HEMOS HABLADO CON...
GRACIA IGLESIAS

Esta madrileña nacida en 1977, es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ganadora del Premio Nacional de Poesía 2004 de la Fundación Cultural Miguel Hernández, ha visto como se publica este año el libro que le dio el galardón: Aunque cubras mi cuerpo de cerezas.

Cuenta con otro libro de poemas publicado, titulado Sospechoso que soy humo, con el que ganó el Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven en 2002. Es miembro de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles desde 1997. Colabora en la revista cultural “Aqueloo” y trabaja en una galería de arte.


ENTREVISTA
  1. Siendo licenciada en Periodismo. ¿Por qué el Premio Nacional de Poesía y no el de Periodismo?

    Porque en el momento en que se publicaron las bases de ambos premios yo tenía un poemario terminado y corregido y listo para presentar y sin embargo no había publicado en prensa ningún artículo sobre Miguel Hernández. Es posible que me presente al premio de Periodismo en otra ocasión.


  2. ¿Qué le llevó a presentarse a dicho premio?

    Los premios de la Fundación Miguel Hernández tienen un prestigio reconocido y una dotación económica interesante. Además, como dije antes, cuando recibí las bases por correo tenía preparado un libro del que me sentía satisfecha y creí que era el momento de ponerlo a prueba presentándolo a concurso.


  3. Ha ganado el III Premio Gloria Fuertes de Poesía Joven y el Premio Nacional de Poesía de la Fundación Cultural Miguel Hernández, y se dice de usted que es una figura notable dentro del panorama poético nacional. ¿Cómo se lleva el hecho de ser tan joven y valorada?

    Recibir elogios es siempre satisfactorio, pero no me considero una figura notable. Hay muchos maestros a los que me gustaría parecerme y a su lado me veo como una aprendiz balbuciente.


  4. De sus poemas se destaca la espontaneidad y transparencia. ¿Pretende con ello llegar a todo tipo de lectores?

    Nunca he escrito poesía pensando en quién la va a leer. Entre mi primer y mi segundo libro, de hecho, los temas han cambiado y en ciertos aspectos mis versos se han hecho algo más duros. Si alguien considera mi forma de escribir espontánea y transparente debe ser que así se percibe desde fuera, pero yo no lo hago de manera buscada y artificiosa. Simplemente mi estilo se acomoda a lo que quiero transmitir en cada poema y en cada momento.


  5. Tenemos entendido que no se limita únicamente a la poesía y narrativa. Mezcla la poesía, la música y la pintura en colaboración con otros artistas. Coméntenos sobre ello.

    Desde hace aproximadamente ocho años estoy muy vinculada a las artes plásticas, porque antes de terminar la carrera ya escribía en revistas de Bellas Artes y, más o menos por las mismas fechas, comencé a trabajar en una galería. Eso, unido al gusto por la belleza estética, la música y la literatura que he heredado de mis padres y de mis abuelos, se ha convertido en una búsqueda constante del lado más creativo de la vida.

    Mi relación con artistas de todo tipo a los que he conocido en ferias, exposiciones, conciertos y recitales, ha facilitado colaboraciones de las que me siento muy orgullosa.

    Por ejemplo, me fascina el performance, en el que se mezclan teatro, música, plástica y poesía conceptual. En la galería Catarsis he podido llevar a cabo algunas de estas actuaciones en colaboración con artistas, actores y músicos. Este mismo verano realicé un performance en el Espai Cultural de Caja Madrid en Barcelona, con el artista Nacho Ramírez y en casi todos mis recitales intento que la palabra se alíe con otras formas de expresión.

    Además he tenido la suerte de poder ver mis poemas junto a los grabados de uno de los pintores españoles a los que más admiro, Luis Feito, en una carpeta titulada “Tiempo de Luz”, que ha editado la galería BAT.


  6. Hablemos de Aunque cubras mi cuerpo de cerezas. ¿Qué es? ¿Cómo surgió?

    Es un libro sobre el amor difícil, sobre las relaciones prohibidas o imposibles, sobre la esperanza y la desesperación. Tiene una doble faceta dulce y ácida al mismo tiempo, con hueso, como las cerezas. El libro se divide en dos partes pero no se encuentran separadas sino trenzadas: el cuerpo –poemas que, como el café, son calientes y amargos al mismo tiempo, aunque a veces tengan varias cucharadas de azúcar– y las cerezas, que constituyen el contrapunto de color, son mucho más breves y conceptuales y en ellas reside la parte más amable del poemario.


  7. ¿Cómo se siente al ver publicado este libro?

    Muy satisfecha.


  8. ¿Le gusta la poesía de Miguel Hernández?¿Qué destacaría?

    Miguel Hernández es uno de los poetas más grandes de la literatura española. No puedo contener las lágrimas cada vez que leo el desgarrador grito de dolor que es la “Elegía” a Ramón Sijé. Sus poemas son sinceros, limpios y agudos como dardos. Adoro el soneto “Me tiraste un limón, y tan amargo”.


  9. ¿Considera suficiente la labor que la Fundación Cultural Miguel Hernández está realizando para mantener viva la figura del poeta oriolano?

    Creo que dan mucha difusión a sus actos y que están realizando un esfuerzo digno y meritorio por recuperar la memoria de un poeta que, por detestables razones políticas, estuvo olvidado en una España en la que no podían escucharse voces discordantes. Hoy son muchos los que se sienten hernandianos gracias a esa Fundación, y si alguien no lo cree sólo tiene que ver la cantidad de gente que peregrina a la tumba de Miguel Hernández el 28 de marzo de cada año en “La senda del poeta” que organiza la Fundación. Creo que son miles de personas.


  10. ¿Tiene algún proyecto en mente?

    ¡Muchísimos! … arte, literatura, vuelos… ¡no doy abasto!



Asun López
Rebeca Serrano

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