Desde hace siete años, a finales del mes de Marzo, se realiza puntualmente “La Senda del Poeta”. Cada año se van sumando más senderistas y muchos repiten, porque viven con pasión la poesía de Miguel Hernández. Este año el número total de inscritos llega a 1.200 personas, aunque en cada jornada la media rondaba los 600-700. Esto es debido, a que muchos realizaban el primer tramo de "La Senda" solamente, otros se unían en el segundo hasta terminarlo y otros se incorporaban en la última parte de "La Senda". Un total de 400 personas aproximadamente son las que han realizado completo el trayecto. La edad de los senderistas comprendía ampliamente desde los 14 a los 70 años. Fue notoria la participación de bastantes colegios en la primera etapa, que abarcaba desde Orihuela hasta Albatera, pasando por Callosa de Segura y Cox, haciendo del comienzo un verdadero río humano de senderistas. Entre los senderistas se encontraban un grupo de estudiantes estadounidenses y un grupo de argentinos. También los institutos de Secundaria tuvieron un valor importante en la Senda. Del IES Haygón, de San Vicente del Raspeig, provenía la ayuda para guiar a toda la masa que se estiraba ocupando por momentos varios kilómetros de recorrido. Estos “guías de La Senda” estaban bajo la supervisión de Cristina Blasco, “Técnico Deportivo” y de varios técnicos más. Su labor es digna de hacer mención, ya que en todo momento fue realizada con profesionalidad, seriedad y eficacia. La señalización del recorrido se perdía a la salida de Albatera y se volvía a encontrar en el cementerio de Alicante.

Creo también que mucha gente se equivocó de lugar, al pensar que “La Senda del Poeta” era una manifestación contra la guerra o el chapapote. No tenía ninguna intención política, solamente cultural y literaria. El objetivo de "La Senda" era recorrer los lugares más relacionados con la vida y obra del Poeta, establecer un vínculo hernandiano entre estas localidades, y al mismo tiempo se buscaba un acercamiento al entorno cultural uniendo poesía y naturaleza. En este sentido, el objetivo fue pleno, porque en cada pueblo que descansábamos la gente participaba activamente recitando poemas, tanto memorizados como leídos. El espíritu hernandiano estaba presente en el aire y así lo respirábamos, poético y pasional. El punto culminante se produjo cuando llegamos al cementerio, rodeamos la tumba y se leyeron unos poemas reviviendo en el cuerpo y en el alma toda la fuerza y sentimiento que un poema puede arrancar del interior. El acto estuvo presidido por Pedro Romero Ponce, Concejal de Cultura del Ayto. de Alicante, Jesús Rodríguez Marín, Rector de la UMH, Francisco Esteve, presidente de la Asociación Amigos de Miguel Hernández, Jose Luis Ferris, senderista del año pasado y representación del IVAJ. Con posterioridad, los senderistas se dirigieron hasta los Juzgados de Benalúa en Alicante donde alumnos del Instituto Miguel Hernández leyeron varios poemas suyos, dando por terminada “La Senda del Poeta”.





