Entrevista a Alberto Sevillano Montaña, ganador del Premio Nacional de Poesía "Miguel Hernández 2010"

Alberto Sevillano Montaña nació en Valladolid en 1980. Ha sido galardonado con el Premio Nacional de Poesía “Miguel Hernández” para menores de 35 años, convocado por la Fundación Cultural Miguel Hernández, con el poemario titulado “Entre Luces y Sombras”. Sevillano Montaña es licenciado en Filología Hispánica y Teoría de la Literatura por la Universidad de Valladolid. Actualmente está preparando su tesis doctoral al tiempo que ejerce como profesor de secundaria de lengua y literatura en el I.E.S. La Vaguada, de Zamora. En 1999 ganó el IV Concurso “Caminar Conociendo” de poesía de Las Navas del Marqués y fue finalista del premio Ateneo de Valladolid en la modalidad de Poesía en 2004 y 2007. Su poemario “Entre Luces y Sombras” ha sido publicado por la editorial madrileña Devenir. El presidente del Jurado, Francisco Javier Díez de Revenga, calificó el trabajo como un texto “en el que sobresale la autobiografía poética de un joven que entra en la madurez y se plantea renunciar a su vida anterior”.


“EL SER HUMANO SE MUEVE CONTÍNUAMENTE ENTRE LAS LUCES Y LAS SOMBRAS DE LA REALIDAD Y DE SU PROPIA EXISTENCIA”

Alberto Sevillano Montaña

 

1. Este es el segundo premio que gana. ¿Qué ha supuesto para usted este galardón? ¿Le anima a seguir escribiendo?

Hace ya bastante tiempo que la escritura forma parte de mi vida y, por tanto, continuaría escribiendo independientemente de los premios, pero, evidentemente, siempre resulta más gratificante cuando lo que escribes es valorado positivamente por un jurado. En este sentido, ha sido muy ilusionante y alentador para mí recibir un premio de esta categoría.

2. Cuéntenos un poco qué ha querido mostrar en este poemario.

El título del poemario (Entre luces y sombras) resume, en cierto modo, la idea general de todo el conjunto: el ser humano se mueve continuamente entre las luces y las sombras de la realidad y de su propia existencia. Así, de esta forma, habitan y conviven en nuestro mundo sentimientos tan opuestos –o quizás no tanto – como la alegría y el dolor, la felicidad y la desesperación, el triunfo y el fracaso, la vida y la muerte,… El libro es, en definitiva, producto de toda esa mezcla de elementos esenciales inherentes al hombre.

3. Su obra es intimista y cercana al lector. ¿Ha sido duro el proceso de creación?

Yo creo que la poesía nace de la vida e, inevitablemente, se nutre de ella. Por eso, cuando escribo, lo hago siempre a partir de mis experiencias de lo vivido, de lo sentido y de lo soñado. Entiendo la creación poética como una necesidad vital, un ejercicio de reflexión personal, una forma distinta de observar la realidad, de interpretarla y de participar en ella. Este poemario surge de eso: de un deseo de expresar mis emociones, mis impresiones y mi visión de las cosas en una etapa muy concreta de la vida.

4. En poemas como “Locus Amoenus” o “Ubi Sunt” se aprecia un tono de añoranza. ¿Qué echa usted en falta en el mundo poético actual?

Fundamentalmente, más tranquilidad. Vivimos aceleradamente y ese ritmo vertiginoso afecta también al mundo de la literatura, que se ve muchas veces desbordado por tanta cantidad de títulos, obras y autores. Para mí, la poesía tiene mucho de refugio y su lectura requiere tiempo, paciencia y silencio, valores poco presentes en la sociedad actual.

5. También vemos algún rayo de esperanza como en “Ojalá”. ¿Hay también esperanza para la poesía en los tiempos que corren?

La esperanza es siempre necesaria en cualquier ámbito de la vida para seguir luchando. No creo que la poesía sirva para cambiar o transformar el mundo –tampoco creo que ésa sea su función –, pero sí puede servir para hacernos pensar y reflexionar sobre todo lo que nos rodea. Quizás con eso ya sea suficiente para que no caiga en el olvido.

6. ¿Cómo reciben los alumnos el hecho de que su profesor sea poeta? ¿Hay poesía en las aulas?

La literatura –en general – y la poesía –en particular – ha sido siempre un territorio minoritario. En las clases, a los alumnos más pequeños les resulta bastante exótico y atractivo para el oído escuchar poemas y leerlos en voz alta; los alumnos de un nivel más elevado, cuando se dan cuenta de que la poesía puede hablar de sentimientos que nos son cercanos y de situaciones que vivimos diariamente, suelen cambiar su opinión y su percepción de este género literario. Al principio, les parece difícil porque no están acostumbrados a leer poesía, aunque también es verdad que siempre hay gente (entre los alumnos) que está interesada en la literatura y que, incluso, le gusta escribir.

7. ¿Cuáles han sido sus referentes? ¿Se encuentra Miguel Hernández entre ellos?

Desde muy pequeño he sido un lector bastante ávido y también desde entonces he sentido una gran pasión y fascinación por la poesía, y por su lenguaje tan diferente y peculiar. Al principio, leía lo que me caía entre manos y, después, de forma más selectiva. De entre los clásicos, destacaría a San Juan de la Cruz, Quevedo, Bécquer y, sobre todo, Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado y Luis Cernuda, autores que considero la base de la poesía española contemporánea. De la segunda mitad del siglo XX, siento una gran admiración por la llamada “Generación del 50”, fundamentalmente Francisco Brines, Jaime Gil de Biedma y Ángel González. De los más actuales ya consagrados, me gusta la poesía de Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes o Vicente Gallego, por ejemplo. Además, a lo largo de mi etapa universitaria y en años posteriores he leído a muchos poetas, de muy distintos países y de muy variadas edades –incluyendo la más joven poesía española – que también han influido en mi vida –y quizás en mi escritura –, por lo que sería imposible realizar una lista con los nombres de todos ellos.
En cuanto a Miguel Hernández, lo cierto es que es un autor al que he leído y releído mucho. Me parece uno de los poetas esenciales de la historia de la literatura española, por la fuerza expresiva que desprenden sus poemas y por su capacidad para transmitir y concentrar sentimientos. Además, he trabajado bastante su obra y sigo trabajando en ella para la tesis doctoral, por lo que es un poeta con el que tengo una especial relación de cercanía y al que, por diversos motivos, guardo un profundo cariño.

8. ¿Está trabajando en alguna próxima obra?

Escribo de forma lenta y sólo cuando realmente tengo necesidad de ello, por lo que tardo bastante en preparar un libro. No obstante, sigo escribiendo de vez en cuando y tengo algún que otro proyecto poético entre manos que espero poder terminar dentro de poco.

Elisa Berná Gambín
Pilar Fernández Vidal


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