Entrevista a Juan Pastor Giménez, Jurado del Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández 2010
“Se trata de descubrir a alguien que realmente sea el poeta del futuro”

Juan Pastor es miembro del Jurado del Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández. Nació en Mula (Murcia, 1949). Es profesor de literatura, poeta y editor. Fundador y director de la colección Devenir de poesía y ensayo desde 1984 y del Aula Claudio Rodríguez, patrocinada por la Delegación Territorial de la ONCE, en octubre del año 1999. Y durante los dos años que duraron las actividades del Aula Claudio Rodríguez, entre los años 1999 a 2001.

En 1975 Juan Pastor marchó a Barcelona, donde vivió hasta 1988. Después se estableció en Madrid. En abril de 1975 publicó su primer libro de poemas “Hasta que el tiempo los agote”. A este libro le siguieron, entre otros: “Cuatro poemas y un silencio” (Barcelona, 1976), “Sin labios para reír” (Barcelona, 1978), “Él y la sombra del último viaje” (México, 1980), “Acirbaf en el país de los Dádelos” (Barcelona, 1981), “Curvaturas de la sombra” (Barcelona, 1983), “Claridad de la nada” (Barcelona, 1987), “Espacios de luz hacia la línea” (Madrid, 1993), “Paréntesis de tiempo, silencios y curvaturas” (Madrid, 1998), “Cuando se nos deja ver” (Madrid, 2004) y “Dominios de matiz” (Madrid, 2010).

Preguntas

¿Qué le induce a dedicarse al mundo editorial?

Realmente, he llegado al mundo editorial a través de la poesía. Soy poeta, escribo, al menos como yo digo siempre “poeta entre comillas” porque lo de ser poeta, lo mismo que editar, tener una editorial en el sentido que la tengo yo, es algo muy serio. Para mí es más que un comercio. No me gusta decir “soy poeta”, eso el tiempo lo dirá, pero lo importante es que estoy conforme con lo que estoy haciendo tanto en el mundo poético, mi propio mundo, como en el mundo editorial. Entonces, ¿qué me ha inducido a ello? Es una actitud, una forma de estar en la vida, una forma de estar frente al sistema, tanto en mi forma de escribir, mi poesía, en todo el mundo que me rodea, como en el mundo editorial.

¿Cómo afecta la crisis actual al sector editorial?

El mundo editorial siempre está en crisis y sobretodo las pequeñas editoriales como la mía. Por lo tanto la crisis no la he notado demasiado. Lo que sí he notado que curiosamente que han aumentado la afluencia de proyectos. El año pasado por esta época tenía menos proyectos para elegir. Aunque en realidad, los proyectos nunca me han faltado.

-Internet ha cambiado el panorama de la prensa escrita. ¿Cambiará también el mundo editorial tradicional?

Comercialmente sí pero yo creo que solamente comercial porque los verdaderos amantes de la literatura siempre van a decidirse por el pape como soporte para el libro.

-Es usted profesor de literatura. ¿Cómo fomenta el hábito lector entre los jóvenes?

Intentando evitar la imposición de la lectura. Creo que no hay que imponer ni obligar a la lectura. Lo que siempre he intentado ha sido convencerles e inducir a los alumnos a que se sientan atraídos por el libro. No hay mayor aberración que lo que hoy se suele hacer desde los institutos. De pronto, les ha entrado a todos la fiebre… y ahora, toca la imposición. Si imponemos la lectura de un libro a un alumno, podemos estar provocando el efecto contrario. Lo que tenemos que hacer, es inducir a nuestros alumnos a que se sientan atraídos por el libro.

El año pasado estuvo Jaime Siles en el instituto con alumnos de tercero y cuarto de la ESO y con un curso de bachiller. Estuvieron desde las doce de la mañana hasta las dos y media. Él leyó veinte minutos, entre su intervención y la presentación no llegó a tres cuartos de hora y después los chavales les estuvieron preguntando sobre lo que habían escuchado y de todo lo que les había sugerido su lectura. Les hicieron una serie de preguntas… ¡pero qué preguntas! Jaime estaba encantado. ¿Por qué? porque no se les había obligado a nada. Era una actividad dentro de horario de clase. En ningún momento se les obligó a comprar, a que leyeran algunos de sus libros, aunque al final terminaron leyendo.

-Usted ha sido miembro del Jurado en otras ediciones. ¿Ha notado diferencia en las obras que se han presentado al certamen de este año?

Sí he notado diferencia, porque habían creo cuarenta y seis libros que se quedaron para la última revisión y de esos habían ocho o diez en los que todos los miembros del jurado hemos coincidido en señalar de una forma o de otra. En años anteriores uno a lo mejor elegía un libro y otro elegía otro y claro a ver por dónde tirábamos, porque a mí a lo mejor me tocaba un libro que yo no había seleccionado. Pero este año no, este año ha habido debate porque ha habido sus más y sus menos, pero todos hemos coincidido, con lo cual es bueno porque quiere decir que en todos había algo. Es un nivel para autores de menos de treinta y cinco años, no vamos a decir que son libros perfectos porque se trata de descubrir a alguien que realmente sea el poeta del futuro.

 

-En el panorama literario español, ¿se ha consolidado como una referencia el Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández?

Yo te diría que sí, lo publico y estoy de jurado, ¿qué quieres que te diga? Yo digo siempre lo mismo: no me gusta decir voy a hacer, siempre digo he hecho.

En toda mi vida literaria, desde la primera vez que me paré ante el público, porque me merece un respeto, siempre digo he hecho.

Curiosamente me llamaron para formar parte del Premio Miguel Hernández y cuando terminamos, después de hacer publico el fallo, me dijeron si quería publicar el libro en DWEVENIR. La verdad es que me interesó la idea de publicar este premio por dos razones: primero por tratarse del Premio Miguel Hernández, yo soy de Murcia y algo me toca ys me interesa mucho Miguel Hernández, y segundo porque en España, en estos momentos, hace falta en un premio para autores menores de 35 años, que sea un premio de referencia, como en su momento lo fue el premio “Adonais”.

-¿Qué opina de los actos que se están llevando a cabo de cara al Centenario de Miguel Hernández?

Bien, la verdad que el mundo hernandiano es muy fiel y eso se demuestra en la pasión que arrastra Miguel Hernández. Pero yo con lo que no estoy muy de acuerdo es con la cobertura que le están dando, creo que debería de darse más cobertura a nivel de información porque sí que aparece mucho y todas esas cosas pero hay otros actos, de otros centenarios que han tenido a nivel nacional e internacional incluso mayor repercusión. Yo creo que éste –no lo sé, no puedo hablar con propiedad porque no lo he seguido- a lo mejor a nivel internacional ha tenido más resonancia que aquí en España, posiblemente. Tampoco veo clara la actitud de los herederos. Hay gente que dice -claro es que muy pronto se va a acabar lo de los derechos y a partir, no sé, tal vez de un par de años ya no van a recibir nada.

-Háblenos de su último libro “Dominios de matiz” y de los proyectos que tiene para el futuro.

Estoy muy contento con él porque es un libro que me ha costado mucho trabajo, pero no porque no supiera cómo hacer, es que yo tenía que estar conforme. Yo cuando doy un libro a editar, todos mis libros sobre todo a partir de “Curvatura de la sombra”, que fue el libro puente que separa dos mundos, dos épocas. A partir de ese momento, cuando doy un libro, me cuesta mucho trabajo, porque antes de publicar un libro necesito estar muy de acuerdo con lo que voy a publicar. Pero, la verdad, estaba deseando quitármelo de encima. Y me he quedado relajadísimo y ahora, estoy deseando coger el material nuevo que tengo para otro libro, que lo haré estas próximas vacaciones, para empezar a ordenar y a estructurar y darle forma al nuevo libro que estoy seguro que tardaré tiempo en publicar. Pero estoy contento con él, ¿Qué voy a decir yo? No digo que sea una maravilla, eso el tiempo lo dirá, pero lo importante es que estoy satisfecho con el resultado final. Ha sido complicado, el lenguaje sobre todo, mi obsesión es el lenguaje. Hay gente que dice que la luz, que el color, a mí lo que me interesa es el lenguaje, que el libro te lleve.

Rosa I. Pina Cutillas
Esther García Mazón
Fotógrafo: Santiago Mirete

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