ENTORNO DEL POETA


EL AMBIENTE RECREADO

La dimensión del análisis del entorno del poeta abarca desde la proximidad a los caracteres o condiciones más generales de un grupo social, pueblo, época, hasta un entorno cálido y humano. El acercamiento a detalles como la relación que mantenía con su madre el resto de la familia y las influencias de sus amigos son ejemplos de ello. Esta calidad de cercano, durante un año de vida del ‘Eco Hernandiano’, no sólo nos lleva al entendimiento del poeta como escritor sino también como parte de nuestra cotidianidad.

La descripción del ‘paraíso local’, ya en su poesía, da paso al conocimiento de un poeta que escribe lo que sus sentidos más inmediatos son capaces de percibir. Si subimos al seminario de Orihuela podemos recrearnos en toda la ciudad y la sierra.

En la ermita campesina,
oro en caldo, a la mañana,
echa, fina,
la campana...

A grandes rasgos resaltan las cúpulas, iglesias y el entramado urbano similar al que conoció Miguel, puesto que es ciudad histórica y monumental. La sierra oriolana provoca la inspiración y el entendimiento al unísono. El silencio, tan buscado en la actualidad y de tan difícil acceso, se proclama y disfruta en las alturas de la ciudad.

Paraíso local, creación postrera,
si breve de mi casa;
sitiado abril, tapiada primavera,
donde mi vida pasa
calmándole la sed cuando le abrasa.

‘Influencia del pueblo de Cox’ y ‘La calle de Miguel Hernández’ son dos de los artículos que en esta sección describen como su nombre indica el entorno del poeta reproduciendo todos los ambientes que le rodearon. En la calle de Arriba pasa su niñez, y son de allí sus compañeros más cercanos y sus amigos. En el documento inédito de las memorias de don Antonio Roda, facilitado por el Colegio del Oratorio Festivo, se hace alusión a la calle que lo vio crecer, e incluso Roda afirma que él le contaba anécdotas del día de su Primera Comunión, celebrada en la ermita de la misma calle. Por su parte, el pueblo de Cox es elegido por Josefina Manresa y Hernández cuando se van a vivir juntos. Además de ser el pueblo natal de Josefina guarda gran similitud a Orihuela. En las cartas que se escribían Miguel y ella, el poeta le decía que le gustaba mucho la tranquilidad del pueblo de Cox y la sierra, incluso, le afirmaba que eso era lo que a él le inspiraba.

En ‘El entorno más humano de Miguel’, se destaca concretamente la figura de la madre y se deja constancia de que, incluso tras los personajes masculinos de su teatro, siempre hay una madre. Para el poeta, su madre y su hermana son trabajadoras no reconocidas y golpeadas duramente por la vida, en más de una ocasión proclama libremente estas injusticias.

La influencia de Ramón Sijé, fue determinante en la primera fase del poeta, con grandes matices religiosos. Aquí dejamos patente como los elementos denominados de socialización primaria, inciden de forma clara en su poesía. La ruptura de la tendencia se produce como se ha analizado en ‘Ausencia’.

Miguel tiene inquietudes que no puede satisfacer en su pueblo natal, y se encuentra sediento de las tendencias literarias que predominan en Madrid. En este momento, es preciso su primer viaje a la capital, del que él mismo no obtiene satisfacción e incluso lo considera un fracaso. Aunque sí será recompensado en el momento en el que Hernández no se da por vencido, e interacciona con grandes de la literatura española como Aleixandre y su fiel amigo Pablo Neruda. Ese punto de inflexión le lleva a escribir una poesía de reivindicación, trasformándose en la voz del pueblo y haciendo apología de la libertad.

María Zaragoza Riquelme

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