Jesús Poveda Mellado

Nace el 12 de septiembre de 1912, en Murcia, pero se crió y vivió en la ciudad alicantina de Orihuela, a la que su familia se traslada en 1914, cuando Jesús Poveda tan sólo contaba con un año y medio. De familia humilde, desde pequeño se dedicó a tareas de ebanistería junto a uno de sus hermanos, compaginando dichas tareas con sus estudios de solfeo, violín y algo de composición y armonía. A los 13 años, y tras sufrir un accidente laboral en el taller familiar, entra a trabajar en el despacho de abogados de Tomás López Galindo, donde aprendió mecanografía y se aficionó a la lectura, llegando a convertirse en un lector empedernido de todo lo que caía en sus manos.

Hombre de carácter afable, de ideas liberales, y amigo de sus amigos, Jesús Poveda comienza a aficionarse especialmente por la poesía y empieza a escribir sus primeros textos. Algunos de ellos fueron publicados en el semanario ‘Actualidad’, publicación creada por el abogado Tomás López Galindo, y donde el joven Jesús introducía, sin que su jefe lo supiera, algunos de sus textos.

En 1930, junto a Ramón Sijé, funda la revista ‘Voluntad’ y empieza a relacionarse con un grupo de jóvenes oriolanos que compartían su misma afición, la poesía. Entre este grupo de amistades se encontraba, Carlos Fenoll, Ramón Sijé, Miguel Hernández, entre otros. Todos ellos se daban cita en las conocidas tertulias de la tahona de los Fenoll, donde leían a sus autores favoritos, así como sus propias obras. Es de estas tertulias de donde nace su gran admiración por Gabriel Miró, quien en palabras del propio Jesús Poveda “fue el que nos despertó en nuestra juventud, echando a volar todas las campanas de la imaginación. Miró fue el que nos modeló a todos, a Miguel, a Carlos, a Sijé, a mí, y a los que fueran y vendrán por esta misma senda”. Será en el momento que se iba a publicar el tercer número de la revista ‘Voluntad’, cuando Jesús conoce al poeta pastor, Miguel Hernández. El encuentro se produciría en la imprenta, cuando Jesús Poveda leyó uno de los textos que Miguel Hernández iba a publicar, ‘Nazareno’, del que quedó deslumbrado.

Desde 1930 a 1932 se marcha al servicio militar en la Base de Submarinos, en Cartagena.

Una vez regresa del servicio militar, continúa su trayectoria literaria, pero sería en estas fechas cuando un acontecimiento inesperado golpea su vida y las del resto del grupo, muere el joven Ramón Sijé.

Muerto Ramón Sijé, y ausente Miguel Hernández en Madrid, Carlos Fenoll, Jesús Poveda y Justino Marín, crean la revista ‘Silbo’(1936). Se trataba de una publicación de carácter literario que tenía como objetivo principal publicar trabajos inéditos de los mejores poetas españoles. Aunque de corta vida (tan sólo se publicaron dos números), tuvo una gran repercusión en el panorama cultural de la época.

Se inicia la guerra en julio del 36, y con ella la persecución de los escritores liberales. En agosto de 1936 fusilan a Federico García Lorca, lo cual conmovió enormemente a Jesús Poveda y a todos los que como él pensaban. Serán Jesús y Carlos Fenoll quienes organicen en Orihuela un modesto homenaje a quien fuera “el poeta más querido, el ser más adorable de la tierra; un símbolo de la poesía de todos los tiempos”, en palabras del propio Jesús Poveda.

En noviembre de 1936, Carlos y él viajan a Madrid con el fin de alistarse como voluntarios en el Batallón de Milicias, que llevaría el nombre del poeta asesinado, Federico García Lorca. Es en este viaje cuando ambos entran en contacto con Rafael Alberti, Mª Teresa León, Vicente Salas Viú, José Herrera Petere, Lino Novás, Corpus Barga y Vicente Aleixandre. Gracias a este último, Jesús Poveda pudo conectar con otros poetas de la capital, tales como Marañón Moya o Francisco Giner de los Rios.

A principios de 1937, Jesús y Carlos regresan a Orihuela, y el 14 de abril del mismo año, Jesús Poveda contrae matrimonio con Josefina Fenoll, hermana de su buen amigo Carlos.

Aun no terminada la guerra, Jesús Poveda es llamado al frente, y tras pasar por lamentables situaciones, fue detenido y encerrado en el campo de concentración de Saint Cyprién, donde afortunadamente tan sólo pasó diecinueve días. Es en esta etapa de su vida cuando se convierte en refugiado político en Francia.

Al acabar la Guerra Civil (1939), Jesús Poveda junto a su mujer Josefina Fenoll se exilian voluntariamente a Santo Domingo, donde permanecieron cinco años de su vida, y donde vio la luz, Sobre la misma tierra, obra que finaliza en la capital dominicana, pero que había iniciado durante su estancia en el frente del Ebro (1938). También será en estos momentos cuando colabore con artículos literarios y crónicas de arte en el periódico dominicano ‘La Nación’, y en otros diarios y revistas de Puerto Rico, Cuba y Argentina.

En 1943 se traslada con su familia a México, donde alternará su afición por la escritura con su trabajo de comerciante.

El 16 de mayo de 1974 decide emprender un viaje de regreso a su añorada España, y aquel pueblo suyo, Orihuela. Finalmente opta por afincarse en la población levantina de Torrevieja.

“¡Pero yo lo vi y hablé con él,
desde las alturas de aquel cielo!
¡Y mi pueblo lo ama!
¡Y mi pueblo y el suyo le hará justicia!”
J.P.

Verónica G. Ortiz