José Luis Ferris, Presidente del Jurado del Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández 2010 de la Comunidad Valenciana

“Todo lo que se haga en favor de que la gente lea a Miguel Hernández, creo que todo lo que lleve ese camino es de agradecer”

Escritor español nacido en Alicante en 1960. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y doctor en Literatura Española por la Universidad de Alicante. Se da a conocer en el mundo literario tras la publicación de “Piélago” (Madrid, Hiperión, 1985, Premio de la Crítica de la Comunidad Valenciana).

Posteriormente confirmaría su trayectoria poética con las obras “Cetro de cal” (Madrid, Rialp, 1985), accésit del Premio Adonais 1984, “Niebla firme” (Madrid, Hiperión, 1989) y “Poemas del agua y de la noche” (Valencia, Alfons El Magnámin, 2009). Como prosista es autor de los relatos infantiles “La isla de Tododelrevés” (Anaya Infantil, 2007), “Las palabras del agua” (Sopa de Libros, Anaya, 2008) y “Gacela de amor y nieve” (Alicante, ECU, 2008).

Tiene editados cerca de un millar de artículos de creación y crítica literaria en diversos diarios y revistas nacionales, fundamentalmente en “El País” (1999-2006) y el diario “Información” de Alicante (2006-2009). Ha realizado la edición crítica de la “Antología de la Poesía de Federico García Lorca” (Alicante, Aguaclara, 1991) y de la “Antología poética de Miguel Hernández” (Madrid, Espasa-Calpe, 2000).

Con su primera obra narrativa, “Bajarás al reino de la tierra” (Barcelona, Planeta, 1999), obtuvo el Premio Azorín de Novela 1999. En 2000 publicó “El amor y la nada” (Barcelona, Planeta) y en 2002 la biografía “Miguel Hernández: pasiones, cárcel y muerte de un poeta” (Madrid, Temas de Hoy), obra con la que obtuvo el Premio de la Crítica (Ensayo) de la Comunidad Valenciana en 2003. También es autor de los ensayos biográficos “Maruja Mallo: La gran transgresora del 27” (Madrid, Temas de Hoy, 2004) y “Carmen Conde: vida, pasión y verso de una escritora olvidada” (Madrid, Temas de Hoy, 2007). Actualmente reside en su ciudad natal, donde se dedica a la creación literaria y a la docencia universitaria. Con su última novela “El sueño de Whitman” (Fundación José Manuel Lara, 2010) ha ganado recientemente la quinta edición del Premio Málaga de Novela.

Este año, debido a la conmemoración del Centenario del nacimiento del poeta, se ha incrementado la dotación económica del “Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández”. ¿Ha habido también un incremento en los trabajos presentados?

Sí, y no solamente en la cantidad sino en la calidad. Yo creo que todos los años después de una primera criba hemos visto claramente que destacaban una o dos obras. Este año nos hemos encontrado con que había por lo menos diez libros buenos que perfectamente podían haber ganado el premio y eso se nota. Autores a los que el premio les llamaba la atención, pero no hasta el punto de presentarse al concurso, autores más o menos consagrados, este año han visto la posibilidad de optar a este premio. Recordemos que es el Internacional de Poesía y no el Nacional. El Nacional hace quizá más de trampolín, para autores jóvenes que no han tenido todavía la opción de darse a conocer. El Internacional ya es un premio de gran calibre, un premio en el que los autores son muchas veces, autores de toda la vida que aparecen con una obra magnífica y es el caso que nos hemos encontrado este año.

Háblenos de la obra que ha ganado el Premio.

Es muy difícil convertir el dolor, el daño, los escombros de uno, en algo especialmente valioso. Convertir la porquería en oro no es fácil y yo creo que es lo que ha hecho Paca Aguirre con este libro en el que ha cogido todas sus experiencias, a cual más triste, sobretodo en la infancia. Nacer en el año 1930, conocer la República de niña, de repente la guerra civil, cuando tienes once años ejecutan a tu padre sin saber por qué… Desmembran a toda una familia, a las hijas las meten en orfanatos para que estén cada una en un sitio distinto y hay una venganza incluso familiar. Después de vivir todo eso y todos los horrores de lo que supuso aquella posguerra, sobrevivir en España en aquellas circunstancias sabiendo que los ejecutores de tu padre son los que gobiernan y los que mandan en tu país, estar marcada como la hija de un republicano, cuando era la hija de uno de los artistas más grandes que ha dado el siglo XX, el pintor Lorenzo Aguirre, de una obra que realmente para mí, estaría dentro del círculo y de la importancia de Gutiérrez Solana o incluso Sorolla. Es un gran pintor que habría que reivindicar. Y, que esta mujer haya convertido todo ese sufrimiento, todo lo que ha padecido en una época bastante dura, en un libro perfectamente medido, un libro en el que te quedas sorprendido de la belleza de las palabras, de cómo está hecho. Yo creo que es uno de los mayores méritos, independientemente de que cuando descubres quién es y lo asocias a la obra de Paca Aguirre ves que es una pieza más de un puzzle en el que no falta nada, en el que ha sabido dar testimonio de la vida en general, de la sociedad en la que ha vivido y de su vida íntima.

¿Es la poesía un arma cargada de futuro, como afirmaba Gabriel Celaya?

Aquella utopía de los poetas sociales, muchos se lo llegaron a creer. La poesía es un arma cargada de espíritu, de energía, cargada de conexión a la vida. Yo creo que si una persona se educa en la poesía está preparada para entender muchísimas cosas, una persona que se ha educado en la poesía difícilmente hará el mal. Creo que está cargada de futuro, pero para la persona que la practica y sobretodo la lee. No en un sentido social o político, no es un arma arrojadiza. Miguel Hernández cumplió su papel, arengó a las tropas como pudo pero realmente la poesía es un arma cargada de futuro para la persona que la siente.

Recientemente ha participado en las II Jornadas Hernandianas que se han celebrado durante la Feria Internacional del Libro en Cuba. ¿Qué nos puede contar de esta experiencia?

Ha habido muchas experiencias pero quizá la más positiva es descubrir cómo en la otra parte del océano Miguel Hernández está incluso más vivo que aquí en muchos aspectos. Te sorprende que la gente, pese a la difícil situación que vive el pueblo cubano, tiene algo que no tenemos aquí, que es la cultura, pero la cultura como un bien que se mama desde que naces. Es insospechable subirte a un taxi en este país que te lleve al aeropuerto y que el señor te dé un discurso sobre Miguel Hernández o sobre Pablo Neruda. Creo que no había cubano que no supiera quién era Miguel Hernández, hablaras con quien hablaras. Ver, por ejemplo, la acogida tremenda que hay a todo lo que suene al poeta, cómo la presentación que hice del libro fue multitudinaria (pensando en otras presentaciones aquí), y cómo la gente se volcó, cómo te quería agradecer de alguna manera todo lo que tú habías hecho, que fue sencillamente cederle los derechos para que el libro que hice de Miguel Hernández se publicara allí en Cuba. La verdad es que ha sido una gran experiencia humana, la experiencia de haber conocido a gente, que es lo que siempre te queda.

¿Qué le parecen los actos que se están realizando para conmemorar el Centenario de Miguel Hernández en España? ¿Piensa que los actos que se están llevando a cabo en otros países tienen mayor resonancia?

Los actos tienen incidencia en el sitio donde se hacen y evidentemente los medios de comunicación se hacen eco de eso. A todo el mundo le gusta oír que Miguel Hernández está más allá de las fronteras y de hecho está. Yo soy partidario de apoyar absolutamente todas las iniciativas que tengan un mínimo de calidad y de decencia, que estén hechas con ese propósito y esa finalidad y que se logre. Todo lo que sume en la balanza es positivo y no estoy en contra de nada, esos pequeños grupitos de teatro que surgen en pueblos, esas iniciativas en todas las ciudades de las ferias del libro este año, me parece magnífico, nadie las ha organizado y sin embargo espontáneamente están surgiendo y luego todo lo demás, todo lo que tiene un volumen mayor como el Congreso Internacional, como las publicaciones que se van hacer y que se están haciendo. Me parece que todo va a favorecer al poeta y tampoco debemos pasarnos de la raya porque la gente se va a hartar quizá, el punto justo. De todo lo que uno tenía soñado al principio respecto al Centenario al final se están cumpliendo bastantes cosas, incluso con las carencias económicas y con las precariedades que hay. Todo lo que se haga en favor de que la gente lea a Miguel Hernández, no olvidemos que ese es el objetivo que la gente lo lea y que siga leyéndolo, creo que todo lo que lleve ese camino es de agradecer.

Usted es uno de los organizadores del III Congreso Internacional sobre Miguel Hernández. ¿Nos puede adelantar algo de lo que se está preparando? ¿Habrá alguna novedad respecto a los anteriores?

Sabemos las fechas en las que se va a celebrar, en octubre; sabemos que va a ser prácticamente una semana entera, que se ha abierto ya el plazo de inscripciones y, aunque hay quien no está conmigo en esta idea, yo creo que va a superar todas las cifras imaginables e inimaginables de gente que va a venir al congreso, gente inscrita. Ya está cerrado también el número de ponentes, de participantes, que finalmente han sido más de los que se pensaba, pero tampoco queríamos dejar fuera a grandes nombres de la literatura que incluso se han ofrecido a participar en este congreso. Sabemos que Orihuela y Elche van a ser los núcleos fundamentales y que los dos ayuntamientos se están volcando para realizar actos paralelos y que el congreso no se limite solamente a una serie de charlas sino que va a ser mucho más, va a ser un congreso que va a marcar un antes y un después en los estudios de Miguel Hernández, incluso en todo lo realizado sobre Miguel.

Usted ha estudiado la vida de Miguel Hernández, ha hablado sobre él en numerosas ocasiones. ¿Cree que todavía podemos esperar algo nuevo, algo que nos pueda sorprender?

Seguro, en el congreso se van a exponer temas, descubrimientos, que aunque parezca mentira todavía no están y se van a conocer, algunos hallazgos realmente sorprendentes.

Ha dedicado un libro a Maruja Mallo, (“Maruja Mallo la gran transgresora del 27”). ¿Por qué la distingue a ella entre las demás mujeres en la vida de Miguel Hernández?

Yo no la distingo, la propia historia la tenía que distinguir porque el hecho es así. Todos teníamos, y me parece muy bien, muy idealizada la relación entre Miguel Hernández y Josefina Manresa. Efectivamente, la mayoría de poemas que dedicó Miguel Hernández a una mujer en su vida, fue a Josefina, fundamentalmente durante la guerra civil, cuando estaba en las cárceles. Pero no tanto así en su vida anterior y lo cierto es que había un libro, “El rayo que no cesa”, lleno de poemas de un hambre pasional, de una entrega y una serie de aspectos que nunca encajaron con la figura de Josefina Manresa. Era un libro radical en muchísimos versos y en poemas como “Me llamo barro aunque Miguel me llame”, en el que, evidentemente, no podía estar la supuesta novia de Miguel Hernández por aquellas fechas. Luego, todo encaja, las cartas desaparecen durante un periodo, rompen la relación y en ese momento es cuando él redacta los poemas fundamentales de ese libro “El rayo que no cesa”. Indagando, uno descubre que hay una mujer en la vida de Miguel Hernández, con la que tuvo una relación, inicialmente laboral, de intercambio de ideas, como pudo ser también María Zambrano y otras mujeres con las que Miguel Hernández siempre se llevó fantásticamente bien. Era muy fácil llevarse bien con Miguel, porque era un hombre en ese aspecto muy abierto, encantador. Además, daba gusto oírle hablar de su mundo y de su naturaleza que la llevaba siempre adonde iba. Hay testimonios de la época y a poco que indagues aparece la figura de Maruja Mallo y sobretodo lo que ella empezó también a publicar en su momento sobre la ayuda que le había venido por parte de él. Uniendo todas las piezas al final aparece.

Yo quise saber mucho de ella cuando hice la biografía y había gente que en sus conferencias o en sus artículos hablaba de Maruja Mallo, pero cuando te dirigías a esas personas y les preguntabas directamente para que te dijeran algo más, todos coincidían en lo mismo, realmente lo que se sabía de Maruja Mallo era muy poco, a pesar de ser gente que se ha dedicado a investigar la vida de Rafael Alberti y otros autores. Sin embargo, con Maruja Mallo todos tropezaban con un desconocimiento absoluto. Eso fue lo que me llevó a dedicarme durante casi dos años a investigar la vida de esta mujer y a sacar todo lo que pude para hacer la biografía, porque me pareció un personaje por conocer. Y, efectivamente, cuando ya la conoces encuentras las claves.

El libro es posterior a la biografía de Miguel Hernández y ahora lo que he hecho en la nueva edición es adaptar este otro punto de vista que no tenía entonces.

Es necesario contar esto, lo siento por los que han idealizado en exceso la relación con Josefina, pero también era necesario conocer el paso de Maruja Mallo por la vida de Miguel para entender fundamentalmente una parte de su obra.

Se ha vuelto a publicar recientemente su biografía “Miguel Hernández, pasiones, cárcel y muerte de un poeta”, también ha publicado este año la novela “El sueño de Whitman”, ganadora de la quinta edición del “Premio Málaga” de Novela. ¿Qué proyectos tiene de cara al futuro? ¿Está trabajando actualmente en algún libro?

De momento, presentar esos libros, porque están sin presentar.

Pasado mañana presento la novela en Madrid y luego empiezo una gira por Andalucía. Este año tengo hasta octubre todo lleno de conferencias, de mesas redondas, de ferias del libro y de viajes. Ahora casi no tengo tiempo, pero mi idea es continuar un libro de poemas que estoy terminando, lo quiero dejar acabado para finales de verano y una novela con la que estoy ya empezando a trabajar.

 

Rosa I. Pina Cutillas
Esther García Mazón
Fotógrafo: Santiago Mirete


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