Ricardo Bellveser I Cardo
Jurado Premio Internacional de Poesía "Miguel hernández"

"El resultado final es eso: un mexicano, lo que viene a confirmar la internacionalidad de este premio"

Ricardo Bellveser i Cardo es, en la actualidad, Director-Gerente de la Institución "Alfons El Magnánim" de la Diputación de Valencia, coordinador del Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MUVIM), Profesor Titular de la asignatura Historia de la Literatura Universal Contemporánea, en la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad Herrera-CEU de Valencia, Redactor-Jefe en excedencia del diario "Las Provincias" de Valencia y colaborador de numerosos medios de comunicación españoles e hispanoamericanos, tanto audiovisuales como escritos.

Como miembro del Jurado de la presente edición, ¿qué opinión le merecen los distintos trabajos presentados?
Al Premio Internacional Miguel Hernández se presentan muchísimos trabajos. Este año, si no me equivoco superan los cuatrocientos, esos son muchísimos poemarios. De estos cuatrocientos poemarios, al menos, alrededor de sesenta o setenta eran muy buenos poemarios y han llegado a la final veinticinco, en mi opinión, de una calificación muy alta. Consecuentemente, me parece que el Premio es un premio sólido y las obras presentadas muy robustas.

¿Cuál es su valoración sobre el poemario que ha resultado ganador?
Es un libro complejo. Se trata de un escritor mexicano, eso sí lo deducíamos porque aquí no se sabe quién es hasta el momento de abrir la plica; por tanto no se sabe quién se presenta, si es hombre o mujer, que edad tiene, qué nacionalidad tiene. Pero sospechábamos que era mexicano, tanto por el léxico utilizado como por los hábitos o las costumbres culturales que expresaba. Bebe mucho: Cinzano, mezcal; en casi todos los poemas hay alguna copa que él apura. Es un libro que nos desconcertaba; todo muy bien dicho, con mucha potencia, con mucha fuerza, y en efecto, el resultado final es eso: un mexicano, lo que viene a confirmar la internacionalidad de este Premio. Ahora bien, el debate ha sido muy largo y muy estimulante, porque había muchos libros y muy buenos libros. Había muchas argumentaciones respecto a cada uno de los libros, en defensa de cada uno, y el Jurado era de una altísima competencia.

¿Qué destacaría de los trabajos presentados al Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández?
Como decía, hay muy buenos trabajos. Finalmente, como suele suceder en todos los premios, al final había ocho o diez libros en donde el folclore constituía el grueso, el núcleo duro del Premio. De estos ocho o diez libros, había uno de un poeta muy joven, de un poeta que nos sorprendía, que nos hacía reír; y uno de un poeta, probablemente otoñal, porque había un aire como de felicidad última, como de quien tiene conciencia de que está escribiendo su último libro. Digamos que esos eran los extremos y en el centro una amplia pluralidad de voces. Yo creo que ha sido muy buen año.

Usted es Profesor Titular de la asignatura Historia de la Literatura Universal Contemporánea, en la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación de la Universidad Herrera-CEU de Valencia.

¿De qué manera encara la figura de Miguel Hernández desde su labor docente?
Yo soy miembro del Consejo Valenciano de Cultura, que es el máximo órgano asesor de la Generalitat en materia cultural, un órgano que preside el profesor Grisolía, y del cual yo dirijo el área de Legado Histórico-Artístico. Junto a eso dirijo una institución, la Institución Alfonso el Magnánimo, que por tanto, es una institución que se dedica al estudio y a la investigación y, efectivamente, soy el profesor titular. Desde todas estas ópticas la figura de Miguel Hernández es una figura inesquivable. Yo creo que la figura de Miguel es una figura que, a veces, está demasiado unida a la política y no tan unida a la poesía como debería. Uno, con frecuencia, puede llegar a tener la sensación de que hay quien cree que su importancia es más política que literaria, cuando no es así; sin negarle, obviamente, la enorme responsabilidad política, pero donde queda es, a todos los efectos, como un poeta excepcional y sobrecogedor; y que creo, por otro lado, que Orihuela está dando desde siempre la talla porque no ha dejado en el olvido, ni en los momentos más ásperos en el sentido de la historia española ni en los momentos más ásperos ha olvidado a Miguel Hernández; siempre ha estado cuidándolo, protegiéndolo, reivindicándolo, y yo creo que de eso Orihuela debe estar muy, muy orgullosa, porque hay otros pueblos que tienen poetas, pero poco memoria.

De todo lo que usted ha escrito, ¿cuál es su obra predilecta?
Principalmente me considero poeta o me consideran poeta, sin embargo, tengo una novela que se publicó en español, en portugués y en francés. Es el exilio secreto de Dionisio Llopis. Es una novela que situé a finales de la guerra civil y en la que cuento un poco la historia de España desde que acaba el conflicto hasta casi nuestros días. Y quizás porque mi personalidad de poeta eclipsa un poco la novela, lo veo como el hijo más tierno y, además, tengo otras novelas por publicar.

¿Tiene algún proyecto relacionado con Miguel Hernández?
En principio, no. Claro está que en la Institución Alfonso el Magnánimo sí que tenemos líneas de investigación abiertas en este sentido, no en lo personal.
Sí participar en algunos homenajes que se están preparando, pero con ponencias y demás. Por lo que se refiere a este año, he estado en el Congreso sobre León Felipe, donde se ha hecho un homenaje muy interesante en Zamora, y luego un homenaje a Alberti, y se prepara lo de Hernández.

Salus Martínez
Antonio I. García
Fotos: Mayte Sánchez Gómez
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