Alfonso López Alfonso
Ganador Premio Internacional de Periodismo "Miguel Hernández"
Alfonso López Alfonso nació en Moncóu (Cangas del Narcea, Asturias) en 1977. Es licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo y colabora habitualmente en la revista “Clarín”, en el periódico “La Nueva España” y en otras publicaciones. Ha participado en el volumen colectivo “Nuevas maneras de contar un cuento”. Recientemente ha publicado “El aliento en la nuca”, su primera novela.

Su obra fue propuesta para el Premio Nacional de Periodismo por la Fundación Cultural Miguel Hernández. ¿Cuál fue su reacción al conocer el fallo del Jurado?
No me lo creía. Pensé que se trataba de una broma, porque si es difícil que te toque la lotería, imagínate lo difícil que puede llegar a ser que te toque sin jugar.

¿Cree que el premio recibido es un impulso significativo para su futuro?
Sí, este premio es una gran palmada en el hombro. Es como si de repente te dijeran que trabajas para algo. Estos días estoy escribiendo con más optimismo, no sé lo que durará, pero hay que aprovecharlo.

¿Podría realizar un breve resumen del artículo premiado?
Mi artículo es una semblanza de Arturo del Hoyo. Alguien que siempre tuvo muy presente la obra de Miguel Hernández. Fue él quien prologó el primer intento que se hizo para mostrar un Miguel Hernández todo lo completo que se podía tras la guerra. Su prólogo para la “Obra escogida” que salió en Aguilar en 1952 es muy valiente para el momento. La iniciativa había partido de Vicente Aleixandre, depositario de muchos poemas de Miguel Hernández. Cuando Miguel estaba preso, como nos explica Eutimio Martín, enviaba sus poemas a Vicente a través de Luis Rodríguez Isern. Entre esos poemas estaban las “Nanas de la cebolla”, cuyo título se debe a Rodríguez Isern, pero que se publicaron por primera vez en esa edición de Aguilar que prologó Arturo del Hoyo. La semblanza únicamente intenta ser un homenaje a esos hombres que, como el propio Arturo, vivieron semiocultos en la España de Franco.

¿Por qué se fijó en el personaje de Arturo del Hoyo para escribir su artículo?
Me fijé en él porque me pareció que representaba muy bien a todo ese conjunto de intelectuales que durante la dictadura no hicieron demasiado ruido, pero tampoco doblaron la cerviz.

¿A qué se debe la admiración de Arturo del Hoyo por Miguel Hernández?
Fundamentalmente a que tuvieron una experiencia vital muy parecida. Arturo era siete años más joven que Miguel. Durante la guerra Miguel era, quizá junto a Machado, el gran poeta, así que es normal que alguien más joven e interesado por la literatura se sintiera atraído por lo que hacía. Además, ambos lucharon por la República, ambos estuvieron en la cárcel. Comparten muchas cosas. Y también coincidieron alguna vez antes de la guerra, lo que marcó bastante a Arturo, que siempre vivió su experiencia con Miguel Hernández como una amistad frustrada. Arturo había publicado en la revista universitaria “Almena” una prosa elegíaca a Ramón Sijé, y Miguel se la mandó a sus amigos de Orihuela. Pudieron ser amigos, tenían todos los elementos para serlo, pero las circunstancias los separaron físicamente.

¿Su formación como historiador se ve reflejada, de algún modo, en sus obras?
Supongo que sí, aunque a mí, la Historia no me interesa más que como marco referencial. Lo que de verdad me importan son las pequeñas historias de la gente, que muchas veces se ve envuelta y aplastada por el tiempo que le toca vivir.

¿Qué proceso sigue para documentarse a la hora de escribir?
En el caso de Arturo del Hoyo me ayudó mucho el último libro que publicó en vida, “Escritos sobre Miguel Hernández”, porque aunque trata de otra persona tiene bastante autobiografía. Manejé además las ediciones que hizo de otros autores y sus libros de cuentos. Era un gran defensor del cuento como género y llegó a ganar el Premio Hucha de Oro en 1977. Pero en otros casos es completamente distinto, en algunos surgió de algún documento encontrado en el Rastro, a partir de ahí puedo interesarme por su autor y seguir buscando cosas sobre él.

¿Qué proyectos tiene para el futuro?
Actualmente estoy preparando un libro de semblanzas –en el que espero salga la de Arturo del Hoyo- y también tengo algunas ideas para la próxima novela.

¿Conoce la labor que se desarrolla en la Fundación Cultural Miguel Hernández?
Sí, no sé si en su totalidad, pero conozco algunas cosas, como, por ejemplo, los libros de Actas de los congresos sobre Miguel Hernández, la revista “El Eco hernandiano” y algunos otros trabajos de César Moreno o Aitor Larrabide.

¿Propondría alguna actividad especial para el Centenario de Miguel Hernández en 2010?
No se me dan muy bien esas cosas y, además, en la Fundación hay gente muy capacitada para proponer y sacar adelante esos proyectos.

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