Enrique Cerdán Tato, Jurado del Premio Internacional de Periodismo “Miguel Hernández” 2010

Enrique Cerdán Tato fue el caballero cadete más joven en ingresar en la Academia General del Aire, con tan sólo 17 años de edad. De aquellos días guarda buenos recuerdos (como cuando planeaba sin motor sobre los campos cultivados de San Javier buscando las corrientes de aire), pero también los recuerdos amargos propios de los tiempos y las circunstancias convulsas de aquella España. Fue entonces cuando decidió dejar su carrera militar y centrarse en la docencia. Gran matemático y profesor recordado por muchos, su pluma osciló entre ecuaciones y obras literarias. Su primera obra, titulada “Primaveras de bronce”, está fechada en otoño de 1954, y fue publicada junto al también periodista Tirso Marín Sesse.

Enrique Cerdán Tato formó parte de "la Generación del Horror", un grupo de inquietos alicantinos que se reunían en el desaparecido Hotel Samper para intercambiar conocimientos y nuevos descubrimientos literarios. Su vida está llena de viajes, en los que conoció a personalidades como Tomás Salvador, Alfonso Sastre, Lauro Olmo, José Hierro, Concha Lagos, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Ian Gibson, José Vidal Massanet, Paul Preston, Gabriel Jackson y Camilo José Cela. Marxólogo convencido, en 1956 participó en el Congreso de Jóvenes Escritores de Madrid, celebrado en la Ciudad Universitaria. Fue entonces cuando las fuerzas de orden público examinaron minuciosamente su biblioteca en la casa familiar y le sometieron a un detenido interrogatorio. A consecuencia de este arresto fue casi expulsado del Centro Catalán de la Casa Carbonell (casi único reducto cultural de la ciudad de Alicante).

Al amparo de la Ley de Prensa e Imprenta, del entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne (que entró en vigor el 15 de marzo de 1966), comenzaron a aparecer en los quioscos una multitud de publicaciones periódicas con más o menos vida. En Alicante y con la intención de arrebatarle lectores al diario “Información”, entonces diario del Movimiento, surgió de los talleres de la calle José Salvetti, 18-20, el diario “Primera Página”. Con precariedad de medios y un muy modesto lanzamiento, sale a la calle su número uno el día 23 de marzo de 1968, fundado por Pedro García Munuera y dirigido por Francisco Anglada Anglada, procedente de la radio.

En aquel número uno apareció un artículo del propio ministro Fraga. Enrique empezó a trabajar en “Primera Página” el 21 de octubre de 1969. Por sus hojas pasaron las plumas de Vicente Hipólito, Blas de Peñas, Miguel Signes, Rafael Azuar, Francisco Aldeguer, Gomez Orts, Manuel Molina y muchos otros.

Fue uno de los fundadores, el 25 de noviembre de 1979, de la Unión de Periodistas-Asociación del País Valenciano, de la que será nombrado primer presidente. Pero su actividad periodística activa continuó esporádicamente en “La Verdad”, así como también en “Cambio 16”, “Interviú”, “La Calle”, “Triunfo”, “Diario de Valencia”, “Ínsula”, “La Vanguardia”, “Las Provincias”, “La Hora”, “ABC” y “El Español”. Publicó también cuentos en diferentes revistas como “Papeles de Son Armadans”, “Cuadernos Hispanoamericanos” y “La Estafeta Literaria”.

En 1984, se encargó del gabinete de prensa del Ayuntamiento de Alicante, trabajo que simultaneó con sus columnas en el diario “Información” y la elaboración de una de las Crónicas de la Ciudad de Alicante: "Las Gateras” (de 1992 á 1997).  Fue designado Cronista Oficial de la Ciudad de Alicante. No se puede hablar de Enrique sin citar “La lucha por la democracia en Alicante”, que constituyó el primer intento de recuperación de la memoria histórica y que aún hoy sigue siendo pilar de información viva, pues la mayoría de los datos fueron extraídos de entrevistas, clandestinas en muchos casos, con los propios supervivientes.

Entrevista

  1. ¿Qué opinión le merecen los trabajos que se han presentado en esta edición del Premio Internacional de Periodismo?

    Ha sido una media aceptable en cuanto a cualidad y cantidad, este año se han presentado 10 o 12 obras más que el año pasado, quizás por el motivo del Centenario. Entre todos ellos había 7 u 8 obras que destacaban y el jurado hemos tenido que trabajar muy esmeradamente atendiendo a autores de carácter periodístico. El jurado ha trabajado con rigor con esos 7 u 8 artículos que destacaban. Cabía la posibilidad de dar alguna mención y de hecho hemos dado 2 menciones de honor. Cada año el nivel va subiendo y eso me hace estar satisfecho. Todos los artículos que han participado han sido totalmente diferentes entre sí, ha habido una gran variedad de fondo y forma. Eso también es un enriquecimiento para el jurado, así como para los periodistas que han escrito esos artículos en los periódicos, considerando los diferentes géneros del periodismo para acercarse a este concurso.


  2. ¿Y su opinión del artículo ganador?

    Pues es un trabajo muy interesante, es una crónica que se centra en aspectos extrañísimos, es muy actual, muy bien escrito con un lenguaje usado por el autor muy hernandiano, también con mucha fuerza. Tiene un rigor de fondo muy importante y es muy divulgativo, lo mas importante es divulgar la figura y la obra de Miguel Hernández, ya sea en la crónica y a través de esas avanzadillas estadísticas que contiene. Y luego se refiere, cita la comisión que se ha creado con motivo del Centenario, o sea, va informando también como si fuera una crónica o un ensayo. Se lee con mucha facilidad y con distracción. Es un artículo divulgativo muy importante.


  3. Nos consta que usted fue la primera persona después del franquismo que homenajeó a Miguel Hernández, ¿nos podría hablar un poco de aquello?

    Bueno, no se si fui el primero o de las primeras personas que homenajeó a Miguel Hernández. Yo he participado mucho cuando aquello era un “objeto peligroso”, en el año 52 ya hicimos un homenaje a Miguel Hernández en un estamento como era el periódico “El movimiento”, cuando nos dijéramos que pasáramos de “El rayo que no cesa” por que nos íbamos a meter en un compromiso. En aquella época nadie o casi nadie conocía a Miguel Hernández. Yo presenté aquel homenaje y lo grabó Radio Alicante en diferido, ya que no había posibilidad de hacerlo en directo. Yo al día siguiente lo escuche con mucho orgullo pero me di cuenta de que desaparecía la palabra Miguel, tan solo aparecía las palabras de poeta oriolano y Hernández. En el año 70, en el antiguo cine “El Riacho” de Orihuela también hicimos otro homenaje a Miguel Hernández, junto con Pepe Guillén y Ernesto Contreras. Ni que decir que se llenó. Ya allí tuve que salir corriendo, ayudado por unos amigos oriolanos, saliendo por la puerta de atrás, ya que los “grises”, los policías de aquella época tenían las manos muy largas.

Juanjo Menárguez Gómez
Santiago Mirete Moñino

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