Asimismo es activo impulsor de cuantas iniciativas culturales relacionadas con Orihuela han sido propuestas.
Desde marzo de 2002 es director de la Fundación Cultural Miguel Hernández con el objetivo de difundir el legado ético y literario del universal poeta oriolano.

¿Participan muchas personas procedentes de países extranjeros en este Premio Internacional de Poesía?
En torno a un veinte por ciento de los que se presentan.
¿Qué premio es más difícil de decidir y conceder: el Nacional o el Internacional de Poesía?
Los Jurados de cada premio se lo toman con el mismo interés y rigor, por lo que la dificultad en la decisión depende únicamente de la calidad de los trabajos seleccionados en cada caso para la votación final, que suele ser muy reñida.
¿Le parece bien intervenir en el Jurado como secretario?
Bueno, mi función como secretario es inherente a mi condición de director de la Fundación, tal y como establecen las Bases aprobadas por el Patronato. Tengo voz, pero no voto. En definitiva, se trata de mantener ante el Jurado el propósito que anima a la Fundación con la convocatoria de estos premios y, sobre todo, facilitarle las cosas a cada Jurado.
¿Cómo son las relaciones entre usted y los demás miembros del Jurado?
Hasta ahora, la experiencia ha sido muy buena. El trato mutuo, exquisito. No ha habido ningún problema.

Fotos: Mayte Sánchez Gómez