“Me gusta el Premio porque es un homenaje a Miguel Hernández”
José Luis García Martín (Aldeanueva del Camino, Cáceres, 1950). Inició su carrera literaria en 1972 con la publicación de “Marineros perdidos en los puertos”. Profesor de la Universidad de Oviedo, es director de “Clarín” y colaborador habitual de diversos suplementos culturales. El conjunto de su obra se encuentra recogida en los volúmenes “Material perecedero” en 1998, y “Mudanza” en 2004. Es, además, autor de diversos estudios referentes a la generación de la posguerra y crónicas de viajes.

Tengo entendido que el ganador del Premio, Alfonso López Alfonso, es paisano suyo.
Sí, es paisano mío. En este Premio hay dos tipos de obras presentadas: las presentadas por los mismos autores y los propuestos por la Fundación Cultural Miguel Hernández, y éste fue escogido, es decir, él no sabía que participaba en el concurso. Cuando fui elegido jurado me sorprendió que entre las obras presentadas hubiera una de un autor natural de Oviedo y que, además, colaborara con la revista “Clarín”.
¿Qué opinión le merece el conjunto de las obras presentadas?
Yo desde el principio tenía cuatro trabajos que me gustaron mucho y me alegró mucho que en la primera votación, para descartar, pasaran esos cuatro. De esos cuatro, uno quedó descartado en cierto modo, no por calidad, sino por no encajar en las bases del concurso; era, más bien, un trabajo de investigación universitaria tipo tesina. Finalmente entre estos cuatro trabajos se fue discutiendo y el final fue, realmente, difícil. Los dos trabajos que han quedado son dos trabajos excelentes que aportan y divulgan muchas cosas sobre Miguel Hernández y las figuras que le rodean. Cada escritor genera una magia que imanta a quien le rodea y esto crea un interés especial aunque fuera gente común o normal, y en la gente que se dedica a estudiarlo, en este caso un amigo suyo, un joven de 17 años, Arturo del Hoyo.

Usted lleva varios años dedicándose tanto a la docencia como al periodismo en los últimos 25 ó 30 años. ¿Cree que ha variado mucho la profesión del periodismo?
Yo, más que al periodismo, he colaborado en periódicos desde hace 30 años, pero fundamentalmente lo que hago es comentario de libros, en el periódico de Asturias, en el Cultural del “ABC”. A mí me gusta el periodismo que hacía Azorín, otros autores, escritores, críticos, que hacían su obra en el periódico, pero no periodistas de redacción. Yo, por ejemplo, escribo tres colaboraciones semanales, pocos periodistas, en cierto modo, hacen tanto.
¿Es cierto que también ha publicado en asturiano o bable?
He publicado alguna cosa pero no significativa. Tengo unos 50 libros. Soy escritor, vivo en Oviedo, pero soy extremeño, de Cáceres, es decir, que mi lengua es el castellano. Lo del bable fue una curiosidad. He publicado una antología de poetas en asturiano, pero mi obra es en español.
¿Es cierto que hace un hace un viaje anual a Nueva York?
Suelo escribir en mis diarios las impresiones que me causan los viajes; a Nueva York voy a primeros de abril. Voy de vez en cuando a sitios que me gustan: Nueva York, Roma,... pequeños viajes que luego cuento en mis diarios y en mis libros.
Dígame un país o una región que recomendaría a un amigo y un país o región a un enemigo.
Más que de regiones o países, a mí me gusta hablar de ciudades. Voy coleccionando ciudades y pequeños barrios; me gusta Roma, París, Lisboa, Nueva York, esas ciudades amables. Un país que recomendaría a un amigo sería, siempre, Italia. Hay ciudades maravillosas cercanas; estás en Venecia, coges el tren y en media hora estás en Padua. Hay tanta maravilla cerca que no creo que haya tanta maravilla junta en el mundo: Roma, Florencia, Nápoles (que ahora me gusta mucho) y todo se puede hacer cogiendo el tren, es algo maravilloso. En cuanto a un enemigo, pues, no sé, no le recomendaría nada. Cualquier país puede convertirse, en ciertos momentos, en un infierno.
Supongo que no ha tenido tiempo de conocer Orihuela.
He estado esta mañana y he hecho unas cuantas fotos para mi diario. Escribo todas las semanas en “La Nueva España”, periódico de Oviedo donde escribo desde hace mucho tiempo; o sea, que mi visita a Orihuela aparecerá comentada este domingo. Soy muy rápido. Me ha gustado mucho, he hecho fotos; los rincones, un palacio, un caserón; las casas recientes, horribles, pero tiene una luz especial, me ha emocionado mucho la casa de Miguel Hernández.
Entre todos los géneros que ha cultivado, ¿tiene alguna preferencia por alguno de ellos?
Yo escribo poesía, diarios, crítica literaria. Si tuviera que escoger, me quedaría con los diarios; son una visión personal, una recreación de mis viajes; todo cabe en el diario: crítica literaria, etc.
Por último, ¿qué opinión tiene sobre la vida y obra de Miguel Hernández?
Hay una frase de Alfonso Reyes que dice : “La rosa es sin por qué, el amor es sin por qué”. Tengo desde el principio una gran simpatía por la figura de Miguel Hernández. Es un escritor muy torrencial, que muere muy joven y por tanto, su obra es muy desigual, a veces un poco brusca. A mí me parece que tiene gran fuerza y encanto, siempre he sido un devoto suyo. Tiene una especie de lenguaje personal, además es un prodigio, lo que escribió, la vida que llevó; hay que tener en cuenta que sólo vivió treinta y un años; es de esos casos prodigiosos, casi únicos en la Historia; que escribiera tanto, que cambiara tanto de estilo en tan poco tiempo y en esas circunstancias vitales realmente terribles.
¿Se quedaría con algún poema concreto de la obra de Miguel Hernández?
No me quedaría con ninguno en concreto, quizás con “Vientos del pueblo”, la “Elegía” a Ramón Sijé. Es un poeta muy impactante, y muy de quedarse en la memoria.

Fotos: Mayte Sánchez Gómez