Para Miguel

De la mano de la oriolana Mª Dolores Roca, en colaboración con el Ayuntamiento de Orihuela, nos llega este homenaje a Miguel Hernández en forma de libro-álbum titulado “Para Miguel”, una autoedición para niños con poemas basados en la vida y obra del poeta.

Con este primer trabajo, Maria Dolores Roca, maestra en la ciudad de Orihuela, se suma al número de publicaciones sobre Miguel Hernández en el año de su Centenario.

“Para Miguel” es un libro de poemas destinado a los más pequeños, con un total de seis composiciones de diferente extensión, dotadas de gran sensibilidad y belleza. El libro es destacable en varios aspectos, por su carácter de autoedición, y por el hecho de ser el primero, dentro de las publicaciones en torno al Centenario, que se atreve con la poesía destinada al público infantil.

Además, la autora ha contado con la inestimable colaboración de Juliana Javaloy, encargada de dotar de luz y color a este proyecto, y reincidente ilustrando a Miguel Hernández ya que, el pasado mes de febrero colaboró también en los actos del centenario con una muestra de cuadros inspirados en el poemario “El rayo que no cesa”.

Así pues, la publicación ofrece un total de cuarenta y ocho páginas, encuadernadas en tapa dura y con dibujos de gran calidad, donde María Dolores ha dejado insertos sus versos junto a algunos originales del poeta oriolano.

Los poemas marcan la división de que se compone el libro:

“Experto en lunas”.
“Sueña”.
“En mi tierra”.
“Desde el monte”.
“El lechero”.
“Su nana”.

Seis partes diferenciadas, que caracterizan algunos de los momentos más destacados en la vida de Miguel Hernández, sobre todo, los de su niñez.

“Una cabrita bala
a la luna llena.
Le cuenta que hay un poeta
que sabe de lunas
Y de poemas”.
………………………..

“Mira tu huerta adorada,
Siente su aroma ligero,
No hay un lugar igual
En la tierra bajo el cielo”.

La autora ofrece, en versos como éstos, pinceladas de información en las que, el niño puede captar, entre otras cosas, la estrecha relación del poeta con la luna, el deseo de dedicarse a la poesía o su amor a la huerta oriolana.

Las rimas son fáciles y sencillas, no exentas de sensibilidad y ternura, adaptándose así al público al que va dirigido y organizando una tentativa poética capaz de despertar el interés en niños de cualquier edad. A través del ritmo y la sonoridad de las palabras, la autora va tejiendo el hilo invisible que sustenta las emociones y los sueños de Miguel Hernández-niño para llevarlas hasta el lector.

María Dolores compone versos basados en las mismas composiciones de Hernández y entremezcla los temas del poemario de Miguel con sus propios versos. Así, los primeros poemas de este libro, hacen también alusión a los primeros versos que compusiera el poeta, en los que el tema principal es la naturaleza y la vida campestre. En todo el libro se advierte una admiración por la tierra y la huerta oriolana que María Dolores comparte con Miguel Hernández.

Destaca el último de los poemas, en el que la autora hace referencia a una de las etapas más duras en la vida del poeta. Un homenaje a las “Nanas de la cebolla” como colofón a este trabajo poético en el que María Dolores imita la estrofa, en forma de seguidilla que compone las nanas.

De la misma forma, las ilustraciones son parte esencial de la historia que cuenta la autora. Juliana Javaloy retrata, con líneas suaves y redondeadas, espacios como el patio de la casa situada en la calle de Arriba, donde viviera Miguel, la huerta y la ciudad oriolana y el rebaño de cabritas que el poeta llevaba a pastar a la sierra, donde compuso sus primeros versos. Los animales son un elemento importante en las ilustraciones de este libro, ya que sirven en algunos casos, como hilo conductor que une con la página siguiente, al tiempo que conecta con las estrofas de María Dolores y con la propia poesía de Miguel Hernández.


 

Juliana emplea técnicas mixtas donde intercala el dibujo y la fotografía real, con imágenes del propio Hernández o Josefina Manresa, su esposa, junto a su familia cuando era niña.

Las ilustraciones son un canto lírico a la naturaleza y a la tierra que vio nacer al poeta oriolano, incluso a las mismas autoras del libro.

Desde el principio hasta el final, se aprecia en la publicación un estilo propio, el de Maria Dolores Roca y una voluntad explícita, por el diseño del conjunto, de llegar hasta el público infantil, objetivo que logra con creces la presente edición.

Con este trabajo se continúa el carácter didáctico de algunas de las publicaciones aparecidas hasta ahora dentro del contexto del Centenario y se inaugura la poesía para niños publicada en torno al poeta durante el Año Hernandiano.

Elisa Berná Gambín
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