatro de su época, en la que, por ejemplo, Lorca y Alberti habían realizado una propuesta de teatro lírico, popular y recuperador de la rica tradición de nuestra comedia del Siglo de Oro. Lo que sucede es que de todo ese espléndido panorama teatral sólo ha quedado y tenido éxito comercial el de Lorca y, además, oscureciendo éste al resto. Por otra parte, hay que reconocer que si el teatro representa crear un público, Hernández, sin duda, lo ha conseguido más con su poesía lírica. La reivindicación del teatro clásico español que llevó a cabo dicha generación me interesa mucho particularmente. Es muy conocida la aportación de Lorca con La Barraca, pero también en ese proceso desempeñó un papel destacado Miguel Hernández, autor de autos sacramentales como Quién te ha visto y quién te ve y sombra de lo que eras y actualizador del teatro lopesco en dramas como El labrador de más aire.

5. Desde 2003 dirige la edición digital de la obra de Lope de Vega en la Biblioteca Virtual Cervantes. ¿Qué importancia otorga a la labor que la Biblioteca Virtual viene desempeñando?¿Qué tratamiento recibirá Miguel Hernández desde este proyecto?

En un momento como éste de extensión de la cultura digital, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de la Universidad de Alicante representa una plataforma privilegiada para hacer contar la literatura española en el ciberespacio. Frente a la preponderancia de la cultura anglosajona en internet, la Biblioteca Cervantes supone la posibilidad de presencia cualificada de la cultura de una comunidad lingüística de varios cientos de millones de hispanohablantes. Por otro lado, con los múltiples materiales que contiene y la diversidad de herramientas que ofrece, representa el instrumento idóneo para apoyar la docencia de la literatura en todos los niveles educativos, incluido –claro está- y muy especialmente el universitario.
La introducción de un autor contemporáneo en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes es algo compleja, puesto que está sujeta –como en el caso de Miguel Hernández- al asunto de los derechos de autor. Cuando se llega a algún tipo de acuerdo o convenio con los derechohabientes respectivos, la Virtual suele configurar un nuevo portal (“Biblioteca de Autor”) dedicado al escritor en cuestión. Así ha ocurrido, por ejemplo, este mismo año 2005 con los artículos cervantinos de Azorín, gracias a un convenio establecido entre la Fundación Biblioteca Cervantes / Universidad de Alicante y la Caja de Ahorros del Mediterráneo, depositaria de los derechos del autor monovero. Asimismo, se han obtenido permisos particulares de algunos escritores vivos, tanto españoles -Ángel González, Luis Antonio de Villena, Luis Alberto de Cuenca-, como hispanoamericanos -Gonzalo Rojas, Mario Benedetti-. Por último, puede señalarse la existencia de un portal monográficamente dedicado a la Poesía Española Contemporánea.

En el caso de Miguel Hernández su inclusión en la Biblioteca Virtual Cervantes podría ser sumamente útil, ya que las secciones habituales de las bibliotecas de autor posibilitarían el acceso a materiales muy diversos relacionados con el universo hernandiano (edición de textos, facsímiles de manuscritos, iconografía varia, vídeos de representaciones teatrales, grabaciones de recitales poéticos, bibliografía crítica actualizada y –en su caso- comentada...), así como al empleo de herramientas que nos facilitaran las concordancias de su obra, la posibilidad de acceder a la reproducción de originales con sus distintas fases de borrador, etc.

6. ¿Qué otros proyectos tiene en mente?

La verdad es que la edición de la obra completa de Lope de Vega es tarea ambiciosa. La producción teatral es la primera que se ha afrontado, siguiendo, en principio, la edición de las obras publicadas en las veinticinco Partes de comedias. Pero queda mucho trabajo: el resto de la producción dramática; la obra poética, épica y lírica; las novelas; el epistolario; y otros escritos diversos (teatro breve, piezas oratorias...). También se quiere contar con un banco de datos bibliográficos puesto al día y comentado en la medida en que sea posible. Al mismo tiempo que mantendremos la dedicación a ese amplio proyecto de la Biblioteca Virtual Cervantes en el que cuento con la colaboración de un equipo altamente preparado e ilusionado, coordinado por Sergio Galindo y Loli Bermejo, me ocuparé de otros temas relacionados con mis dos líneas de investigación habituales: la literatura española del Barroco y la correspondiente a la época modernista de Fin de Siglo.

7. ¿Qué nos puede decir de las actividades que, desde la Fundación Cultural Miguel Hernández, se viene realizando para continuar con la investigación sobre su figura y dar a conocer, además, su obra a otras generaciones?

Lo primero que se me ocurre es valorar muy positivamente su existencia y, sobre todo, al comparar esa atención ahora tan cuidadosa a la figura y obra de un autor tan denostado durante décadas pasadas. Por lo tanto, me parece importante el papel reparador y de justicia que desempeña esta Fundación de presencia pública y espero que sus responsables sepan aprovechar dicha institución para engrandecer el nombre de Miguel Hernández, así como de toda la rica literatura de su tiempo, esa verdadera Edad de Plata de las letras españolas, puesto que seguro que en el olimpo de los escritores muchos verán con envidia esa atalaya pública que es la Fundación Cultural Miguel Hernández, que para sí querría más de uno de ellos.

Óscar Moreno
Rebeca Serrano
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