Casa Museo Miguel de Unamuno (Salamanca)

Miguel de Unamuno nació en Bilbao el 29 de septiembre de 1864. Es el tercer hijo y primer varón, tras María Felisa y María Jesusa, del matrimonio de Don Félix de Unamuno, comerciante, con su sobrina carnal, Salomé Jugo. Más tarde nacerían Félix, Susana y María Mercedes. A los seis años de edad murió su padre y Miguel queda a cargo de su abuela, de quien recibió el coraje de la vida civil, y de su madre, de quien recibió su religiosidad. Su casa era un hogar de mujeres, que de alguna manera influyeron en su comportamiento. A los nueve años tomó la primera comunión y entre los componentes de su grupo de catequesis estaba una chica llamada Concha Lizárraga, que más tarde sería su mujer.
Cuando Miguel cumplió diez años, su ciudad natal se encontraba sitiada por las tropas carlistas. Muchos bilbaínos prefirieron irse de la ciudad, sin embargo, la familia Unamuno se refugió junto con los demás vecinos en los sótanos de la confitería de unos parientes. Durante la guerra, la vida pierde normalidad, el principal atractivo para Miguel era el no asistir al colegio.
A los dieciséis años, Unamuno decide trasladarse a Madrid para estudiar Letras, licenciatura que obtiene con calificación de sobresaliente en 1883. Al año siguiente, se doctora con una tesis sobre la lengua vasca: Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca. Vuelve a Bilbao, iniciándose en la literatura con una serie de artículos de tendencia política socialista.
El 31 de enero de 1891 se casó con Concha Lizárraga. Por ese entonces, estaba preparándose unas oposiciones para una cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, ciudad a la que se trasladó a vivir tras ganar dicho puesto.

Casa de Unamuno en Salamanca
Con motivo de la preparación de dichas oposiciones, entabló amistad con Angel Ganivet ( precursor de la generación del 98). En Salamanca nacieron todos sus hijos, salvo el primogénito que vino al mundo en Bilbao en 1892. En 1896, su tercer hijo sufrió un ataque de meningitis, que derivó en una hidrocefalia. El niño murió en 1902.
En 1897 sufrió una profunda crisis religiosa. Ese mismo año se da de baja en el Partido Socialista, en el que militaba desde 1894, apartándose así del marxismo y, en general de las ideologías progresistas.
En 1901 es nombrado rector de la Universidad de Salamanca. Desde allí publicó continuamente poesía, teatro, narración, numerosos artículos de prensa y obra ensayística, publicando en 1913 un conjunto unitario de ensayos titulado Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos.
En 1914 el ministro de Instrucción Pública lo destituyó del rectorado por razones políticas. Unamuno aparece entonces como el mártir de la oposición liberal y, en 1917 afirmó: “ Tengo la convicción de influir en la política[...] española más que la inmensa mayoría de los diputados y los senadores”.
Ya en 1920 fue elegido por sus compañeros decano de la Facultad de Filosofía y Letras. Es condenado por injurias al rey a dieciséis años de prisión, pero la sentencia no llegó a cumplirse. En 1921 fue nombrado por sus compañeros vicerrector. Sus continuos ataques al rey y a Primo de Rivera hicieron que éste lo destituyese de nuevo de sus cargos universitarios y lo desterrase a Fuerteventura en febrero de 1924. Ese mismo año es indultado, pero a pesar de ello él se desterró voluntariamente a Francia; primero a París y, después a Hendaya, en el país vasco-francés. Allí permaneció hasta la caída de Primo de Rivera en 1930, situación que le permitió regresar.

Con la llegada de la República en 1931 fue reintegrado en el rectorado salmantino. Se presentó a las elecciones a Cortes y fue elegido diputado como independiente por la candidatura de la conjunción republicana. Tres años después se jubiló de su actividad docente y fue nombrado Rector vitalicio a título honorífico de la Universidad de Salamanca.
En julio de ese mismo año muere Concha, su mujer:
[...] se me fue mi santa mujer (q.e.D.g.) que era mi costumbre y mi alegría, y me daba lo que siempre más me faltó: serenidad y contento de vivir. Nunca creyó en la muerte, como yo nunca he creído en la vida.
En 1935 es nombrado ciudadano de honor de la República. Azaña lo destituye como rector honorario, pero es reintegrado a su cargo por los nacionalistas. En octubre del 36, en el acto de inauguración del curso académico, se produce su célebre enfrentamiento con el general Millán Astray, al día siguiente es puesto bajo arresto domiciliario. Su último poema está fechado tres días antes de su muerte, ocurrida el 31 de diciembre de 1936.
Un momento crucial de su vida fue su crisis de 1897, hecho que Pedro Corominas explica: “En una carta me explicó la crisis como una descarga fulminante[...]iba a recluirse en el convento de frailes dominicos de Salamanca, donde estuvo tres días.”
Tras ello hizo abundantes lecturas religiosas. Hay ocasiones en las que parece adoptar una actitud religiosa claramente ética frente a las injusticias del mundo. Voluntad que apareció en otros momentos de su obra, como en San Manuel Bueno, mártir.
A partir de esta crisis fue el ‘agonismo´ la característica esencial de su pensamiento: “Antes quiero verdad en guerra que no mentira en la paz”. Unamuno se refería a la “guerra” de los espíritus, la lucha, a la agonía interior entre la razón y la fe. Después de 1900 se instaló de un modo definitivo en la lucha y en la duda.
Pasado un año lo que más le interesaba de su crisis eran los frutos de ésta: sus escritos. Se cierra así un periodo de la vida de Unamuno y se abre otro en el cual su obra mostrará un especial carácter religioso-ansia de eternidad- y literario –ansia de vida perdurable en la fama- : Amor y pedagogía (1902).
El tema que le preocupaba es el del hombre individual, concreto; no la “naturaleza humana”; en este sentido, se encontraba en la llamada filosofía de la existencia. Es este hombre concreto lo único que existe verdaderamente: “¡Yo, yo, yo, siempre yo! –dirá algún lector-; ¿y quién eres tú? Para el universo, nada; para mí, todo”
( Del sentimiento trágico de la vida).
Unamuno afirmaba que la vida es lucha, y, para el hombre lucha entre la fe y la razón. La fe de que nos habla no tiene nada que ver con la fe entendida como gracia divina. Es una activa confianza desesperada en la potencia de la imaginación, una necesidad de la imaginación del hombre. Así, en la novela lo que le interesaba es el proceso de invención, de creación de vidas que “vivan” fuera de ella; a veces, tan “reales” que se rebelan a su creador, como ocurre en Niebla.

Unamuno cultivó con insistencia el género narrativo, tanto en forma de novela como de cuento o narración corta. Su deseo ante todo era renovar todos los géneros y hacer de ellos una interpretación personalísima, en la que destacase el diálogo. Obedece al propósito, no ya de dar muestra de individualismo y originalidad, sino, sobre todo, de procurar a sus novelas la mayor intensidad y el mayor carácter dramático posibles.
Una rápida caracterización de su novela no podría olvidar rasgos como:
- Desnudez narrativa: no encierran descripciones, son, como dice su creador, a modo de dramas íntimos, en esqueleto, dejándole al lector que los revista con la realidad revelada por el espíritu de su fantasía.
- Protagonista individual: es una novela de personaje-agonista, es decir, luchando contra la sospecha de su propia contingencia existencial.
- Novelas con problemas de personalidad, novela en torno al “problema” por excelencia: el de su insaciable necesidad de no dejar de ser, de no morir ante todo.
- Novela como método de conocimiento.
- Reinterpretación del concepto realismo: novela escrita por el personaje; mezcla de figuras del primer plano novelesco con personajes reales; interpolación de relatos; reaparición de personajes.
- Promoción del diálogo a un puesto de máxima importancia en la narración.
- Presentación abierta y contradictoria de la realidad.
- Anticipo de características de la narrativa contemporánea: monólogo interior, opacidad del personaje, novela en o de la novela...,etc.
También cultivó poesía, y es en 1907 cuando publica su primer libro de versos llamado Poesías.

En él se aleja del preciosismo formal de los poetas modernistas de su tiempo para levantar un mundo propio y original. Unamuno era un hombre que no trataba de excusar sus defectos, ni de compensarlos con el esfuerzo por adquirir las cualidades de que carecía, sino que se engreía de sus faltas, llegando a hacer de ellas parte de su poética.
La necesidad de proyectarse a través de personajes creados por él le hacen acercarse también al género dramático. Estos dramas intentan educar al público ofreciéndole la desnudez teatral como categoría. Intenta crear obras intelectuales basadas en el desarrollo de ideas abstractas a través del diálogo. Algunas de ellas son versiones dialogadas de sus novelas y ensayos.
BIBLIOGRAFÍA
1895 “En torno al casticismo” (ensayos)1897 “Paz en la guerra” (novela sobre la guerra carlista)
1898 “La esfinge” (drama)
1899 “La venda” (drama)
1902 “Amor y pedagogía” (novela de ideas)
1903 “De mi país” (ensayos)
1905 “Vida de don Quijote y Sancho”
1907 “Poesías”
1910 “La España que vuelve”
"Fedra”
1911 “Rosario de sonetos líricos”
“Por tierras de Portugal y España” (ensayos)
1913 “Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos”
(ensayos)
“El espejo de la muerte”
1914 “Niebla”
1917 “Abel Sánchez: una historia de pasión”
1920 “El Cristo de Velázquez” (poesía)
“Tres novelas ejemplares y un prólogo. (Dos madres; El marqués de Lumbría; Nada menos que todo un hombre)”
“Tulio Montalbán”
1921 “La tía Tula”
1922 “Andanzas y visiones españolas”
1923 “Rimas de dentro”
“Teresa” (poesía)
1924 “La agonía del cristianismo” (ensayos)
“Rimas de un poeta desconocido”
1925 “De Fuerteventura a París. Diario íntimo de confinamiento y destierro vertido en sonetos”
1926 “Sombras de sueño”
“El otro” (dramas)
1927 “Cómo se hace una novela”
1928 “Romancero del destierro”
1929 “El hermano Juan o el mundo es teatro” (teatro)
1933 “San Manuel Bueno, mártir y tres novelas más (La novela de Don Sandalio, jugador de ajedrez; Un pobre hombre rico o El sentimiento cómico de la vida; Una historia de amor)” “Medea” (traducción)
1953 “Cancionero. Diario poético” (publicado póstumamente)
La fuerte vinculación del pensador con Salamanca y su universidad, y el enorme reconocimiento por parte de ambas con él, propició que en los años 50 se convirtiera a la Casa Rectoral en Casa-Museo, destinada a perpetuar la memoria de Miguel de Unamuno, custodiando el mobiliario y enseres de la familia, así como la Biblioteca y Archivos personales del escritor.
En la actualidad la Casa-Museo Unamuno cuenta con una zona museística abierta a los visitantes que contemplan cómo vivía D. Miguel y una zona de investigación, de consulta especializada de sus fondos:
- museísticos.- documentales.
- bibliográficos.
- fotográficos.
- hemerográficos.
La Casa-Museo organiza diversas actividades, tales como congresos sobre Unamuno, jornadas unamunianas, conferencias, la cátedra extraordinaria Miguel de Unamuno, exposiciones, la publicación de la revista “Cuadernos de la Cátedra de Miguel de Unamuno” y el apoyo a la investigación y creación literaria a través de las becas Fundación Rafael de Unamuno Lizárraga.
37008 Salamanca
Tf.: 923294400 – Ext. 1196
Fax: 923294723
E-mail:
unamuno@gugu.usal.es
El horario de visitas es:
Museo: Martes a Viernes de 9:30 a 13:30 h.y de 16:00 a 18:00 h.
Lunes cerrado.
Sábados y domingos de 10:30 a 13:30 h.
Maribel Doblado
Monse Serna